Las protestas que ocasionó la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco siguen dando que hablar Y comienzan a tener todo tipo de consecuencias en la cultura de masas. Ayer, la productora de la mítica serie Friends, Marta Kauffman, pidió disculpas públicas por la falta de diversidad en la producción en un gesto sin precedentes que desconcertó al mundo del espectáculo. Hoy es HBO el centro de la controversia al retirar de su catálogo la clásica película Lo que el viento se llevó, de Victor Fleming, debido a su contenido racista.

La decisión llega en medio de una muy pública polémica sobre la forma de analizar contenido cinematográfico y televisivo en la actualidad. HBO tomó la decisión después de que el diario Los Angeles Times publicara una columna del John Ridley —guionista de la película 12 años de esclavitud del director Steve McQueen— en la que el escritor ponderaba sobre la validez histórica del film y solicitaba la medida. Después de insistir que la icónica historia no sólo “glorificaba” la esclavitud, sino que se había convertido en un epítome de la manera de comprender los sangrientos sucesos de la Guerra de Secesión estadounidense a la vez que “ignora sus horrores y perpetúa los estereotipos más dolorosos para las personas de color”.

Críticas históricas

No es la primera vez que la película recibe críticas al respecto, pero la resonancia de las quejas de Ridley en mitad de las manifestaciones en contra del racismo fue definitiva para que el canal decidiera escuchar la petición. La película fue retirada, en medio de debates virtuales sobre la pertinencia de la historia y en especial, la forma en que el film de Fleming refleja un momento controvertido de la historia EE.UU. cuya reflexión es mucho más vigente en la actualidad que nunca.

En 1936, el guionista afroamericano Carlton Moss criticó públicamente las caracterizaciones de los personajes negros en la película, que perpetuaban imágenes y estereotipos dañinos heredados desde el conflicto político de la Guerra Civil. Llevados a una nueva dimensión por el libro de Margaret Mitchell publicado en 1936 y que la película convirtió en tema público. “Se les muestra perezosos, torpes e irresponsables”, escribió en su oportunidad Moss y además agregó que la trama, era “una radiante aceptación de la esclavitud”.

El moderado escándalo que rodeó a la película no acabó con su proyección en cines: cuando la actriz Hattie McDaniel — afroamericana y lesbiana — logró el Oscar por su interpretación de una esclava, no solo recibió presiones para no asistir a la ceremonia, sino que al final no pudo sentarse junto a sus compañeros de reparto la noche de la celebración debido a la política de segregación que, por entonces, imperaba en Hollywood.

La sensibilidad en un tema álgido

La decisión de HBO coincide con otras que diferentes marcas del mundo del entretenimiento están tomando en medio del sacudón mediático y social, que ha provocado las protestas de las últimas semanas.

Unas semanas antes, Disney evitó incluir en su plataforma la criticada película Canción del Sur de Wilfred Jackson y que, desde su estreno en 1946, ha sido considerada polémica por su manera de romantizar e idealizar la esclavitud. Por su parte, la cadena de televisión Paramount canceló el reality show Cops, que se enfocaba en el mundo policíaco estadounidense en lo que parece ser una forma de reaccionar al malestar callejero que se extiende a lo largo y ancho del país.

Ya antes, el programa había recibido críticas por — en apariencia — “glorificar” el trabajo de los cuerpos policiales del país y también, por sustentar estereotipos muy concretos sobre ciudadanos “problemáticos”, un elemento que fue definitivo para la cadena al momento de tomar la decisión.

La decisión de HBO sugiere que la presión sobre medios y productoras para asegurar la diversidad, inclusión y el respeto a las minorías se redoblará después de las multitudinarias muestras de protestas que ocasionó el asesinato de George Floyd. “La película es un producto de su tiempo y refleja algunos de los prejuicios étnicos y raciales que han sido comunes, desgraciadamente, en la sociedad estadounidense.

Estos retratos racistas eran equivocados entonces y lo siguen siendo hoy, y sentimos que mantener esta obra sin explicarlos y denunciarlos sería irresponsable. Sin duda, son contrarios a los valores de Warner Media; por tanto, cuando volvamos a incluir el filme en HBO regresará junto con un debate sobre su contexto histórico y una denuncia de esos elementos, pero será presentado tal y como fue creado originalmente, porque actuar de otra forma equivaldría a sostener que esos prejuicios nunca existieron”, explicó HBO a The Hollywood Reporter.