Cuenta suspendida. Indefinidamente. No es la primera vez que Twitter cierra una cuenta por violar las reglas de la plataforma. Pero sí la primera vez que lo hace con una figura tan importante como el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El político que ha estirado la cuerda con sus comentarios hasta que, a pocas semanas de dejar el cargo, la cuerda se ha roto. La red social que ha sido el altavoz del republicano desde que era candidato a las elecciones. Ahora, Twitter bloquea a Trump por el riesgo a nuevas incitaciones a la violencia.

Al cierre de @realDonaldTrump precede unas elecciones que ha ganado el demócrata Joe Biden y que Trump no ha reconocido. Acusaciones de fraude electoral que fueron subiendo de tono hasta que el 6 de enero se asaltó el Capitolio de Estados Unidos por parte de seguidores del republicano. Un hecho histórico por el que una mayoría se ha llevado las manos a la cabeza. Donald Trump, no tanto.

La gota que colmó el vaso para cerrar la cuenta de Twitter de Trump

Ha sido una larga campaña en Estados Unidos, en medio de una pandemia que ha motivado la votación por correo, uno de los argumentos que ha utilizado Trump para dar pie a una fraude electoral. Unas afirmaciones ya de por sí polémicas que se unieron a lo que Twitter ha explicado como una incitación a la violencia antes y durante el asalto al Capitolio.

En un comunicado, la plataforma explicó que su marco de interés público existe para permitir a la gente escuchar directamente a los cargos electos directamente. “Está construida sobre el principio de que la gente tiene derecho a que el poder rinda cuentas de forma abierta".

"Sin embargo, hemos dejado muy claro desde hace años que estas cuentas no están por encima de nuestras reglas y que no se puede utilizar Twitter para incitar a la violencia".

Twitter

Los tuits en cuestión

En concreto, Twitter se refiere a dos tuits de la cuenta de Trump en Twitter. En el primero, el republicano escribió: "Los 75.000.000 grandes patriotas americanos que me han votado, AMÉRICA PRIMERO y HACER AMÉRICA GRANDE OTRA VEZ, tendrán una GIGANTESCA VOZ durante tiempo en el futuro. Ellos no serán faltados al respeto o tratados de forma injusta de ninguna manera".

En el segundo, proclamó: "Para todos aquellos que han preguntado, no iré a la proclamación (de Biden como presidente de Estados Unidos) el 20 de enero".

Posteriormente, Twitter bloqueó la cuenta de Trump. Su argumento es que estas dos publicaciones pueden ir mucho más allá. Después de lo ocurrido en el Capitolio, estos mensajes pueden ser interpretados como un nuevo llamado a la violencia para los seguidores del republicano. En el caso del primer tuit, la red social escribió que se puede interpretar el término “Patriotas Americanos” como un apoyo a aquellas personas que protagonizaron el asalto.

El segundo tuit, por su parte, podría servir “de ánimo para aquellos que potencialmente consideren actos de violencia. La toma de posesión sería un objetivo 'seguro', porque Trump no asistiría". Además, puede dar a entender que Trump no pondrá fácil la transición del poder en Estados Unidos. De nuevo, comentarios así podrían incitar a algunas personas a realizar actos como el del pasado 6 de enero en Washington.

Libertad de expresión vs. la cuenta de Trump en Twitter

John Cameron / Unsplash

Desde que se bloqueó la cuenta de Trump en Twitter, la red social se ha llenado de comentarios. Muchos a favor de la decisión de la plataforma, otros en contra alegando violaciones de la libertad de expresión. ¿Estamos realmente ante un escenario de violación de este derecho?

En primer lugar, es necesario entender el choque que ha provocado la suspensión, que ha sido apoyada por organismos como la Electronic Frontier Foundation (EFF). El abogado digital Sergio Carrasco aclaró para Hipertextual que la confusión que ha provocado el cierre de la cuenta de Trump en Twitter viene por el cargo que ostenta. “Estamos interpretando que Twitter puede, de manera libre, suspender una cuenta del país más importante del mundo, por decirlo de alguna manera. Se entiende que el poder de las tecnológicas es prácticamente ilimitado”.

Tenemos que tener en cuenta que si el mismo comportamiento de Trump durante estos años lo hubiera tenido un usuario particular, seguramente la cuenta se hubiera eliminado antes. Sin embargo, Twitter dejó estirar la cuerda hasta que los tuits relacionados con el asalto al Capitolio violaron definitivamente los términos y condiciones de la plataforma. Carrasco sostiene que, al fin y al cabo, se trata de un contrato. “Te da derecho a utilizar la red social pero simultáneamente te obliga a cumplir especialmente temas de contenido con lo que te dice Twitter”.

