Calles vacías, autopistas desiertas, grandes urbes sin coches… La imagen que, de forma insólita, ha marcado un 2020 para el recuerdo, o para el olvido. Según se mire. La movilidad no ha vivido un shock tan extremo en su ajetreada historia. Aún así, la vida continúa, y con la idea de recuperar la normalidad –vacuna mediante– de aquí a no poco tiempo, el sector sigue en pleno movimiento.

La propia movilidad ha sido una suerte de via crucis para las grandes ciudades, Madrid entre ellas. Antes de abandonar el coche privado en pos de la red de transporte público, una larga lista de opciones de movilidad compartida inundaron las calles de la capital. Tras ella, el resto de grandes urbes se enfrentaron a la realidad de la situación. Regulación en mano, y reformulación de la misma, aún no está claro cómo será el futuro para estos servicios.

Patinetes, bicis, motos o coches compitiendo por la atención de los usuarios y luchando por su hueco en las vías. El tiempo ha marcado su historia. De las casi 20 compañías de patinetes eléctricos, actualmente resisten tres en la capital. Las bicis desaparecieron para hacer una nueva rentrée a mediados de este año con el visto bueno del Ayuntamiento de la capital ylos primeros indicios apuntan a una experiencia similar a la de los patinetes: muchos postores para el reparto de licencias, que al final se retirarán a aguas más cálidas. Mientras, los coches y motos bregan por ser rentables ante la bajada de la actividad –el virus no ha sentado bien al ecosistema– y ante un servicio que con sus primeros pasos aún sigue enfrentando “esas primeras veces”.

Y estos no son los únicos: habrá más en forma de Hub de movilidad. Y precisamente sobre ese más hablamos con Ángel Niño, concejal por Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid y titular del Área Delegada de Innovación y Emprendimiento.

Madrid, a la cabeza de la movilidad

Político pragmático y optimista por naturaleza, Niño lo tiene claro: “La movilidad no es solo la eterna gran batalla de las grandes ciudades del mundo. Tenemos ciudades con millones de habitantes, pero que tienen un tipo de crecimiento limitado y con un tipo de transporte muy limitado. Así que el problema de la movilidad es algo común de todos”.

En esta línea, y bajo los objetivos del Gobierno de coalición que mantienen con el Partido Popular en la alcaldía de Madrid, Niño busca posicionar la capital como un punto de atracción de talento para el sector, que tiene como reto convencer a universidades, empresas y administraciones:

”Queremos que Madrid se convierta en un referente y que tenga un sandbox en el que diferentes calles, o más bien un barrio, se conviertan en lugares donde startups puedan probar sus modelos. Soluciones innovadoras en un entorno real. Con esto buscamos atraer el talento mundial y seremos pioneros a nivel europeo”.

En una guerra abierta con Barcelona, que ahora se mantiene en tablas, para atraer talento tecnológico, Madrid no quiere perder en el tema de la movilidad. Con una de las mayores implantaciones de sistemas de movilidad compartida, así como servicios públicos y privados de transporte, para Niño el entorno de pruebas general el caldo de cultivo perfecto para la creación del Hub de movilidad.

Para ello, afirma, “habrá una normativa mucho más laxa” que permita probar las diferentes opciones que atraiga la capital. Madrid es, de hecho, una de las ciudades de España que más ha permitido al sector de la movilidad en su amplio espectro. No solo en el sector de las VTC, en el que Barcelona se ha aferrado a su negativa de una forma férrea. Lo mismo con patinetes y motos compartidas; solo ahora, y con una pandemia de por medio, han podido entrar en la región más allá del modelo de servicio turístico.

Se habla mucho de la movilidad. De lo mal que van los tiempos del metro más ahora en pandemia. De cómo los nuevos servicios han conquistado las aceras de las ciudades sin ningún coste a sus cuentas –Madrid espera una próxima regulación de patinetes que solucione algunas de estas trabas–, también de cómo se ha delegado parte de la carga en el sector privado para aligerar la carga de la movilidad de financiación pública.

El tema de las definiciones...

Ante toda esta batalla por la conquista de las calles, cabe preguntarse un tema central: ¿qué es para Ángel Niño, y el Ayuntamiento de Madrid, la movilidad?

"Además de los servicios de coche compartido y patinetes, que son el final de la cadena, hay muchísimas cosas por delante de eso. Muchos sensores y dispositivos recabando información de la ciudad de Madrid.

