Que la basura espacial es uno de los problemas más graves que debe afrontar la industria aeroespacial, tanto pública como privada, no es novedad. El impacto negativo de la misma es un tema recurrente de los últimos años; no solo por cómo afecta el trabajo de los astrónomos, sino también por el grandísimo riesgo que representa para la Estación Espacial Internacional, por solo mencionar un par de ejemplos. Pero ahora, una empresa llamada E-Space se propone brindar una solución a este inconveniente, aunque de un modo llamativo: enviando 100 mil nuevos satélites a la órbita de la Tierra.

Si piensas que la idea de E-Space es absurda, no te culpamos. Sin embargo, la empresa tiene su fundamentación; el desafío será llevarla del papel a los hechos. Según explicaron, la intención de la compañía no es desarrollar satélites que se dediquen pura y exclusivamente a recoger los desechos que flotan por el espacio, sino diseñar una constelación cuyo eje principal sea la sustentabilidad; es decir, que genere menos (o nulos) desechos, y a la vez sea capaz de "absorber" la basura espacial que encuentre a su paso.

Greg Wyler, un nombre ya conocido en la industria de los satélites, es quien se encuentra detrás de E-Space. Y la empresa ya está empezando a generar ruido en el ambiente, pues en los últimos días recibió una inversión de 50 millones de dólares de parte de Prime Movers Lab.

E-Space quiere construir una red con más de 100 mil microsatélites para ofrecer servicios de comunicación a empresas y gobiernos. Pero más allá de su función principal, la mira está puesta en lograr que el equipamiento en órbita sea capaz de cambiar la visión actual de que, independientemente de qué tan avanzado sea, en algún punto se convertirá en basura espacial.

De acuerdo con Wyler, los satélites de E-Space serán diseñados para deformarse en caso de una colisión, evitando que se rompan en cientos o miles de pequeños fragmentos. Eso será posible porque utilizarán secciones transversales más pequeñas que las implementadas en otras constelaciones satelitales.

E-Space propone generar menos basura espacial y capturar desechos ya existentes

NASA Goddard Space Flight Center

La otra cuestión novedosa que plantea E-Space es que sus microsatélites podrían capturar la basura espacial ya existente al entrar en contacto con ella. Así, una vez que un satélite arrastre una cierta cantidad de desechos, se lo "sacrificaría". Esto significa que se lo hará salir de la formación en órbita para que se precipite hacia la Tierra.

No todos son demasiado optimistas con respecto a esta posibilidad, por supuesto. Por el momento la empresa de Greg Wyler no ha dado a conocer qué tecnología implementaría para recolectar la basura espacial; además, expertos en el tema consideran que, en el mejor de los casos, solo podría capturar fragmentos minúsculos que no harían la diferencia.

Ars Technica le consultó a Brian Weeden, un investigador del impacto de los desechos en el espacio, y su mirada no ha sido demasiado eufórica. "Sospecho que su 'limpieza' se limitará a recolectar algunos de los desechos muy pequeños que flotan en el espacio. Probablemente cosas de menos de un milímetro de tamaño, ya que tratar de capturar algo más grande podría representar una amenaza para el satélite. Eso es útil, pero solo para abordar una parte muy pequeña del problema de los desechos orbitales", expresó.

"Estamos diseñando nuestros sistemas no solo para evitar la generación de desechos espaciales, sino también para, eventualmente, reducir activamente la basura espacial para que las generaciones venideras puedan acceder al poder del espacio. [...] Como ostras en el río, que lo filtran y lo limpian, nuestros satélites son los primeros en ser diseñados para limpiar el espacio. Cuantos más satélites tengamos, más limpio será el espacio", se ilusionó Wyler.

Las primeras pruebas con los satélites de E-Space comenzarían en marzo próximo. De todos modos, se producirían en masa recién a partir del 2023.