La escasez de chips continúa afectando negativamente a las diferentes compañías de productos electrónicos y automóviles. Muchas se han visto obligadas a detener temporalmente sus cadena de producción o buscar alternativas para poder lanzar sus dispositivos a tiempo. Ahora, la taiwanesa TSMC, uno de las mayores fabricantes de semiconductores, asegura que está haciendo todo lo posible para finalizar con el problema global de chips. Sin mencionar, eso sí, una fecha.

Según Reuters, TSMC ha sido partícipe de una reunión en la Casa Blanca para abordar el tema de la escasez global de semiconductores. La compañía ha destacado que está apoyando y trabajando junto a "todas las partes interesadas" con el fin de terminar con los dificultades de suministros. Detalla, además, que sus últimos planes de expansión permitirán ofrecer una estabilidad "a largo plazo" en el abastecimiento de estos componentes.

"Estamos seguros de que nuestro plan de expansión de la capacidad, incluida la avanzada fábrica de semiconductores de 5 nm en Phoenix, Arizona, una de las mayores inversiones extranjeras directas en la historia de los Estados Unidos, nos permitirá apoyar a la industria para impulsar la estabilidad a largo plazo en los suministros de semiconductores".

No solo TSMC: Toshiba también centra sus esfuerzos para impulsar la producción de chips

La citada fuente también desveló que Toshiba no podrá cumplir con la alta demanda de componentes para vehículos y dispositivos de electrónica de consumo. Al menos, hasta finales de 2022. La compañía, además, invertirá hasta 545 millones de dólares con el objetivo de impulsar la producción de semiconductores.

TSMC, que es uno de los principales distribuidores de chips para Apple, ha realizado una subida en los precios de producción a causa de la alta demanda. Recientes informes desvelaron que la compañía planeaba aumentar el precio de los chips de 7 nm, haciendo que sean hasta un 10% más caros. Los procesadores con una arquitectura de 16 nm aumentarían su precio en hasta un 20%.

El precio podría repercutir negativamente en los consumidores, dado a que supondría un aumento del coste de los dispositivos. No obstante, la compañía de Cupertino, una de las afectadas, parece poder hacer frente a ese aumento y mantener los costes en sus dispositivos de consumo.