Con la boca abierta. Así describiría en dos palabras la calidad de la pantalla mini-LED del nuevo iPad Pro M1. Si eso es lo que más te importa de un producto tecnológico con pantalla grande, puedes dejar de leer. Ve a una tienda y cómpralo. No obstante, creo que hay muchos más detalles sobre la nueva tablet de Apple de los que merece la pena hablar.

Por fuera, el nuevo iPad Pro 2021 presenta el mismo diseño que el modelo del año pasado; el peso, las dimensiones o la ubicación de la cámara frontal son básicamente las mismas. El modelo de 12,9 pulgadas de este año, eso sí, es medio centímetro más grueso –probablemente para acomodar la nueva pantalla–.

Los dos nuevo modelos también son compatibles con el Apple Pencil, tienen los mismos altavoces que antes, cuentan con la misma cámara trasera con sensor LiDAR y soportan las mismas versiones tanto de Wi-Fi como de Bluetooth.

¿En qué se diferencia entonces este iPad Pro 2021 del modelo presentado el año pasado? Fundamentalmente, en cinco cosas:

  1. El procesador Apple M1.
  2. El modelo de 12,9 pulgadas tiene la nueva pantalla Retina XDR, que da la bienvenida a la tecnología mini-LED.
  3. La cámara frontal es significativamente mejor gracias a un nuevo sensor gran angular de 12 megapíxeles. Además, cuenta con una nueva tecnología llamada Encuadre Centrado.
  4. Es compatible con las redes 5G.
  5. Tiene un conector Thunderbolt.

¿Son estas mejoras, especialmente el nuevo procesador, motivos suficientes suficientes para comprar un nuevo iPad Pro? Bienvenidos nuevamente a mi viaje con este dispositivo, el cual amo y odio a partes iguales, prácticamente desde su llegada al mercado en abril de 2010.

Retina XDR: la excelencia y las posibilidades de una pantalla mini-LED bien hecha

Empecemos por lo que considero que es lo mejor del nuevo iPad Pro: su pantalla. Es absolutamente brutal. Una de las claves es el nuevo panel de mini-LEDs que, en teoría, consigue lo mejor de las pantallas OLED —mucho contraste con negros muy negros— sin renunciar a las virtudes de los paneles LED.

En las pantallas mini-LED los pixeles no están autoiluminados como ocurre en las OLED. Detrás de la pantalla hay un panel de 10.000 LEDs, divididos en 2.596 zonas capaces de encenderse o apagarse individualmente para incrementar el contraste. Los beneficios de esta tecnología puedes verlos fácilmente al reproducir un vídeo de YouTube o Netflix a pantalla completa. Al hacerlo, además de percibir un mejor contraste, verás cómo las franjas negras que habitualmente se muestran alrededor del contenido son realmente negras. ¿Por qué? Porque esa parte de la pantalla, en realidad, está apagada. Eso, hasta ahora, solo era posible con pantallas OLED, cuyos píxeles se apagan o encienden individualmente –como ocurre en el iPhone–.

La pantalla del iPad Pro de 12,9 pulgadas es, por lo tanto, extremadamente buena. Y no exagero en absoluto. Tiene una altísima resolución, los colores son muy exactos, el ratio de contraste es altísimo y el contenido en HDR se ve tremendamente bien. Además, soporta ProMotion, el nombre que le da Apple a la tasa de refresco adaptativa, que llega hasta los 120 Hz.

Otro dato importante de esta pantalla es el brillo máximo. En cualquier uso normal, la pantalla XDR Retina alcanza un brillo máximo de 600 nits. Si navegas en Safari, buscas una canción en Apple Music, escribes un texto o trabajas en una presentación, la verás igual de brillante que la pantalla del iPad Pro de 11 pulgadas o el iPad Pro de 2020.

Pero si miras un vídeo o una foto a pantalla completa, esta entra en modo "XDR" o Extreme Dynamic Range, como lo llama Apple. El brillo máximo en este caso es de 1.000 nits. Y, para representar las zonas más brillantes de una escena en HDR, el panel puede elevar hasta 1.600 nits ciertas porciones de la pantalla.

En persona, el resultado es bastante impresionante. Ver películas en el iPad Pro es una locura, al igual que ver fotos a pantalla completa. Es difícil de transmitir lo bien que funciona, pero al mismo tiempo me apena no tener este modo de pantalla funcionando más a menudo.

Supongo que muchas personas usan un iPad, en gran parte, para consumir contenido. Después de todo, vivimos en una época en la que las plataformas de streaming nos están entregando más series y películas de las que podríamos ver en toda nuestra vida. Pero, por mucho que asombre este modo HDR extremo, no creo que lo sea todo a la hora de elegir un equipo profesional. Hay mucho más a tener en cuenta.