Hay mucha gente que está trabajando en algoritmos para hacer eficientes todo este tipo de dispositivos. Y hay una cosa de la que mucha gente no está hablando, pero es cómo implantar el coche autónomo en convivencia con los coches conducidos por personas. La movilidad va mucho más allá de las soluciones compartidas y ahora se está haciendo un esfuerzo tremendo por parte de las empresas, para recabar datos para implantar las soluciones del mañana, que son las que vendrán.

Esto es una realidad que va a pasar y para ello se requiere realizar pruebas en entornos reales, No podemos dejar que el tren de ser pioneros en la movilidad se nos pase".

... y los intrusos

Muchas voces, principalmente del taxi que mantiene una lucha abierta contra Uber y Cabify, se han alzado para denunciar la intromisión de la empresa privada en la movilidad. Tanto en su formulación como en su diseño. Un asunto que para muchos se considera de gestión pública. ¿Qué le decís a estos colectivos?

“Yo creo fuertemente en la colaboración publico-privada. Que haya empresas que están colaborando con el Ayuntamiento creando soluciones para hacer la ciudad más sostenible es esencial.

Si hay gente que no cree en la colaboración publico-privada desde mi humilde opinión creo que se equivocan. Las grandes cosas y grandes cambios se han producido en colaboraciones publico privadas”.

Talento sí, pero con interés para Madrid

Con el llamado sandbox de movilidad a cuestas, y un intento de atraer el talento a la capital, cabe preguntarse qué tipo de talento concreto tiene interés para Madrid. Un modelo claro para Ángel Niño.

“Nos gustaría ver lo más innovador en la ciudad de Madrid y ya hemos hablado con diferentes startups relacionadas con movilidad. Las relacionadas con el coche autónomo, por ejemplo, lo que necesitan son datalines, dispositivos que recojan mucha información para poder suministrársela al coche autónomo. Pero hay más cosas.

Las ciudades van a tener que tener muchos puntos de recarga eléctrica con el aumento de los vehículos eléctricos. Buscamos que estos sandbox de movilidad sean pioneros en instalar estas soluciones. Hay algunas empresas a nivel mundial que están empezando a hablar de taxis y coches voladores. Es muy a largo plazo, pero me gustaría que Madrid se posicionase como pionero en ese sector.”

Y mientras llega ese ansiado vehículo autónomo de Nivel 5 –sistema que no se espera hasta, mínimo, 2025–, llega a ser una realidad hay otras muchas propuestas que ya se están trabajando. En este sentido, de las que vengan a poner en práctica su idea, ¿qué grado determinado de conversión quiere el Hub para Madrid?

“La idea de crear un sandbox de movilidad es precisamente eso. Primero poner en prueba real y controlada las ideas. Si son optimas y se asegura que son seguras para implantarse a todos los madrileños, además de ser eficiente, implantarlo en toda la ciudad.“

Hablemos de dinero con Angel Niño

La buena noticia es que todo esto, al menos por el momento, tiene coste bajo para las arcas del Ayuntamiento de Madrid. Por ahora. La mala es que el tiempo es uno de los mayores enemigos de las administraciones públicas.

¿Cuándo estará esto a pleno rendimiento?

"Hay dos fases. La primera de ella es la propia aprobación, que será el segundo semestre de 2021 cuando tendremos aprobada toda la normativa. El segundo punto será en 2022-23. ¿Por qué estas dos fases? En primer lugar tenemos que crear la normativa para que esto funcione, por otro lado tenemos que convencer a las empresas y las universidades que se metan en el sandbox de movilidad. Son dos fases diferentes, la primera que depende del Ayuntamiento y la otra que espero que sea rápida, pero hay que convencer a iniciativas privadas para que hagan sus pruebas y vean si les compensa o no."

¿Qué nivel de presupuestos supone esto?

Esto tiene una parte buena. La parte normativa no tiene un coste tan algo. En la parte de innovación tenemos medio millón de euros para subvencionar startups de todo el mundo para que viniesen a probar sus ideas aquí en Madrid. Buscamos a traer talento y soluciones de fuera de Madrid, para lo que hay esa subvención en los presupuestos de 2021.

¿Y para 2022?

Ya sabes que soy bastante pragmático. Si no somos capaces de cubrir con este dinero la ampliación, buscaríamos más fondos.

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