"Hay tres curvas que nos preocupan, la curva de la inflación, la curva de la pandemia y en un tono más ligero es la curva que nos hemos forjado estas Navidades comiendo turrones, roscones, mazapanes…". Así habló Nuria Roca en su programa de cada domingo por la tarde en La Sexta, La Roca, sobre los excesos de estas fiestas navideñas. Los dulces y las comidas que provocan que para muchos el propósito de año nuevo sea perder peso y encontrar una dieta para adelgazar que funcione. 

La presentadora continuaba diciendo que esa curva (la de un aumento de peso) la va a conseguir aplanar en el programa. "Yo como declaración de intenciones me he puesto un look oversize para no tener que estar metiendo tripa todo el rato". En otra sección del programa, se hace referencia al estilo oversize, que más allá de estar de moda o no, continúa el guion de La Roca, sirve para esconder esos supuestos kilos de más. "Camisa grande, abrigo grande, lorzas grandes…", continúa la presentadora. 

Han acabado oficialmente las Navidades pero han empezado, por el contrario, las conversaciones sobre esos excesos de Navidad. Sobre empezar la dieta este lunes o apuntarse al gimnasio con una oferta limitada. También el aumento de las búsquedas en Google de dietas para adelgazar que no siempre recomendarían los especialistas o las rutinas más efectivas para perder grasa. Después, un bombardeo de publicidad de todas las empresas que ofrecen estos servicios. Por supuesto, también una larga retahíla de vídeos de TikTok con consejos sobre cómo perder peso.

Lo que hay detrás de 'meter barriga'

No han tardado las reacciones a las declaraciones de Nuria Roca y a las implicaciones que puede tener. Pablo, psicólogo reconocido por su cuenta Occimorons, escribió en un hilo de Twitter que "quizá deberíamos cuestionar por qué vemos necesario tener que meter barriga e incluso llegar a justificar la ropa que llevas". Continúa: "Lo habrá dicho sin más, pero esto es un discurso muy extendido. Está normalizado meter barriga para encajar en un prototipo ideal de cuerpo; y creo que deberíamos de abrir el melón de cuantas personas meten barriga para cumplir esos ideales corporales socialmente aceptados". 

Laura Alberola, psicóloga especialista en conducta alimentaria, añadió en una publicación de Instagram que no se puede seguir normalizando conductas como meter barriga o bromear con el tamaño corporal. "Seguro que ayer había muchas personas que sintieron que sus tripas no eran adecuadas, que es hora de empezar una dieta, y recordemos: EL MAYOR PRECIPITANTE DE UN TRASTORNO DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA".

En España, más de 400.000 personas sufren un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). La pandemia, sobre todo los meses de confinamiento, agravaron muchos de estos casos o propiciaron nuevos. Ahora, comentarios como el del programa de La Roca o el bombardeo de información sobre dietas para adelgazar y rutinas puede agravar este tipo de trastornos. 

Isabel Sais, psicóloga especializada en TCA, explicó a Hipertextual que este tipo de mensajes favorecen las recaídas o la obsesión por comer saludable. El problema es que estos comentarios vienen de gente que no son profesionales de la salud pero que tienen una relevancia. "Puede tener hasta un mayor impacto que si lo dice un profesional", apuntó. 

La miedo a engordar que alimenta todos

Para una persona con un TCA, comentarios como el de Nuria Roca generan sentimientos de culpa. "Una persona que ha trabajado con su nutricionista y que puede llevar años sin probar el turrón se ha dado ese capricho estas Navidades y con estos mensajes entra en conflicto", alertó Sais.

"Recibir mensajes de que hay partes del cuerpo que deben ser tapadas porque son vergonzosas, no ayuda en absoluto a la recuperación de una persona que diariamente hace un trabajo de exposición a alimentos".

Isabel Sais

A pesar de los peligros que enmarcan los juicios de valor sobre un aumento de peso, los mensajes que fomentan la cultura de la dieta para adelgazar siguen ajenos a su impacto en aquellas personas que están trabajando en su autoestima y autoaceptación. Por no hablar de aquellas personas con un TCA que tienen un miedo constante a engordar. Isabel Sais pone como ejemplo cómo puede haberse sentido una persona con un trastorno de la conducta alimentaria que está viendo La Roca y escucha esas frases de la presentadora y las bromas sobre lorzas y ropa oversize. "Puede suponer estar removido unos días, no acudir a una celebración por miedo a sentirse expuesta; estar más descentrado en el trabajo o estudios o cambiarse de ropa 40 veces"

Instagram

Uno de los problemas de base es que sigue sobreentiendo que una persona con una corporalidad no normativa no debe encontrarse bien ni con su cuerpo ni con ella misma. Se sigue utilizando palabras como "lorzas" en un tono negativo, continúa la psicóloga. Por no hablar de que los límites que se establecen en lo que respecta al "cuerpo ideal" son más mínimos y responden a tallas cada vez más ajustadas.

Al final, resume Pablo de Occimorons a Hipertextual, "esto no es algo de Nuria (Roca), es el resultado de un discurso que está socialmente aceptado y que se reproduce sin pensarlo, porque de lo que toca hablar. Acaban Navidades, pues hay que hacer dieta (con las consecuencias que puede llevar hacer dieta y restringir alimentos)".

Las dietas para adelgazar, una parte de un gran problema

En Navidad por los excesos y en verano por la operación bikini. Al final, la cultura de la dieta se extiende casi todo el año, con consecuencias graves para las personas con un TCA. Lo que faltaba era un confinamiento y una pandemia. En España, 400.000 personas tienen TCA, de las cuales 300.000 son adolescentes, según la entidad Fita, dedicada a la sensibilización y prevención de la salud mental. No hay datos oficiales por el momento, pero expertos consultados por El País calcularon que los ingresos por TCA se han disparado un 20% durante la pandemia

En los largos días de confinamiento se aumentó la sensación de vulnerabilidad y también hubo más conflictos emocionales. Además de muchas oportunidades para tener problemas con el entorno, como familiares o parejas. Este fue el caldo de cultivo para que un TCA floreciera en aquellas personas que ya estaban vulnerables o bien que empeorara la situación para los que ya sufrían el trastorno. "La pandemia favoreció mayores tasas de prevalencia de este TCA por estar encerrados en casa y por el bombardeo en redes de rutinas de ejercicio, por profesionales o no", recuerda la psicóloga Isabel Sais a este medio. 

Este trastorno se cobró muchas víctimas, no solamente adolescentes, también adultos con inseguridades que, encerrados en casa, su autoestima iba cayendo. Pablo, el psicólogo detrás de la cuenta Occimorons, comentaba que los comentarios de Nuria Roca son solamente una pequeña parte de un problema mucho mayor.

Una suerte de "gordofobia" generalizada en la que la salud tiene ya poco que ver y donde priva sobre todo la estética. Unos comentarios inapropiados y un bombardeo de información sobre dietas y rutinas de deporte de la que es difícil huir. "Somos seres sociales, necesitamos contacto con la gente y no podemos evadirnos de las redes sociales o los programas de televisión, de radio… Donde continuamente se lanzan estos mensajes", concluye Isabel Sais.