Por ese motivo, legalmente no hay ningún indicio de que se esté violando el derecho de libertad de expresión. Twitter bloquea a Trump y, con ello, ha actuado de acuerdo a sus reglas. A pesar de que ha quitado el altavoz al presidente de Estados Unidos, no deja de ser un enfrentamiento entre dos entes privados, una empresa y un particular. “Igual que si un periodista es despedido de un medio, es diferente si se le está coartando la libertad de expresión o si es un tema de empresa”, aclaró Sergio Carrasco.

La cuenta de Trump en Twitter: un perfil institucional

No obstante, no todos están de acuerdo con la decisión de la red social. No solamente los que son seguidores del presidente estadounidense. Incluso mandatarios como Angela Merkel han manifestado su rechazo al cierre de la cuenta de Trump en Twitter. Pero, más allá de opiniones personales, no hay argumentos legales para luchar contra esta suspensión.

El único resquicio que puede existir para poner la decisión de Twitter contra las cuerdas es el hecho de que la cuenta de Trump ya no era estrictamente personal. A pesar de que el presidente tiene la cuenta oficial, @POTUS, durante todo su mandato ha utilizado su cuenta personal, @realDonaldTrump, como megáfono político. Tanto que la convirtió en una cuenta institucional.

Un juzgado prohibió a Donald Trump bloquear a usuarios

El propio Twitter lo reconoció así en 2017, después de que un juzgado prohibiera a Donald Trump bloquear a seguidores, una práctica que el mandatario había hecho frecuentemente. El argumento fue que Trump utiliza esa cuenta para sus declaraciones políticas. Al ser un foro político y público, todos los ciudadanos tienen derecho a expresarse libremente, así como a ver las publicaciones del presidente.

Con este argumento, se podría presentar ante la red social que, a pesar de que @POTUS es la cuenta oficial, la cuenta de Trump en Twitter tiene al fin y al cabo el mismo efecto. En este contexto, Sergio Carrasco plantea que se podría discutir el tema de la proporcionalidad. Por ejemplo, se podrían eliminar los contenidos que violan las reglas de la plataforma pero dejar los anteriores “porque se entiende que forman parte de los mensajes institucionales”.

Twitter bloquea a Trump... ¿por derecho de admisión?

En medio de toda la vorágine de opiniones por la suspensión de la cuenta, un artículo de Voz Pópuli puso de manifiesto que la decisión de Twitter no obedece a un imperativo legal. Por el contrario, es una manifestación del 'derecho de admisión'.

“Tanto Twitter como cualquier otro establecimiento abierto al público puede limitar el acceso de un cliente a su establecimiento o plataforma restringiendo su libertad de expresión por alguna de las razones señaladas. Sin ser condición necesaria que la conducta del cliente constituya o pueda constituir un delito”, rezaba el artículo.

Sin embargo, el abogado Sergio Carrasco rechaza que, en este caso, el derecho de admisión tenga un papel importante. En este caso, lo importante es la ley europea que puede poner a Twitter contra las cuerdas si no toma medidas contra el contenido infractor. “Twitter está protegido legalmente hasta que le avisa de ese contenido. No puede controlar los millones de tuits que se publican por minuto pero, si le notifican y no actúan rápido, pueden acabar siendo responsables de ese contenido”, explicó el abogado a Hipertextual.

"En Europa, como prestador, cuando me notifican pierdo la protección que me da la ley. Tengo que valorar si me quiero hacer responsable de ese contenido, dependiendo del caso. Si fuera un vídeo de bullying y los padres lo notifican, ¿es un tema de admisión? No, es que este video puede ir en mi contra por ayudar a la propagación del vídeo”.

La ley estadounidense

En Estados Unidos, en cambio, la ley protege mucho más. La Primera Enmienda y la Sección 230 sostiene que los prestadores nunca podrán ser responsables editoriales de los contenidos que publican los usuarios. El hecho de que exista esta regulación ha permitido, explicó Carrasco, que estas empresas se hayan desarrollado de la manera en la que lo han hecho. A pesar de que se han intentado tomar medidas para que las plataformas sean responsables de su contenido, hasta la fecha ninguna ha llegado a triunfar.

Si todas las plataformas fueran responsables de su contenido, cada tuit debería ser analizado para determinar si es legal o no. Twitter nunca podría haber llegado donde ha llegado con este modelo.

