Herminio Rodríguez es maestro en un pueblo sevillano, pero también está muy vinculado a la localidad de Pozoblanco, en Córdoba. Su mujer es de allí y su suegro y su cuñado pertenecen a la Hermandad de la Virgen de Luna. Hasta aquí todo parece una historia muy normal, si no fuera porque la relación de Herminio con este municipio cordobés ha servido para volver a sacar a la luz una historia de más de 50 años de antigüedad en la que intervienen la NASA y los primeros astronautas que pisaron nuestro satélite.

Todo empezó en 1969, cuando la agencia espacial estadounidense puso en marcha la misión Apolo 11, con rumbo a la Luna. Sin bien antes se habían desarrollado otras misiones con el mismo objetivo, esta era la primera con la que se pretendía que un ser humano caminara sobre terreno selenita.

Los nombres más conocidos de aquella hazaña son los de Neil Armstrong y Buzz Aldrin, por ser los afortunados que dieron aquel primer paseo. Un poco menos quizás el del tercer astronauta, Michael Collins, que tuvo que permanecer orbitando en el módulo de mando. Pero, mientras tanto, en la Tierra permanecían otros muchos hombres y mujeres que, de un modo u otro, pusieron su granito de arena para que la misión llegara a buen puerto. Buena parte de ellos se encontraban en Estados Unidos, pero también los había en España. Las estaciones de Robledo de Chavela y Fresnedilla de la Oliva fueron esenciales, científicamente hablando. Pero también hubo españoles que quisieron dar su apoyo de la mejor forma que sabían. Por ejemplo, enviando una carta y la estampita de la virgen cuyo nombre era precisamente el de ese lugar que el ser humano estaba a punto de conquistar.

La Virgen de Luna medio siglo después

Por aquel entonces, el secretario de la Hermandad de la Virgen de Luna era el ya fallecido Felipe Sánchez Urbano.

Cuenta Herminio Rodríguez a Hipertextual que se trataba de un hombre progresista para su época. Fascinado por los avances científicos que la NASA estaba logrando, quiso enviar ánimos a aquellos astronautas que estaban a punto de hacer historia. Para eso, envió a la NASA una carta de apoyo, acompañada de una estampa de la virgen.

Él confiaba en que su iniciativa sería bien recibida en la agencia espacial. Y así fue, no tardó en recibir el agradecimiento de los astronautas de la misión. E incluso el propio Neil Armstrong lo recordó en su viaje posterior a España. Tal fue la aceptación, que Sánchez Urbano decidió volver a enviar su apoyo de la misma manera tres años más tarde, cuando el Apolo 17 se convirtió en la última misión en llevar humanos a la Luna. De momento.

El secretario de la Hermandad contactó con la NASA antes de las misiones Apolo 11 y Apolo 17

A pesar de lo entrañable de todo aquello, la historia se ha ido diluyendo con el tiempo, quedando como una anécdota para los habitantes del pueblo. Pero Herminio sentía que merecía llegar más lejos. 

Este docente sevillano es un apasionado del espacio. Tanto, que no dudó en participar hace tres años con sus alumnos en el proyecto ARISS, dirigido a que los niños pudieran contactar con la Estación Espacial Internacional. De hecho, fue precisamente entonces cuando se decidió a comenzar un largo proceso de acreditación, que ha finalizado hace apenas unos días, con la recepción de una carta del Historiador Jefe de la NASA en la que comunica que, efectivamente, la Virgen de Luna de Pozoblanco ya forma parte del anecdotario de las misiones Apolo. 

La carrera por el reconocimiento

Carta firmada enviada por los tripulantes del Apolo 11 como agradecimiento a la Hermandad de la Virgen de Luna y el pueblo de Pozoblanco

Ya con la firme decisión de poner en valor la historia de la Virgen de Luna y la NASA, Herminio comenzó por contactar con varias personas influyentes, como el astronauta y actual ministro de ciencia Pedro Duque o Carlos González Pintado, quien fue Jefe de Operaciones en la Estación de Robledo de Chavela.

Fue determinante también contactar con la geóloga planetaria Adriana Ocampo. Esta científica colombiana forma parte actualmente del Proyecto Lucy, con el que la NASA planea estudiar los Asteroides Troyanos de Júpiter. Se trata, por lo tanto, de una personalidad importante dentro de la agencia espacial. Para Rodríguez fue muy ilusionante que se interesara por la historia. “Me pidió que elaborara un dossier con toda la información de la que dispusiera sobre lo ocurrido con la Virgen de Luna”, narra a este medio.  Y eso hizo. 

Pronto recibió los primeros correos de Brian Odom, historiador de la NASA, anunciando que se estaban valorando los documentos. Pero no ha sido hasta ahora cuando por fin ha enviado la carta definitiva, firmada de su puño y letra. En ella, “reconoce que en 1969 don Felipe Sánchez Urbano, en nombre de la Hermandad de Nuestra Señora de la Luna, envió cartas y estampas a Neil Armstrong, Edwin E. Aldrin, Jr., y Michael Collins, extendiendo las protecciones de la Virgen de Luna sobre los astronautas del Programa Apolo”. También afirma que “les complace reconocer las respuestas firmadas que la hermandad recibió de los astronautas del  Apolo 11 y Apolo 17”. Certifica que dichas correspondencias se encuentran en los Archivos de la NASA y, de paso, aprovecha para recordar el gran valor que tuvo para dichas misiones el papel de los científicos ubicados en las estaciones españolas. 

"Esto demuestra que la NASA valora mucho las iniciativas de la ciudadanía"

Herminio Rodríguez

Para Herminio es todo un logro, que certifica que la NASA no es tan inaccesible como muchos imaginan. En su día supieron agradecer el gesto de la hermandad de la Virgen de Luna y hoy han vuelto a hacerlo. “Esto demuestra que valoran mucho las iniciativas de la ciudadanía popular”. 

¿Y ahora qué?

Al otro lado del teléfono, Herminio muestra su alegría por haber logrado dar ese reconocimiento a Pozoblanco. No obstante, nos cuenta también que le gustaría que la NASA incluyera la historia en su web

La imagen de la Virgen de Luna se ha enviado también a la Antártida

Mientras tanto, la Virgen de Luna ha seguido viajando a lugares remotos, aunque sin salir de nuestro planeta. Por ejemplo, se ha enviado una estampa suya a la base Gabriel Castilla, de la Antártida, gestionada por el Ejército de Tierra de España. 

En cuanto a la NASA, en uno de sus correos, el historiador Brian Odom comunica su interés por viajar a Pozoblanco. También ha asegurado que lo hará la propia Adriana Ocampo, quien será la encargada de llevar como agradecimiento a la localidad cordobesa una de las semillas que viajaron al satélite en la misión Apolo 14. Las plantas procedentes de aquellas semillas se conocen a día de hoy como árboles de la Luna y se encuentran en lugares como la Casa Blanca o la tumba de Stuart Roosa, uno de los astronautas que viajaron en aquella misión. 

En definitiva, el apoyo de todo este pueblo cordobés, a través de su Virgen de Luna, no cayó en saco roto para la NASA. Y es que no se trata solo de religión. Es un símbolo de cómo, con aquellos tres astronautas, viajaron todas  y cada una de las personas que cruzaron los dedos hasta escuchar a Neil Armstrong pronunciar su famosa frase. Porque, efectivamente, fue un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad y para su historia. Y, como bien recuerda Herminio, “la historia se compone de anécdotas”. Por eso es importante recordarlas. 

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