La escasez de chips está dejando una importante marca en el mercado tecnológico global. Esto se debe a que afecta a un abanico muy importante de industrias. Prácticamente todos los fabricantes de smartphones, tablets, ordenadores y sus componentes, consolas de videojuegos, y automóviles —entre muchos otros rubros— se han visto afectados en mayor o menor medida por esta crisis. Y si bien hay optimismo de que la situación comience a mejorar durante 2022, nadie se entusiasma demasiado. En este contexto, TSMC anunció que desembarcará en Japón con una nueva fábrica de chips.

Es un dato importante porque la compañía taiwanesa es la fabricante de semiconductores más importante del mundo. De todos modos, la determinación de ampliar sus operaciones e instalarse en territorio japonés no tendrá impacto real sobre la escasez de chips actual; aunque sí ayudaría a combatir (o evitar, por qué no) situaciones similares en el futuro. Según Reuters, TSMC espera comenzar a funcionar en Japón recién desde finales del 2024.

La posibilidad de que TSMC ingrese a tierras japonesas se barajaba desde hacía tiempo, pero faltaba la confirmación. La misma llegó hoy a través de C.C. Wei, el CEO de la compañía. El directivo aseguró que están trabajando con sus clientes para planificar su capacidad e "invertir en tecnologías de vanguardia y especializadas" que les permitan respaldar la demanda que se genere.

Japón puede ser clave para los planes a futuro de TSMC

Aún se desconocen oficialmente los detalles de la inversión que realizarán los taiwaneses, como tampoco se sabe cuál será la capacidad de la fábrica japonesa. Lo que sí confirmó Wei es que las instalaciones se utilizarán para fabricar obleas de semiconductores con tecnología de 20 a 28 nanómetros.

Como bien explica Tom's Hardware, los chips que TSMC producirá en Japón no serán los más avanzados tecnológicamente pero sí resultarán importantes para atender la fuerte demanda doméstica; especialmente en industrias como la automotriz y la de electrónica de consumo. Así también se liberaría la presión sobre las demás fábricas de la empresa, que podrían dedicarse a las tecnologías que sí se ven en smartphones, o en procesadores y tarjetas gráficas para ordenadores.

La semana pasada Nikkei Asia publicó que la inversión de TSMC para esta nueva fábrica rondaría los 7 mil millones de dólares, y que el gobierno japonés ayudaría con subsidios. Por ahora la compañía no confirmó ni desmintió esta posibilidad; como tampoco la información de que Sony y Denso (Grupo Toyota) serían aliadas para esta primera incursión en el país. Queda claro que los taiwaneses tienen planes importantes para el futuro, entre ellos darle a Japón un rol relevante en la producción de semiconductores.