Existe una frase muy antigua que dice: "Si no puedes con tu enemigo, únete a él". Pero para Google, y muchas otras grandes corporaciones, el remate podría ser un poco distinto. Tal vez, algo como: "Si no puedes con tu enemigo, cómpralo". Eso es lo que habría considerado la firma de Mountain View con respecto a Epic Games durante la disputa por el lanzamiento de Fortnite para Android.

El dato salió a la luz a través de un reporte de The Verge, basado en documentos judiciales recientemente revelados. Según dicho medio, Google liberó el acceso a partes de la acusación por monopolio presentada por los abogados de Epic Games que anteriormente estaban censuradas. Allí, los desarrolladores de Fortnite mencionan que la firma del buscador coqueteó con la idea de adquirirlos como un modo de "sofocar la amenaza".

Antes de profundizar en esta historia, volvamos algunos pasos hacia atrás en el tiempo. En 2018, Epic Games lanzó Fortnite para Android, pero lo hizo por fuera de la Play Store. De esta manera, la compañía intentó evitar la comisión del 30% que Google le cobraría por las transacciones realizadas dentro del videojuego.

Después de varias idas y vueltas, los desarrolladores dieron el brazo a torcer y lanzaron Fortnite en la tienda en línea oficial para Android. Sin embargo, la presencia en Play Store duró poco; el juego fue retirado por Google cuando se desató el escándalo entre Epic Games y Apple por la App Store.

Como consecuencia de esta situación, la firma dirigida por Tim Sweeney presentó una demanda por supuestas prácticas monopólicas contra los de Mountain View —y también contra Apple—. De la documentación correspondiente a dicho litigio es que ahora se desprende la información a la que accedió The Verge.

¿Google hubiese comprado Epic Games para acabar con la polémica de 'Fortnite' y la Play Store?

Google habría analizado en un documento interno la decisión de Epic Games de distribuir Fortnite por fuera de la Play Store, y sus consecuencias. Si bien el texto en cuestión no fue desclasificado, la corporación californiana habría calificado los planes del estudio desarrollador como un "contagio" que los amenazaría, porque sentaría un precedente para que otras empresas hicieran lo mismo. Por ello, la posibilidad de comprarlos no les habría resultado descabellada. Así lo manifiesta el documento:

La conducta que se describe a continuación muestra que el monopolio persistente de Google es el resultado de sus propios esfuerzos deliberados para lograrlo y mantenerlo. No contento con las barreras contractuales y técnicas que ha construido cuidadosamente para eliminar la competencia, Google usa su tamaño, influencia, poder y dinero para inducir a terceros a acuerdos anticompetitivos que afianzan aún más sus monopolios.

Por ejemplo, Google ha llegado al punto de compartir sus ganancias de monopolio con socios comerciales, con el fin de lograr acuerdos para evitar la competencia; ha desarrollado una serie de proyectos internos para abordar el "contagio" que percibió de los esfuerzos de Epic y otros para ofrecer alternativas competitivas a los consumidores y desarrolladores, e incluso ha contemplado comprar parte o la totalidad de Epic para sofocar esta amenaza.

Una historia sin final cercano

De todos modos, en ningún momento se hace referencia a que Google realmente haya intentado comprar a los creadores de Fortnite. De hecho, el propio Tim Sweeney, CEO de Epic Games, manifestó que recién ahora tomaron conocimiento de la situación manifestada por sus representantes legales; esto se debe a las medidas de confidencialidad impuestas por la corte.

Pero la polémica no se detiene con la supuesta consideración de Google para comprar Epic Games. El documento también expone que los de Mountain View habrían ofrecido un "acuerdo especial" para llevar Fortnite a la Play Store. Incluso, sus representantes habrían calificado la instalación del juego a través del sideloading como "una experiencia desastrosa" y "francamente abismal".

Claramente, aún no se ha dicho la última palabra con respecto a esta historia. Tal y como sucede con Apple, el litigio entre Epic Games y Google no tiene un horizonte cercano para su finalización.