No mires arriba podría ser una película más en la larga lista de la amada categoría de películas sobre el fin del mundo. En nuestra reseña ya hacíamos referencia a la nueva película de Netflix como un anti-Armaggedon. No le ha dado tiempo a No mires arriba de convertirse en un icono del cine de ciencia ficción. Pero al menos no llega con una larga lista de incongruencias científicas como pasa en la película sobre el fin del mundo de Michael Bay. 

La película de Netflix, que se estrena este 24 de diciembre, cuenta con un reparto nada desdeñable: Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Cate Blanchett y Jonah Hill, entre otros. Entre todos nos llevan a una realidad en la que la Tierra está amenazada por un cometa que llegará en un plazo de 6 meses y que arrasará con todo. El director Adam McKay huye, no obstante, de una parte del cliché de este tipo de cine y se centra en la crítica social y política. 

Los personajes de DiCaprio y Lawrence son los científicos que descubren que el cometa provocará el fin del mundo y acuden a la Casa Blanca. Específicamente, acuden a una Meryl Streep como presidente de Estados Unidos más preocupada por la fama que por el cometa que acabaría con el planeta Tierra. Una de las escenas más críticas de McKay que acaba con un 'vuelva usted mañana'. 

Cómo comunicar el fin del mundo

El astronauta e ingeniero aeronáutico Pedro Duque dijo en una charla organizada por Netflix que una situación así podría pasar. Y que la aproximación al presidente de turno debe empezar con un eslogan, para luego explicar con detalle. Lo ha vivido en sus propias carnes como ex Ministro de Ciencia e Innovación. En el caso de la pandemia, "hay que decir primero que nos vamos a contagiar todos para luego explicar la situación". 

No es fácil explicar eventos científicos y sus consecuencias; menos todavía que tengan un impacto en la sociedad. El cine puede ser, en este sentido, un gran aliado para divulgar ciencia. Por ejemplo, la investigadora en Ciencias Planetarias Laura Parro, que también formó parte de la mesa redonda con motivo del estreno de No mires arriba, alabó que muchas películas icónicas han servido para despertar el interés por la ciencia. Con menor o mayor acierto. En este último grupo la investigadora pone como ejemplo películas como The Martian. "Tiene alguna pequeña cosa a criticar pero en general está muy bien basada y mucha gente me ha preguntado cosas sobre Marte a raíz de la película", dijo en la charla. 

Con menor acierto científico hay más de una producción. El físico y youtuber José Luis Crespo (Quantum Fracture) ejemplificó en la charla —moderada por el matemático y presentador del programa Órbita Laika de TVE, Eduardo Sáenz de Cabezón— películas sobre el fin del mundo como Deep Impact. "Muchas veces en una película aparece algo que se nos queda grabado". En el caso de la producción de Mimi Leder, "la manera que tienen que lidiar con el asteroide es un bombazo nuclear y reventarlo". 

"Mucha gente seguramente diga que esa es la manera de afrontarlo si viene un asteroide. Y esa es la peor de todas las ideas. Implantan ideas que pueden ser negativas en algunos casos". 

José Luis Crespo

Un retrato 'demoledor' de la nuestra sociedad

No Mires Arriba, fin del mundo
DON'T LOOK UP (L to R) CATE BLANCHETT as BRIE EVANTEE and TYLER PERRY as JACK BREMMER. Cr. NIKO TAVERNISE/NETFLIX © 2021

La redactora jefe de Cinemanía, Andrea Bermejo, también habló en la mesa redonda sobre Deep Impact como símbolo de la sociedad en la que sucede la catástrofe. En la película de 1998, "Morgan Freeman es un presidente maravilloso y la sociedad responde de manera muy civilizada". Sin embargo, en el caso de No mires arriba, los medios de comunicación no hacen caso a la amenaza que provocaría el fin del mundo y el gobierno se aprovecha de la situación para dividir a la sociedad y ganar las elecciones. "Es un retrato demoledor de la sociedad en la que vivimos", apuntó. 

En este sentido, añadió que No mires arriba también contiene una crítica férrea a los medios de comunicación, específicamente el 'infotainment' y esa mezcla entre la información y el entretenimiento. Al final, uno de los objetivos de Adam McKay con la película de Netflix es reivindicar la poca información que aparece en los medios sobre el cambio climático porque es una información que no vende, afirmó la experta en cine haciendo referencia a una entrevista que le hizo al director de cine.  

Bermejo reconoció que hay un reto muy grande para traducir aspectos científicos en algo entretenido que llame la atención de la sociedad. "La función del cine no es plasmar un universo de la manera más rigurosa, es buscar la emoción del espectador. Dentro de eso hay películas que son muy respetuosas con la ciencia pero otras que no, se me ocurre el ejemplo de Armageddon". 

La misión DART y 'No mires arriba'

Pedro Duque concluyó en la charla que uno de los aspectos que no se reflejan en las películas es el largo proceso que lleva a tener un resultado científico. Porque ese resultado puede ser casi seguro y ese casi es complicado que la sociedad lo entienda. "Por ejemplo,  la fiabilidad de una vacuna puede ser de un 98% pero eso no quiere decir que al no ser de un 100% pasamos de todo".

Por su parte, la investigadora Laura Parro subrayó que uno de los puntos positivos de No mires arriba es que es una estudiante de posgrado (Jennifer Lawrence) la que descubre el cometa que provocaría el fin del mundo. "Los descubrimientos científicos se hacen en pequeños laboratorios y estudiantes de posgrado o en pequeños y grandes equipos", apuntó.

Colisionar a propósito contra un asteroide

Parro habló también sobre DART (Double Asteroid Redirection Test), la nave de la NASA que se lanzó el pasado 24 de noviembre y que ha sido la primera en llevar a cabo técnicas de defensa planetaria. El fin de la misión es que DART colisione intencionadamente contra un asteroide para cambiar su trayectoria hacia la Tierra. 

La investigadora española recordó que hay cerca de 26.000 asteroides cercanos a la Tierra. A pesar de que actualmente ninguno supone una amenaza real, hay alguno que sí podría ser potencialmente peligroso si viniera hacia la Tierra. Si la misión DART es exitosa, esta situación se podría revertir en un futuro. 

Por ahora, en cambio, el asteroide que destrozaría la Tierra como en No mires arriba es solamente una película de Netflix. Pero que nos muestra una realidad también preocupante sobre los intereses políticos y el egocentrismo en la sociedad actual.