La serie de terror Rumbo al infierno se ha convertido en el nuevo éxito de Netflix. El show surcoreano, que muestra un atípico apocalipsis en que los personajes reciben la predicción exacta de la hora de su muerte, es un fenómeno de audiencia. Por si eso no fuera suficiente, también lo es de crítica. Por ahora, la serie mantiene un asombroso 100% de críticas positivas en Rotten Tomatoes. Se trata de una combinación muy poco frecuente. En especial, en el género del terror. 

Pero la serie, del director de Tren a Busan, Yeon Sang-ho y escrita por Choi Gyu-seok, es algo más que una combinación de códigos del género. Es también una reflexión profunda y extraña sobre la muerte, la moral, la religión y la mitología asociada. Todo, bajo cruentas escenas sangrientas y varias de las escenas más violentas del año. La combinación —muy semejante a la de El juego del calamar — logró asombrar a la audiencia. Estrenada el 19 de noviembre se ha convertido en uno de los programas más vistos de la plataforma alrededor del mundo. 

Un éxito instantáneo 

Corea del Sur ha demostrado este año, su enorme habilidad para producir éxitos basados en la combinación de historias violentas con un toque moral. Rumbo al infierno, conserva la mirada sobre la naturaleza humana, su oscuridad y sus puntos más altos, que el resonante éxito de Hwang Dong-hyuk. Pero agrega un especial énfasis a la idea del miedo y la superstición para enfrentar lo desconocido. El resultado es una serie que en seis capítulos, logra desconcertar, asombrar y aterrorizar. 

De hecho, la fórmula ha causado revuelo alrededor del mundo. De la misma forma que ocurrió con El juego del calamar, la mayoría de las críticas no saben muy bien como a una producción semejante. Daily Telegraph ha sido uno de los que ha insistido en la calidad del nuevo fenómeno de Netflix. “Se desata como una mezcla de Clive Barker, El código Da Vinci y la icónica película de terror japonesa The Ring”, describió el medio. 

Pero lo más sorprendente para buena parte de la crítica, es la cuidada calidad de diálogos, secuencias y la ambiciosa reinvención del terror. Rumbo al infierno, busca algo más que aterrorizar. También se trata de un recorrido inquietante por lugares oscuros como la codicia, la crueldad y la manipulación religiosa. Para Den of Geek, el elemento más interesante es que utiliza el ya complicado y conocido paisaje social de Surcorea, para plantearse preguntas incómodas. En especial, algunas muy sofisticadas para una premisa basada en el terror puro. 

Si El juego del calamar desconcertó por su violencia explícita y comentario social, Rumbo al infierno lo hace por su atención en ideas más sutiles. Y llegar a otro nivel por completo nuevo sobre la retorcida mirada sobre la naturaleza humana y sus límites. Mientras tanto, Netflix ha encontrado su nuevo éxito y también, una serie de calidad, que quizás se convierta en una de las mejores del año.