Han pasado menos de tres años desde que Google anunció que abandonaba definitivamente el desarrollo de tablets Android. Pero eso no solo significaba tirar todo por la borda en cuanto a sus propios productos —al fin y al cabo, no hubo más noticias del Pixel Slate desde el 2018—, sino también dejar de prestarle atención a la optimización de su sistema operativo para dicho factor de forma. Sin embargo, en Mountain View parecen haber cambiado de opinión en el último tiempo.

Según recoge 9to5Google, el año pasado Google le habría dado vida a una nueva iniciativa enfocada en las tablets Android. Si bien los detalles son escasos, el proyecto sería lo suficientemente interesante para recuperar a Rich Miner, quien cofundó Android Inc., la compañía que creó el SO para móviles antes de pasar a manos de Google.

Pero lo más llamativo de toda esta historia es que los californianos ahora consideran que las tablets son "el futuro de la informática", cuando apenas un par de años atrás no querían saber más nada de ellas. Así lo ha mencionado Google en una búsqueda laboral citada en el mencionado informe:

Creemos que el futuro de la informática se está desplazando hacia tablets más potentes y capaces.

De todos modos, esto no necesariamente significa que en el futuro cercano Google vuelva a lanzar tablets Android propias; pero sí que se ha comprometido a prestarle atención de nuevo al software para que la experiencia de los usuarios (y de los fabricantes) dé un salto de calidad.

Android 12L sería el primer indicio del renovado interés de Google en las tablets

9to5Google indica que Rich Miner estaría trabajando en la nueva iniciativa de Google para las tablets Android desde marzo del 2021, como mínimo. Las obligaciones del equipo serían trabajar codo a codo con los fabricantes y los desarrolladores de apps, así como con el equipo detrás del sistema operativo.

La primera muestra pública del renovado interés de Google por dispositivos de este tipo se dio a fines de octubre pasado. Por entonces, la compañía dio a conocer Android 12L, una nueva versión del software destinada a dispositivos plegables y tablets. La novedad causó verdadera sorpresa; al fin y al cabo, la optimización para foldables era esperable por tratarse de una de las principales tendencias de la industria en la actualidad, pero la readecuación del SO para las tablets no estaba en el radar de nadie.

Imagen: Samsung

Tengamos en cuenta que en estos últimos años prácticamente no nos hemos encontrado con buques insignia en el mercado de tablets Android. Salvo los casos puntuales de Samsung, Xiaomi y Lenovo, el resto de las compañía no las tiene como una prioridad en sus lanzamientos. Y cualquier posibilidad de optimización depende pura y exclusivamente de la capa de personalización que corran sobre el SO (OneUI, MIUI, etc.).

Esto no significa que no existan otras propuestas bajo este factor de forma. Existen muchas, de hecho, pero en su mayoría son dispositivos súper económicos, con prestaciones de hardware y software muy básicas. Es más, es bastante común verlas hasta con Android Go.

Queda claro que lo que puede proponer Google con Android 12L y sus nuevos esfuerzos en el mercado de tablets no apuntan a mejorar esto último, sino a tratar de ofrecer la experiencia flagship que tanto se les reclama a los dispositivos de sus principales socios comerciales.

Android y Chrome OS, de la mano

La renovación del interés de Google sobre las tablets Android no sería en desmedro de Chrome OS. Al parecer, los de Mountain View apostarían a que el desarrollo de ambas plataformas de software siga siendo simultáneo; no importaría si existe una superposición en ciertos apartados. No olvidemos que ya existen tablets con Chrome OS que son capaces de instalar y ejecutar aplicaciones de Android a través de la Play Store, y que las mejoras de Android 12L también estarían disponibles en el software de los Chromebooks.

De todas maneras, los rumores de una posible fusión entre Android y Chrome OS existen desde el 2010, y cada tanto reaparecen. Y teniendo en cuenta cómo Google cambia sus opiniones de un año para el otro, solo podemos pensar en una frase: "nunca digas nunca".