Además, las plataformas cuentan también con la llamada protección del Buen Samaritano, que dice que no asumen responsabilidades por las actividades de moderación que hagan de buena fe. “Si ellos actúan de buena fe, tú no les puedes pedir luego responsabilidades. Como mucho podrás pedir la restauración de la cuenta pero no podrás pedir una indemnización económica”, indicó Carrasco.

El caso español

Teniendo en cuenta las leyes actuales en España, no es la primera vez que vemos una cuenta de uan figura pública que ha sido bloqueada. Y no se ha visto tampoco como una violación de la libertad de expresión. José Luis Sánchez Saliquet fue candidato de Vox al Senado por Ibiza y Formentera en las elecciones de abril de 2020. Después de que Twitter cancelara su cuenta, el político acudió a los tribunales para pedir una indemnización. Perdió el caso.

La red social argumentó su decisión en publicaciones y comentarios como uno en el que Sánchez Saliquet afirmaba que “el 67% de los casos de pederastia lo cometen homosexuales".

Los magistrados dieron la razón a Twitter tras bloquear una cuenta de un político de Vox

El político de Vox denunció ante el juez que se está limitando su libertad de expresión pero se desestimó su demanda porque en primer lugar, se consideró que su mensaje incitaba al odio y que vertía “acusaciones graves y perjudiciales que humillan o calumnian al colectivo en cuestión, cuestión ésta intolerable para un ordenamiento jurídico y una sociedad basada en el respeto a la dignidad y la libertad de las personas".

Asimismo, y en concordancia a lo que apuntaba Sergio Carrasco, los magistrados enfatizaron que, al ser usuario de Twitter, el político acepta las condiciones de un contrato que establece una serie de derechos y obligaciones. Dentro de estos derechos se permite que la plataforma suspenda cuentas que inciten al odio.

Por lo tanto, no se está privando la libertad de expresión del usuario, “sino de la posibilidad de utilizar un medio concreto para ejercerlo, en este caso, una red social de titularidad privada".

Las comparaciones son odiosas

En el artículo de Voz Pópuli se compara el cierre de la cuenta de Trump con otros casos en España en los que la plataforma no ha tomado estas medidas. Como ejemplos se cita la cuenta de un político de Esquerra Republicana (ERC) y la del Comités de Defensa de la República (CDR) ante los disturbios de octubre de 2019 en Cataluña. Además, se hace referencia también a la cuenta de Nicolás Maduro en Venezuela.

Según el planteamiento del artículo, algunos tuits de los perfiles mencionados pueden haber incitado a la violencia de la misma manera que lo pueden haber hecho la cuenta de Trump en Twitter. En estos casos, sin embargo, no se cerraron las cuentas.

Al respecto, Sergio Carrasco explicó que, en primer lugar, la plataforma ha reforzado cada vez más la actuación sobre este tipo de contenidos. “Por otro lado, Twitter ha entendido que la incitación de Trump era bastante directa, como indica en el post que han hecho al respecto”.

Asimismo, hacer este tipo de comparaciones es una tarea difícil porque las normativas, así como los contextos, son muy diferentes. “Podemos discutir que el procedimiento no sea perfectamente adecuado y transparente, o que el criterio no sea uniforme, pero el tema de la igualdad ante la ilegalidad no suele admitirse”. Carrasco continuó:

“Quiero decir, que no se haya castigado un caso concreto, no quiere decir que no se pueda castigar a otro, sin perjuicio de que habrá que ver qué ha pasado, y las dudas que puedan plantear respecto a la protección del Buen Samaritano”.

Sergio Carrasco

La polémica seguirá con y sin la cuenta de Trump en Twitter

Pueden haber opiniones al respecto. Si es injusto, si no es recomendable quitar el altavoz a alguien tan importante como el Presidente de los Estados Unidos. Aunque sus comentarios sean incendiarios y puedan fomentar al odio. O, para otros, ha llegado por fin la noticia que llevaban esperando 4 años. Sea como sea, la decisión de Twitter es legal, sobre todo, no se ha vulnerado ningún derecho al suspender la cuenta de Donald Trump.

Sin embargo, el debate sigue abierto y, como era de esperar, Trump no dejará su cargo sin hacer ruido. El daño, según muchos analistas, ya está hecho, y la división que ha provocado la cuenta de Trump en Twitter -entre otros medios- ya ha explotado. Este enero ha sido el Capitolio pero el cambio de poder acaba de empezar. Al menos, el llamamiento del presidente al enfrentamiento no vendrá esta vez de la mano de Twitter.