Aunque el Apple Watch y la Xiaomi Mi Band ocupan los primeros puestos de la gama alta y baja de los weareables respectivamente, parece que la presión de Xioami, con sus diferentes marcas y opciones, está copando todo el mercado de lo que está por debajo del dispositivo de Apple, y aunque la compañía tiene sus propios dispositivos Xiaomi, la otra de sus filiales Amazfit, sigue apostando por traer nuevos dispositivo al mercados con los que conquistar al sector Android.

En este sentido, Amazfit ha presentado dos nuevos relojes inteligentes con los que afrontar el nuevo año, de forma que sigan quitando, poco a poco, cuota de mercado dentro de la gama media y baja, a los grandes fabricantes que hacen sus dispositivos compatibles con el ecosistema de Google. Los dos nuevos modelos responden a los nombres de Amazfit T-Rex y Amazfit Bip S. El primero es una versión nueva, que pone foco en la resistencia y las posibilidades fitness, y el segundo la evolución de unos de los éxitos de la compañía, el Bip.

Este último, uno de los más vendidos del mercado, se renueva incorporando el Huami-PAI, un indicador de actividad personal que permite conocer de un vistazo, en función de nuestros parámetros físicos, nuestra condición física general y la salud del corazón, aunque lógicamente no se trata de un dispositivo médico y todo ello hay que tomarlo con pinzas.

Ahora, eso sí, es resistente al agua hasta 5 ATM con un peso de solo 31 gramos, incluye Bluetooth 5.0 y GPS+GLONASS, una autonomía de 40 días y chip NFC, aunque es poco probable que dicho chip funcione fuera de china.

Por su parte el Amazfit T-Rex es un smartwatch más enfocado a la resistencia y según la compañía está certificado bajo estándares militares MIL-STD-810G, siendo resistente al calor hasta 70 grados, -40 grados para el frio y aguanta hasta 240 horas en calor húmedo y hasta 96 en alcalinos.

El diseño es muy similar a los G-Shock de Casio, con una pantalla circular que monta un panel AMOLED Always on de 1,3 pulgadas y resolución de 360 x 360 píxeles, GPS+GLONASS como el Bip, y hasta 20 días de autonomía. Lo interesante es que tiene monitorazión continua de la frecuencia cardíaca gracias al sensor óptico PPG BioTracker

Ambos dispositivos llegarán próximamente, para el Amazfit T-Rex el precio de salida es de 139,99 dólares y llegará en los próximos días. En el caso del Bip S, el precio oficial es de 69,90 dólares y llegará en febrero de este mismo año.