Google no ofrecerá sus propias cuentas bancarias a terceros. Al menos, no de momento. Tras varios años en desarrollo, el proyecto llega a un abrupto fin que saca a la gigante de Mountain View de la carrera en la que se encuentran las tecnológicas por ofrecer sus propios productos relacionados con el ámbito financiero.

Lo revela The Wall Street Journal, quien ya dio a conocer en primera instancia los esfuerzos de la firma en este campo, en una información que ha confirmado posteriormente Google.

Google Pay.

El producto, bautizado como Google Plex, contaba con el apoyo de empresas importantes del sector, como Citigroup o Stanford Federal Credit Union para el lanzamiento de cuentas corrientes. El plan original contemplaba también la emisión de tarjetas de débito Mastercard.

La decisión de ponerle fin a su desarrollo llega menos de un año después del lanzamiento del nuevo Google Pay. Con él, la empresa ofrecía una experiencia mucho más cercana a la de otros bancos virtuales y punteros del momento, allanando el camino para su incursión futura. Una que, de momento, no se producirá.

Google y el futuro bancario

Google no es la única gigante de la tecnología interesada en el espectro financiero. Apple, por ejemplo, ya ofrece su propia tarjeta de crédito en asociación con Goldman Sachs y trabaja en mejorar su oferta con varias funciones más. Facebook busca unificar pagos entre sus plataformas y poner en marcha su criptomoneda Diem –y toda la infraestructura que ello implica a su alrededor–.

Es por ello que no parece probable que Google deje de explorar completamente la posibilidad de ofrecer servicios financieros más adelante. Desde la empresa que dirige Sundar Pichai expresan en un comunicado que, para ellos y sus socios, está "muy claro que existe una demanda de los consumidores de pagos digitales simples, fluidos y seguros para transacciones online y física en tiendas".

Sin embargo, por ahora, el enfoque será más simple. Se centrarán "principalmente, en brindar habilitación digital para bancos y otros proveedores de servicios financieros en lugar de que nosotros sirvamos como proveedores de estos servicios".

Si algo puede hacer una gran tecnológica es trabajar como facilitadora de infraestructura. Convertirse en algo cercano a lo que se entendería por entidad bancaria, no obstante, es algo que se ha demostrado más complicado.