Llamaba la atención por sí misma: una lista interminable de lo que parecían matrículas de coches y fechas de expedición en una página perdida de Facebook. Efectivamente, extraídas directamente de la web de Fomento, el grupo de Facebook Hunters Taxi Bcn publicaba estos datos interminables proponiendo un hecho muy simple: tener claras las matrículas que forman parte de alguna de las plataformas de transporte del momento, Uber o Cabify, para vigilar su ejercicio en la ciudad de Barcelona. Una actividad mucho más importante desde hace un mes, momento en el que Uber decidió entrar en la Ciudad Condal después de dos años de inactividad centrada solo en la capital.

En este contexto, apunta Tito Álvarez de Elite Taxi, "su publicación en nuestra cuenta de Facebook no es ilícita porque son datos públicos, simplemente decimos la verdad de la situación". A la vez que una serie de matrículas circulan por Facebook, en lo que desde UNAUTO, la patronal de licencias VTC (huérfana de abogado recientemente y con una querella de varias gremiales del taxi) consideran que es un ejercicio de "acoso y coacción ya que incurre en persecuciones personales o incluso agresiones", llegamos a un manual de cómo enfrentarse a las VTC.

En este caso no tiene origen en Barcelona, sino en Madrid. Tampoco en Elite Taxi, uno de los grupos de taxistas más activos del sector, sino en Plataforma Caracol en la capital. Del puño y letra de Nacho Castillo, conocido en redes como Peseto Loco, el taxista explica a este medio que "ese manual está hecho precisamente para que no haya problemas ni surjan dudas de cómo proceder en cada momento. 'Protocolo de actuación para denunciar VTCs', se titula. Un texto que explica cómo tomar los datos de los vehículos, grabar vídeos o hacer fotos, cuándo llamar a la Policía Municipal y, en caso de necesitarlo, los textos legales de la Regulación de Transportes Terrestres donde se especifican las normas incumplidas por tal o cual VTC. Según su punto de vista, la policía no está preparada para controlar estas cuestiones y, en la mayor parte de los casos deben explicarles cuáles son las sanciones en las que incurren algunas VTC.

En total, 1.200 denuncias a vehículos VTC registradas que, según explica Nacho Castillo, "llevan un trabajo tremendo que tenemos que hacer cuando la Administración no hace nada por el taxi".

Identificación de matrículas y sistemas de control de VTC que han posicionado a estos dos grupos como 'la policía del sector del transporte', ante lo que ellos identifican como una indefensión ante lo que está ocurriendo con la llegada de las aplicaciones controladas por multinacionales.

Cabify

El concepto polémico: la captación de clientes

Nadie se pone de acuerdo con este punto y es, precisamente, el elemento de partida de la mayor parte de las denuncias presentadas ante Transporte por esta 'policía del taxi'. Caracol y Elite lo tienen claro:

"Un vehículo no puede estar estacionado ni circular en la vía pública con la aplicación abierta. Punto. De lo contrario, es captación".

Lo que, en opinión de Tito, "sería similar a que un taxi llevase la luz verde puesta". Para las compañías VTC la cuestión es muy diferente. Es lícito andar con la aplicación abierta siempre y cuando no se estacione a menos de 100 metros de una parada de taxis o en puntos de gran afluencia de público; como puede ser un centro comercial o un campo de fútbol. En su tiempo de no operaciones, desde el punto de vista de estas gremiales, estos coches deberían regresar a cocheras, pese a que ese punto de la normativa se modificó en 2015.

Sea como fuere, y bajo la interpretación que cada uno hace del famoso ROTT, hoy a debate en el Tribunal Supremo, y una ley compleja desde todo punto que a base de interpretaciones entre unos y otros cada día se posiciona como algo aún más complicado, surge la plataforma "El Taxista Denuncia". Un lugar en el que se suman las futuras denuncias a algunos coches de Uber y Cabify.

Confirman que todo comenzó a torcerse con el tema de la captación cuando los vehículos pasaron de estar fijos a ser figuras móviles dentro de la aplicación. De esta manera, explica Castillo, "hacía complicado comprobar si estaban captando o no, porque siempre podían decir que terminaban en cocheras".

Confirman, tanto desde Elite Taxi, como desde Caracol, que en ningún momento se puede tocar el coche de la VTC o incurrir en violencia respecto a las mismas. Pero, explican, "todo tiene sus matices y no pueden asegurar que cuando se juega con la casa y la comida de la gente alguno termine pasando a la acción".

También a por los taxis

"Para exigir hay que cumplir", explica Nacho Castillo (Peseto Loco), "si no cumplimos las normas y no tenemos una conducta intachable no podemos andar pidiendo nada a las VTC". La misma presión que se ejerce con las licencias asociadas a las tecnológicas, se practica con los taxistas de corte tradicional.

"Hay un grupo de piratas que están afincados en el Aeropuerto y Atocha y vamos a por ellos también con procedimientos judiciales y con denuncias ante el Ayuntamiento. Estamos hablando de taxistas, que son precisamente los que manchan nuestro nombre".

No declaran cuántas denuncias se han generado a taxis tradicionales, al menos en la capital, pero confirman que llevan un gran número de las mismas y que, en la mayor parte de los casos, son de reincidentes en estas lides.

A vueltas con la justicia

A la espera de que salga alguna resolución clara del juicio que habría de enfrentar a Fomento y la CNMC en base al famoso ROTT, la realidad es que la confianza de esta 'policía del taxi' no es demasiada ni en unos ni en otros. Ambas asociaciones, junto a un Fedetaxi dirigido por Miguel Ángel Leal, ya se negaron a la petición de diálogo de Cabify hace unos días. "Como asociación jamás nos sentaremos a hablar nada con ellos, porque para nosotros son intrusos", argumenta Tito. Y con el juicio, más de lo mismo:

"Esto de Fomento y la CNMC es un cuento chino. Fomento está a favor del libre mercado, usa su brazo armado (la CNMC) para tumbar todo, pero quedar bien ante la galería (los taxistas). Yo soy sincero: yo no creo en la justicia de este país y creo que el Tribunal Supremo está politizado en todos los sentidos".

En este sentido, apoyado por Nacho Castillo (Peseto Loco), "el ROTT está específicamente diseñado para que nadie lo cumpla y poder saltárselo". Por lo que, si bien pueden convivir con las VTC tradicionales, no tanto así con los modelos de Uber y Cabify. Para Elite no hay convivencia ninguna, para Caracol la situación es más halagüeña: "con Uber y Cabify podemos competir siempre y cuando cumplan la normativa, hasta que no lo hagan no sería viable ninguna convivencia, pero es imposible porque entonces no ganan dinero con el proceso".

¿Cómo competir con dos gigantes amparados bajo dos grandes multinacionales? Para Elite, la situación está más que clara, especialmente para una de sus voces cantantes: "Si el taxi pensara como una sola empresa otro gallo cantaría y sería imposible competir contra nosotros. Además, hay que decir que nosotros queremos cambiar muchas cosas, pero estamos regulados por la administración". Probablemente, sea el punto del gran control de las administraciones en el que taxistas y tecnológicas están en el mismo bando, pero sigue sin ser suficiente para unirlos.

Hasta que no se controle el sector, la policía del taxi seguirá actuando.