En una semana en lo tecnológico marcada por la keynote de Apple, Netflix presentó sus resultados trimestrales. Unas cifras que por primera vez en mucho tiempo no superaron las expectativas.

El gigante del streaming solo añadió 4 millones de suscriptores en el primer trimestre de 2021, frente a los 6 que se esperaban. En total, su número de clientes activos se sitúa ahora en 208 millones en todo el mundo.

Las cifras son en cualquier caso escandalosas, pero quedan encogidas si se miran frente al espejo de todo lo que creció Netflix el año pasado, cuando tuvo su mejor ejercicio logrando un crecimiento de 37 millones de usuarios.

Este crecimiento, eso sí, vino impulsado por la pandemia. Las restricciones y el confinamiento por la COVID-19 aupó sus suscripciones en 16 millones solo hace un año.

Netflix ya advirtió entonces en su presentación de resultados que esperaba que este crecimiento se ralentizara conforme se fueran aligerando los confinamientos y medidas restrictivas. La ecuación es sencilla, menos tiempo en casa, menos tiempo para ver Netflix.

Sin embargo, para el próximo trimestre, Netflix parece haber agachado la cabeza al fijar una previsión de crecimiento de apenas 1 millón. ¿Está llegando cierta fatiga a la economía de la suscripción debido también a la llegada de competencia como Disney Plus y HBO Max?

Netflix crece, pero cada vez menos

El siguiente gráfico muestra el aumento de suscriptores de Netflix por trimestre en los últimos dos años, marcando un claro pico en 2020.

Ese mismo año marcó una revolución en el streaming, con todos los estudios pasando parte de sus grandes estrenos a las plataformas, lo que hizo que por ejemplo Disney Plus batiera rápidamente la barrera de los 100 millones de usuarios.

¿Quizá no solo sea por salir de casa…

“En el corto plazo, hay cierta incertidumbre por la COVID-19; en el largo plazo, el aumento de la transmisión para reemplazar la televisión lineal en todo el mundo es la tendencia clara en el entretenimiento”, explicaba el equipo de Netflix en la carta para inversores de esta semana.

Ahora bien, al inicio de la pandemia, Netlix contó con algo a su favor. Mientras la mayoría de estudios -sean de cine o de series- tuvieron que detener sus rodajes debido a la COVID, Netflix contaba ya con una nevera de producciones rodadas que hizo que en marzo de 2020 llegaran series que se convirtieron en auténticas sensaciones, como Gambito de Dama.

Ahora parece que aquel esfuerzo extra les ha pasado factura. Reed Hastings, CEO de la plataforma, confirmaba que durante el primer trimestre de este año el número de estrenos no ha sido el más destacado del mundo. De hecho, buena parte de las producciones originales más importantes, que este año se centran en películas con actores como Dwyane Johnson, Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep o Cate Blanchett llegarán en la segunda mitad de este año, a lo que se sumará las segundas temporada de The Witcher o la continuación de You.

Los programas originales de Netflix específicamente han caído un 20% desde esta época del año pasado.

“Creo que nuestra oferta de contenidos se está volviendo un poco más incierta”, [dados los retrasos en la producción], afirmó Ted Sarandos, co-CEO y director de contenidos, en la llamada con inversores.

… Sino también porque los contenidos son peores?

Esta oferta -reservada- ha hecho que inevitablemente Netflix haya estrenado producciones con menos tirón y, a menudo, no muy bien recibidas por la crítica. Por hacer una valoración rápida, Gambito de Dama, la serie del momento hace un año, cuenta con una nota de 7,7 en Filmaffinity. Por su parte, La serpiente, seguramente una de las miniseries del momento, se queda en un 6,6, y si miramos otros estrenos promocionados especialmente por Netflix como ¿Quién mató a Sara?, se queda en un cinco, una nota seguramente demasiado alta para nuestro compañero César Noragueda si te animas a leer su crítica.

Esto, no obstante, no es algo exclusivo de este año. En 2019 recogíamos en este análisis en Hipertextual cómo la nota media de las producciones originales de Netflix habían tendido a la baja. Algo que se acentuaba conforme se iba acrecentando la competencia de otras plataformas como Disney que reclamaban el contenido que hasta ahora habían cedido a Netflix.

La ecuación volvía a ser simple: más cantidad no suele ir de la mano de más calidad.

Mucho dinero y público cautivo: el asterisco que marca que Netflix no debería preocuparse tanto

Por suerte para Netflix, su posición dominante durante muchos años hasta que llegara el gran desembarco de competencia le da una ventaja diferencial: tener cierto público cautivo.

Como recogimos aquí, los datos de su tasa de abandono -el porcentaje de suscriptores que se dan de baja- es el más reducido entre las plataformas de streaming.

Insider se hacía además eco estos días de una información de la web de análisis de tráfico online Similar Web, que había medido el volumen de visitas en los últimos meses a su página para darse de baja. Y este no paraba de descender.

Además de esto, Netflix cuenta con pulmón financiero suficiente para recuperar la creación de nuevos contenido al ritmo habitual. En la misma presentación aseguró que invertiría más de 17.000 millones de dólares “en efectivo” en contenidos este año, más que los 15.000 que marcaron un récord en 2019 y ya con menos problemas financieros que traía arrastrados de su política de gastar dinero en generar más y más series y películas.

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