– Mar 11, 2020, 10:02 (CET)

Las medidas contra el coronavirus en el transporte público aíslan al taxi: «Somos los grandes olvidados»

El Gobierno de Madrid desinfectará diariamente el transporte público como el metro y autobús, pero no ha implementado medidas de prevención específicas para el sector de los taxis y VTCs.

El taxista llegó a la T4 del aeropuerto de Madrid con las gafas de sol puestas. Cuando salió de allí, ya tenía las luces del coche encendidas. Este es un ejemplo de cómo ha cambiado en varias semanas el día a día de los taxistas. Desde la llegada del coronavirus a España y del aumento de los contagiados, los gobiernos están tomando medidas de prevención que tienen, sin duda, efectos en la economía.

"Estamos notando que cada vez llega menos gente a los aeropuertos y las esperas para coger pasaje son larguísimas. Además, muchas empresas están mandando a sus empleados a casa, se han suspendido las clases en los colegios y eso también nos afecta mucho económicamente", explicó a Hipertextual el taxista Nacho Castillo, también conocido como Peseto Loco y considerado uno de los símbolos de la lucha del gremio contra plataformas como Uber y Cabify.

Por el momento, las autoridades no se han puesto en contacto con el gremio para dar consejos y maneras de prevenir el contagio. A pesar de que los vehículos cuentan con ventilación, los taxistas están en contacto constante con personas. Ante el desamparo, recurren al humor. "El otro día pillé unos japoneses en la T4 y un compañero me dijo 'Ala, ahí te llevas el coronavirus'", bromeó Castillo.

En la misma línea se pronunció Tito Álvarez, portavoz de Élite Barcelona, quien admitió que hay poca psicosis en el sector y que hay muchos más comentarios de broma que de preocupación o histeria.

"¿Qué vamos a hacer? ¿Ir a trabajar todos los días con mascarilla? Nosotros hasta recomendamos a la gente que viaje en taxi en lugar de en autobús para evitar contagios. Pero ninguna institución nos ha dicho nada, somos los grandes olvidados", dijo. La utilización de las mascarillas ha sido uno de los cambios que ha implementado otro taxista en Madrid. El conductor, que prefiere mantener su nombre en el anonimato, afirmó que se lava las manos después de cada servicio y tiene desinfectante en el coche para limpiar las zonas que más tocan los clientes con las manos, como la manilla de la puerta.

Sin embargo, tanto Nacho Castillo como Álvarez coincidieron en que una mayoría de taxistas está más preocupado por las consecuencias económicas del brote de coronavirus en las ciudades españolas que no por las posibilidades de contagio. El taxista conocido como Peseto Loco detalló:

Nosotros somos un termómetro del funcionamiento de las empresas. Si las empresas paran de moverse, aunque puedan seguir facturando, el taxi para".

En la misma línea, Miguel Ángel Leal, ex presidente de Fedetaxi, se preguntó qué solución puede dar la administración, sobre todo en los sectores de pequeños autónomos que podrían verse muy perjudicados por la baja demanda. "Hay gente que sigue pagando sus licencias e hipotecas con el trabajo del taxi del día a día y esta situación pone a muchas familias en una situación dramática".

Hipertextual se puso en contacto con el Gobierno de la Comunidad de Madrid para confirmar si se tomarán medidas específicas para el sector del taxi en esta comunidad, que tiene el mayor número de infectados en España junto con Vitoria y La Rioja. "En todo lo referente al coronavirus, la Consejería de Transportes sigue en todo momento las medidas preventivas y recomendaciones de salud pública que ordena la Consejería de Sanidad".

Una de las medidas a las que hacen referencia es desinfectar diariamente el transporte público y regular de viajeros. Se aplicará, a partir de hoy, en los trenes de metro, cercanías, tranvías, estaciones, autobuses y todo el mobiliario, aunque no afectará en un principio al transporte discrecional como son los taxis y los VTC.

La administración no dio más detalles sobre la entrada en vigor de esas medidas ni argumentó por qué no se ha incluido a este gremio a pesar de que también se trata de un servicio público. Asimismo, no explicó si planean dar respuesta a la crisis económico que acecha a los taxistas.

Mientras tanto, algunos grupos ya se han empezado a movilizar para exigir una respuesta por parte de los gobiernos locales y plantear que acciones como las que se aplican durante el fin de semana se implementen todos los días. Específicamente, se refieren a establecer qué días trabajan los taxis con números de licencia impar o par para aumentar la productividad.

¿Qué pasa con las VTCs?

Pixabay

Muchos taxistas se sienten como los grandes olvidados, aunque sus grandes competidores están en la misma situación. De la misma manera que el Gobierno no ha informado sobre las precauciones al taxi, tampoco lo ha hecho a las empresas VTCs.

La plataforma Freenow explicó a Hipertextual que está compartiendo las medidas de prevención básicas con sus conductores, pero sin alarmismos. "Estamos en constante contacto con ellos. No tanto por una cuestión de miedo, sino para mantenerles informados en todo momento de las recomendaciones y medidas de prevención para, ante todo, proteger su salud y de sus clientes".

Paralelamente, Cabify ha abierto un canal de comunicación directo con las autoridades, así como con los proveedores de servicios y conductores para compartir las recomendaciones para evitar contagios.

Por su parte, Uber anunció que está colaborando con las autoridades sanitarias y que cuenta con un grupo especializado en la seguridad relacionada con el coronavirus, así como expertos en salud pública para poder respuesta a las situaciones que pueden tener lugar en cada país.

Para Hernando, estas medidas son necesarias, pero no las ve lo suficientemente significativas. Este conductor de Uber en Madrid admite que no tiene miedo de contagiarse. "Me levanto todos los días, trabajo hasta cuando quiero y me voy a casa. La verdad es que ni siquiera hablo con mis compañeros sobre si tienen miedo, cada uno va por su cuenta", dijo.

A pesar de ello, para otros conductores de la plataforma la situación es motivo de gran preocupación. La semana pasada, dos ciudadanos italianos que viven en Londres pidieron un Uber pero, en cuanto el chofer se dio cuenta de donde procedían, decidió cancelar el viaje por temor a contagiarse. El suceso fue grabado en vídeo y colgado en redes, donde los italianos criticaron el trasto discriminatorio que recibieron por parte del conductor.