Doce años después de la emisión de su primer capítulo, Breaking Bad sigue considerándose una serie de culto. La compleja evolución de sus personajes, la crudeza con la que refleja la realidad del narcotráfico o la maestría con la que se construyen sus escenas de acción son algunas de las razones por la que ha gustado y sigue gustando tanto. Pero, sin duda, no se puede dejar a un lado cómo introduce de forma amena un gran número de conceptos científicos, casi siempre acertados, aunque a veces un tanto desafortunados. Entre estos últimos se encuentra el tema de la disolución de cadáveres con ácido fluorhídrico.

En uno de sus primeros capítulos, puede verse como sus dos protagonistas se deshacen de un cuerpo utilizando esta sustancia química, con un desenlace inesperado y, sobre todo, sucio. Tras unos pequeños reajustes, consiguen terminar el procedimiento con éxito, e incluso llegan a repetirlo en otras ocasiones. Esto puede parecer algo propio de delincuentes; pero, en realidad, también puede verse en la vida real. De hecho, Holanda acaba de dar luz verde para sumar esta opción a los finales que se puede dar al cuerpo de un fallecido. Hasta hace poco, solo se podía enterrar, incinerar o donar a la ciencia. Ahora, también pueden disolverlo. Eso sí, sin ácido fluorhídrico.

La química del ácido fluorhídrico

El ácido fluorhídrico es, junto al clorhídrico, el bromhídrico y el yodhídrico, uno de los conocidos como ácidos hidrácidos halogenados.

De todos ellos, es el único no condierado como fuerte, un término que hace referencia a su capacidad para ionizarse en agua. Concretamente, cuando uno de estos hidrácidos, formados por un átomo de hidrógeno y un elemento halógeno (flúor, cloro, bromo o yodo), reaccionan con agua, tienden a ceder protones, de carga positiva, convirtiéndose en iones negativos, en los que el halógeno se encuentra con una carga negativa.

Si se disocia prácticamente por completo, será un ácido fuerte y disolverá más fácilmente ciertos tejidos, como los humanos.

Este no es el caso del ácido fluorhídrico, aunque sí del resto de ácidos hidrácidos halogenados. Sí que es cierto que es muy tóxico y que puede corroer la mayoría de vidrios y muchos metales, aunque no los materiales plásticos. Esto se debe a que el ión negativo de flúor es muy reactivo con estas sustancias. Se explica así por qué en el primer intento de Jessee Pinkman se deshace la bañera en la que estaban haciendo su “experimento”, pero no los barreños de plástico que usan después. Pero no se explica por qué logran con él la disolución de cadáveres.

El error de 'Breaking Bad'

En un programa de cazadores de mitos ya se demostró que, efectivamente, no era posible disolver carne animal con esta sustancia.

Concretamente, probaron los efectos del ácido fluorhídrico sobre trozos de madera, acero y yeso, una baldosa de linóleo y un pedazo de carne de cerdo. Además, en el procedimiento contaron con la participación de dos químicos de la Universidad de Berkeley.

De este modo, pudieron comprobar que el yeso se reducía a una especie de masa y la carne se ablandaba un poco, pero el resto de materiales no parecían verse afectados, al menos no de forma inmediata.

Muchos de los conceptos químicos que se tratan en la serie están bien basados científicamente, aunque existen errores como este. Algunos defensores de la serie sostienen que quizás sea un intento de no dar ideas a los criminales. No obstante, lo cierto es que la química de la disolución de cadáveres es algo relativamente conocido, por su uso funerario.

Disolución de cadáveres en Holanda

El Consejo de Salud holandés ha dado su veredicto positivo para la introducción del proceso de disolución de cadáveres en las funerarias del país.

Se trata de un proceso de hidrólisis alcalina con hidróxido sódico, realizado por una compañía británica, que ya lo emplea en cinco estados de Estados Unidos. Tras el procedimiento solo quedan los huesos, que se secan para dar lugar a un polvo, que será entregado a los familiares, del mismo modo que se hace con las cenizas.

Si se defiende el uso de esta técnica, en comparación a la cremación o el entierro, es porque no hace falta ataúd, por lo que se considera más sostenible.

El mismo consejo ha valorado también la opción del compostaje. Este consiste en colocar el cuerpo en presencia de un material rico en carbono y dejar que las bacterias lo descompongan hasta generar compost. Sin embargo, de momento este no ha sido aprobado, por no haber tanta información disponible sobre el procedimiento.

En definitiva, hay mucha realidad en Breaking Bad, aunque se tomen ciertas licencias en lo que a química se refiere. De cualquier modo, son pocas y, dado el nivel de la serie, se le perdonan.