– Mar 4, 2020, 19:01 (CET)

Al CERN no le gustó Facebook Workplace

Facebook Workplace es la apuesta de Facebook para que empresas y organizaciones de todo el mundo se organicen y comuniquen a nivel interno empleando una herramienta que recuerda al Facebook que todos conocemos. Sin embargo, al parecer no terminó de satisfacer a un referente científico como el CERN, que con sus más de 2.500 empleados, decidió cambiar a alternativas, no sin polémica.

En octubre de 2016, Facebook anunció un nuevo producto con el nombre de Workplace o Workplace by Facebook. Traducido en español como “lugar o puesto de trabajo”, esta herramienta es una versión de Facebook para uso profesional, una red social de uso interno para que los empleados de una empresa o los componentes de un departamento se mantengan comunicados y organicen su trabajo a través de esta herramienta, disponible desde el navegador y en forma de aplicaciones móviles.

Aunque se puede usar gratuitamente, Facebook Workplace cuenta con versiones de pago en función del número de personas y grupos que van a usar la herramienta. Y entre sus funciones destacadas, cuenta con grupos, chat, videollamadas. Todo ello con el diseño al que estamos acostumbrados a ver en Facebook.

Pues bien. Resulta que el CERN, acrónimo francés que en castellano se ha traducido oficialmente como Organización Europea para la Investigación Nuclear, tuvo la oportunidad de probar esta plataforma. Tal y como cuentan en su blog oficial, miembros de los departamentos de Recursos Humanos y del Departamento Informático realizaron pruebas dentro de sus departamentos para recopilar información sobre su idoneidad. Esto se tradujo en que más de 1.000 miembros del CERN crearan una cuenta de Facebook Workplace y que unos aproximadamente 150 usuarios usaran activamente la plataforma cada semana.

Sin embargo, las pruebas no han resultado ser satisfactorias. Veamos por qué y qué alternativas han encontrado en esta organización que reúne científicos, técnicos y demás perfiles especializados.

El control de tus datos

Volviendo al anuncio publicado en el blog del CERN a finales de enero, éste cuenta que en verano de 2019, Facebook Workplace amplió sus planes de pago, mencionados antes, y que consistían en suscripciones mensuales por persona. En octubre de ese mismo año, Facebook anunciaba que había alcanzado la cifra de 3 millones de usuarios de pago.

Además, Facebook comunicó al CERN que debía elegir si quería beneficiarse de uno de los planes de pago de Workplace, o por el contrario, beneficiarse de la versión gratuita, más limitada en funciones. Debido a este dilema económico, pagar o no pagar por un servicio, el CERN argumenta que se encontró en una disyuntiva en la que debía pagar por una herramienta que no formaba parte de su propio catálogo interno y que el nivel de control de sus propios datos no se ajustaba a sus necesidades. De ahí que los responsables del CERN optaran por dejar de usar Facebook Workplace y optaran por otras alternativas.

Hay que recordar que el CERN es un organismo europeo de investigación científica financiado gracias a las contribuciones de los estados miembros, unos 23 en la actualidad. Con sede en Suiza, cuenta con más de 2.500 empleados entre científicos, técnicos y administrativos. Y entre sus investigaciones e ingenios más conocidos, destaca especialmente el acelerador de partículas.

Curiosamente, el anuncio del CERN no gustó demasiado a Facebook, que se puso en contacto con el portal AlternativeTo, que se hizo eco de la noticia. La versión de Facebook era que el CERN probó la versión de pago de Facebook Workplace de manera gratuita y que, cuando se les informó que debían elegir entre pagar por ello o usar la versión gratuita, el CERN rechazó la opción por motivos económicos.

Precisamente, lo que menos gustó a Facebook del anuncio del CERN fue que se pusiera en duda el control de los datos y derechos administrativos, un tema delicado que ha dado a Facebook muchos disgustos en el pasado. En este sentido, el propio CERN tuvo que aclarar su postura en su anuncio original.

Las alternativas del CERN

Ya sea por límites de presupuesto o por recelar de una herramienta online cuyos servidores de datos se encuentran a kilómetros de distancia, el CERN optó por dos soluciones para organizarse a nivel interno.

La primera es Mattermost, una herramienta de mensajería instantánea para uso profesional que resulta muy similar a Slack. A grandes rasgos, permite entablar conversaciones privadas o en grupo, crear canales públicos y privados, compartir archivos y documentos… Y entre sus muchas ventajas, se integra con otras soluciones como Trello, GitHub, Docker, Zoom y un largo etcétera.

Como curiosidad, si bien Mattermost se puede contratar mediante suscripción mensual, tiene una versión gratuita y de código abierto que permite configurar tu propio servidor interno al que luego se puede acceder desde las distintas versiones de Mattermost: Windows, macOS, Linux, iOS y Android.

Precisamente esa ha sido la decisión del CERN: poner en marcha su propio servidor Mattermost para así mantener sus comunicaciones dentro de sus instalaciones.

El segundo pilar para organización interna del CERN es Discourse. Su función es la de crear foros para cualquier ámbito y sector. Altamente personalizable, en cuanto a diseño y organización, también se integra con servicios de terceros como Slack, WordPress, GitHub o Google Analytics. Y al igual que Mattermost, Discourse se puede contratar mediante suscripción pero también es posible poner en marcha tu propio servidor, tal y como ha hecho el propio CERN.