SpaceX, OneWeb y Amazon no son las únicas protagonistas en la carrera mundial del internet por satélite. La legendaria compañía aeroespacial Boeing tiene en marcha un ambicioso proyecto para desarrollar su propia constelación de satélites y ofrecer conectividad en cualquier rincón del planeta.

Los servicios de internet por satélite son ideales en zonas donde la cobertura móvil o la conexión por fibra es pobre o inexistente. SpaceX ha jugado un rol elemental a la hora de democratizar este tipo de alternativa al brindar una propuesta con una calidad decente y un precio que está lejos de ser exorbitante, aunque aún es elevado.

Es que el internet por satélite antes estaba limitado a unos pocos. No solo por la oferta del servicio, sino también por los costos. Pero los avances en materia tecnológica como el ingreso de nuevos actores, como el de Boeing en este caso, terminan por beneficiar a los usuarios.

Boeing quiere que su constelación de internet por satélite sea capaz de brindar conectividad en todos los rincones del planeta. No obstante, no es algo que se pueda lograr de la noche a la mañana, ni siquiera siendo una de las compañías aeroespaciales más grandes del mundo con vasta experiencia en el sector.

Al igual que sus competidores, Boeing debe someterse al escrutinio de las autoridades federales de los Estados Unidos y de todos los países en los que desea que su servicio opere. También debe realizar una serie de lanzamientos para ir poniendo los satélites en órbita gradualmente y así ir dando forma a su constelación.

El plan por etapas de Boeing

Imagen ilustrativa | Satélite de comunicaciones Intelsat | Crédito: Boeing

En principio, la compañía estadounidense piensa lanzar 132 satélites que se ubicarán en una órbita terrestre baja (LEO, por sus siglas en inglés), a una altitud de 1.056 kilómetros. Otros 15 se ubicarán en una órbita no geoestacionaria (NGSO, por sus siglas en inglés) a una altitud entre 27.355 y 44.221 km.

Los 147 satélites transmitirán en banda V. Se trata de una frecuencia más alta que las bandas Ka y Ku utilizadas por SpaceX o los futuros satélites Kuiper de Amazon. Esta presenta velocidades de transferencia más rápidas, pero tiende a verse más afectada por las interferencias debido a que no logra traspasar bien objetos sólidos.

Boeing planea ofrecer servicios de internet por satélite inicialmente en Estados Unidos, Puerto Rico e islas Vírgenes de los Estados Unidos. La compañía piensa que podrá alcanzar la cobertura global cuando el sistema de los 147 satélites se encuentra completo en órbita y operativo.

Para la "cobertura global" se utilizarán tres grupos de satélites en "forma de 8" que brindarán el servicio a zonas específicas del planeta. Esto será posible gracias a celdas superpuestas de radio en forma de "panal". Un grupo cubrirá América, otro Europa y África y otro Asia y Oceanía.

Crédito: FCC

Los planes de Boeing puede parecer minúsculos en comparación con los de SpaceX que hablan de más de 40.000 satélites Starlink y ya tienen funcionando en órbita 1.646. No obstante, la compañía de Chicago podría plegar su pequeña constelación a otra más grande de 2.956 satélites planeada en dos fases a futuro.

Por lo pronto, Boeing ha recibido una autorización de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) para avanzar con la constelación de 147 satélites. Ahora tiene seis años para lanzar la mitad de ellos y nueve años para desplegar la totalidad.

En cuanto al precio y la disponibilidad del servicio, aún no hay datos al respecto. Tampoco es preciso hacer pronósticos, ya que primero los lanzamientos deben ocurrir sin contratiempos. Luego los satélites deben llegar a su órbita operativa. En una etapa posterior, Boeing debe dar lugar a la fase de pruebas.

Lo cierto es que Boeing lleva más de dos décadas fabricando satélites para clientes públicos y privados. En el pasado, antes que OneWeb o SpaceX, intentó brindar servicio a través de una constelación de satélites con Teledesic, un proyecto que finalmente nunca terminó de despegar. Ahora, tras cuatro años de espera tiene luz verde de la FCC para encender nuevamente motores.