Desde que comenzaron a publicarse los primeros estudios sobre el riesgo del tabaco, numerosos fumadores de marihuana la han defendido a capa y espada, alegando que se trata de una forma más segura de fumar y que, a pesar de eso, sigue siendo ilegal en muchos lugares en los que los cigarrillos pueden adquirirse sin problema. Dejando a un lado las cuestiones relacionadas con la necesidad de legalizar o no legalizar cualquiera de esas sustancias, el caso es que los famosos porros son mucho menos seguros de lo que la mayoría de sus consumidores creen.

Por eso, lejos de disminuir, el consumo de esta droga ha ido aumentando paulatinamente en los últimos años, especialmente a raíz de la aparición de nuevas formas de administración, como los vapeadores. Esto ha hecho necesario que muchos científicos centren su investigación en dar a conocer algunos de los peligros que supone, ya que es cierto que el tabaco es más peligroso y su consumo es legal, pero es importante tener en cuenta que el público dispone de mucha más información acerca de sus riesgos que de los que puede acarrear el cannabis. La necesidad de cambiar esta situación ha llevado recientemente a un equipo de científicos de la Universidad de California a realizar un meta-análisis, en el que se estudia la influencia de esta droga en la aparición de varios tipos de cáncer. Según puede leerse en dicho trabajo, publicado en JAMA Network Open, no parece haber influencia en varios de estos tumores, pero sí se encuentra una correlación significativa con el cáncer de testículo.

Los peligros de fumar plantas

Para la realización del meta-análisis, sus autores analizaron 25 estudios sobre el tema, publicados entre 1973 y 2018. En ellos se comprueba si existe correlación entre el consumo de marihuana y el desarrollo de cáncer de pulmón, oral, de cabeza y cuello o de testículo.

No se encontró relación con los tres primeros. Sin embargo, sí que observaron que los hombres que fumaron un porro diario durante un periodo de diez años parecían tener una probabilidad un 36% más alta de desarrollar un tumor en los testículos.

Las razones no están claras; aunque, según ha explicado a Business Insider el director de esta investigación, el doctor Jeffrey Chen, cualquier planta que se queme producirá significativamente más sustancias carcinógenas que antes de arder. No obstante, no pudieron determinar por qué no afecta al resto de tumores estudiados.

Quizás, esto podría deberse a algunos problemas metodológicos. Por ejemplo, solo tuvieron en cuenta estudios en inglés, por lo que se podrían haber dejado fuera del análisis grandes sectores de población, cuya situación se hubiese publicado en otros idiomas. Además, al incluir estudios bastante antiguos, algunos con más de cuatro décadas, podrían estar reflejándose hábitos de consumo muy diferentes a los actuales. Por último, de nuevo es importante recordar que correlación no implica causalidad y que, por lo tanto, no se puede probar con seguridad que la marihuana estuviese detrás de este aumento de casos de cáncer de testículo.

La importancia de ser cauteloso

A pesar de todo, los autores del estudio consideran que su estudio ofrece información que debe tenerse en cuenta, sobre cómo podría afectar a los hombres el consumo de marihuana a largo plazo y, por lo tanto, sirve como prueba para llamar a la precaución a la hora de tomar este tipo de sustancias.

¿Significa esto que las mujeres pueden fumar porros libremente? Obviamente no. Este no es el único trabajo que alerta sobre peligros del cannabis. Por ejemplo, recientemente se encontró una correlación muy significativa entre su consumo regular en adolescentes y la mayor probabilidad de desarrollar accidentes cerebrovasculares. En esos casos, la droga no entiende de géneros. La cantidad más segura de cualquiera de estas sustancias es ninguna. Y eso vale para hombres y para mujeres.

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