Apple M1 en el iPad Pro

Sigamos por el procesador —en realidad el system on chip—, que fue una de las sorpresas de este producto. Muchos habíamos considerado que la llegada de los chips Apple Silicon al iPad se produciría en algún momento, pero parece que Apple está acelerando la unificación de tecnologías entre dispositivos más rápido de lo que incluso imaginábamos.

Como es natural, el iPad Pro con el M1 es mucho más rápido que las generaciones anteriores. Y todo ello sin que el dispositivo sufra en autonomía, puesto que sigue teniendo la misma que el modelo del 2020.

El nuevo iPad es incluso un poco más rápido que un MacBook Air según las pruebas realizadas en Geekbench. Y también es más rápido que un MacBook Pro de 16" con un procesador Intel Core i9, lo cual es loquísimo, porque es tres veces más económico.

Las posibilidades de este equipo, por lo tanto, son tremendas. Es difícil describir con palabras lo que se siente al tener un equipo con esta pantalla, esta potencia, este chasis tan ligero, tanta autonomía...

Pero, al mismo, tiempo, todo eso es absolutamente irrelevante. Apple lleva once años capando y limitando lo que podemos hacer con un iPad. Es frustrante. Y, en 2021, no se entiende que sigan haciéndolo.

Es un iPad, para bien y para mal

El iPad con o sin M1 es un iPad, tanto para bien como para mal. Toda la emoción que he sentido durante años por la posibilidad de tener una pieza de cristal súper inteligente y súper potente se rompe cada vez que intento trabajar con el dispositivo y descubro que iPad OS, aún con todas las mejoras que ha tenido, sigue siendo eso: una gran limitante al hardware descomunal del producto.

Apple hace mucho esfuerzo en comunicar las posibilidades de este iPad con apps profesionales como Procreate, LumaFusion, Photoshop o Lightroom, pero la realidad es que, salvo la edición de fotos, todo lo demás funciona peor que en un Mac. Photoshop aún está bastante limitado, editar videos en LumaFusion es una pesadilla y Procreate, aunque útil, solo sirve a un número reducido de personas. Ni siquiera Apple ofrece sus aplicaciones profesionales (como Final Cut, Logic o Xcode) en el iPad. Si quieres aprovechar el verdadero potencial del chip M1, tienes que ir y comprar un MacBook Pro de 13 pulgadas.

Luego está la noticia de que, incluso en el iPad Pro de 12,9" con 16 GB de RAM (las versiones de 1 TB y 2 TB de almacenamiento), el sistema operativo no permite que una app pueda acceder a más de 5 GB, limitando significativamente las posibilidades de las apps profesionales. WTF, Apple?

El iPad, por lo tanto, sigue siendo un iPad. El procesador M1 no ha cambiado nada de las cosas que he vivido durante los últimos años con el uso diario del dispositivo. Sigue habiendo momentos de frustración absoluta, sobre todo cuando intentas usarlo como un dispositivo profesional y trabajar con él.

La introducción del puntero ha ayudado en gran medida a reducir esas frustraciones. Pero en algunos casos las ha incrementado. Hay implementaciones de la interfaz que parecen estar a medio terminar. Tras once años de versiones de sistemas operativos y seis años del primer iPad Pro, uno creería que estas cosas ya estarían resueltas. Pero no.

Se habla de la posibilidad de ejecutar apps de Mac en el iPad Pro, pero lo veo poco probable. Ojalá me equivoque y caiga un anuncio sorpresa en la WWDC 2021. Sueño con tener la posibilidad de ejecutar Premiere Pro en un dispositivo como este y exprimir de verdad el M1. Sueño que, por cierto, se podría cumplir ya (el hardware ya está ahí), pero de momento Apple no quiere.

Llevamos años pidiendo que le quiten el freno de mano al iPad y que se convierta en lo que estuvo destinado a ser desde el día uno, pero no termina de suceder. Imaginaba argumentaciones como las limitaciones del hardware, o lo mucho que podría sufrir la batería, pero en su estado actual con el Apple M1 se han acabado las excusas. Lo que hay en el interior de este iPad es lo mismo que tenemos en los Mac.

En otras palabras: tengo una pantalla XDR Retina con una gama de color brutal que no puedo exprimir porque no puedo ejecutar aplicaciones profesionales que realmente la aprovechen. Ese es el estado actual y creo que explica mi frustración.

Si Apple hubiese puesto un A14 —el SoC del iPhone 12— en vez de un M1, a efectos prácticos, nadie lo hubiese notado. El desempeño posible está tan limitado y la experiencia general del software está tan integrada y tan optimizada, que no he notado diferencias de uso entre el iPad Pro 2020 (con un A12Z) y el iPad Pro 2021 (con M1). Aún cuando este último es casi el doble de rápido.

A esto, además, debemos sumar otras tantas limitaciones propias de iPadOS. Si conectamos un monitor externo a la tablet, solo funciona en modo espejo. Vamos, prácticamente inútil. Y lo mismo ocurre con la integración de micrófonos externos o docks, que, en muchos casos, sigue siendo una pesadilla porque el sistema operativo está capado.

La cámara frontal del iPad Pro 2021 está adaptada para el mundo pospandémico

Con la llegada de la COVID-19, llegaron las reuniones de Zoom. En el mundo pospandémico, donde empezamos a dejar atrás los confinamientos, las videoconferencias parece que se mantienen. En cierta forma es una buena noticia, puesto que hay menos desplazamientos. Pero también implica mirar a las personas con mala calidad, a baja resolución y con mala iluminación.

Apple, con el iPad Pro 2021, intenta resolver al menos los dos primeros problemas. La cámara frontal tiene una calidad significativamente mayor que la de generaciones anteriores. También es muy superior a las cámaras que tienen los MacBook Pro o MacBook Air actuales.

Ahora tiene 12 megapixeles de resolución, pero lo más importante es que también tiene 122 grados de visión. Esto está intencionalmente optimizado para videoconferencias. Permite que se vea más de ti cuando hagas una llamada vía Zoom o FaceTime, pero también tiene una nueva prestación bastante práctica.

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Así funciona Encuadre Centrado (Video: Apple)

Se llama Encuadre Centrado, una tecnología que, por medio de aprendizaje automático, para intentar mantenerte siempre en el centro de la imagen. Si te mueves, la cámara te "sigue", además de acercar y alejar el zoom cuando haga falta. Si más personas se unen a la llamada, el iPad también hace un reencuadre automático.

Es similar a la cámara inteligente del Facebook Portal, pero funciona un poco mejor. Quienes hayan estado en una videoconferencia con el dispositivo de la red social, notarán que puede llegar a ser bastante agresivo a la hora de hacer acercamientos o alejamientos a medida que la persona se mueve, al punto de ser un tanto raro y peculiar.

La prestación de Encuadre Centrado de Apple es un tanto más sutil, diría que refinado. Te sigue cuando hace falta y los zoom-in y los zoom-out no son continuos, como sucede con el Portal.

Esta nueva prestación, por cierto, está a nivel sistema operativo, por lo que la mayoría de las aplicaciones de videoconferencia la pueden aprovechar inmediatamente.

Magic Keyboard renovado para el iPad Pro 2021

Apple ha actualizado el Magic Keyboard para el iPad Pro de 2021 con un nuevo color blanco y un ligero rediseño para acomodar el nuevo grosor del modelo de 12,9. En blanco es precioso, pero también es más propenso a mancharse y que se vea mucho más rápido la suciedad tras llevar un dispositivo todo el día contigo. No es una casualidad que los teclados de la mayoría de los portátiles sean de colores oscuros.

Aún así, a la vista, es súper bonito. Y llama la atención que no ofrezcan Magic Keyboards en más colores, de la misma forma que el nuevo iMac.

¿Deberías comprar el iPad Pro 2021?

Si tienes un iPad Pro de 2020, yo me esperaría un par de años más antes de hacer una actualización. Eso sí: si el tema de las pantallas mini-LED es sumamente importante en tu flujo de trabajo o en tus hábitos de consumo, entonces quizá debas considerarlo. Esta es la mejor pantalla de un dispositivo portátil que he visto en mi vida. Punto. Es impresionante.

Si pretendes migrar toda tu actividad profesional al iPad, entonces tengo malas noticias. Sigue siendo mejor invertir ese dinero en un MacBook Pro de 13 pulgadas con Apple Silicon. Aunque hay avances y mejoras en los decks de productividad, todo sigue muy por detrás de lo que hay disponible en un Mac.

¿Qué elección hacer entre un iPad Pro de 11 y el de 12,9 pulgadas? Sin duda iría a por el modelo de 12,9. Tan solo por la pantalla XDR y tener más espacio para trabajar, vale la pena.

Muchos de los entusiastas del iPad vivimos en un extraño limbo, donde nos emocionamos por tener un hardware descomunal, con un procesador impresionante, una autonomía increíble y unas pantallas multitáctiles super capaces. Pero al mismo tiempo nos frustramos con un sistema operativo muy limitante y una falta importante de aplicaciones.

¿Cambiará esto último con iPadOS 15? En unos días veremos si, nuevamente, la segunda parte de la historia del iPad Pro 2021 con procesador M1 se cuenta con la próxima versión del sistema operativo.