En los últimos meses han saltado a la luz numerosos casos de influencers españolas que habían utilizado sus redes sociales para promocionar fármacos sujetos a prescripción médica con fines muy diferentes a los que realmente tienen. Cremas y toallitas antibióticas para el cuidad de la piel, pomadas a base de benzocaína para evitar el dolor en tratamientos estéticos o colirios para el glaucoma usados como crece-pestañas son algunos de los muchos casos de medicamentos mal recomendados, que pueden poner en riesgo la salud de quién los usa incorrectamente.

Pero ese no es el único peligro que supone que en ciertas ocasiones estas personas, consciente o inconscientemente, obren sin la moralidad adecuada. También se critica a menudo que muchos promocionen ciertos productos solo porque les pagan las marcas involucradas y no porque los hayan probado y realmente crean que valen la pena. Esto es aplicable a todo tipo de artículos, pero de nuevo puede volverse perjudicial cuando va asociado a suplementos dietéticos o cualquier otro producto dirigido a la pérdida de peso. Con el fin de comprobar si esto es tan extremo como muchos expertos alertan, desde un programa de la BBC decidieron recientemente hacer un “experimento social”, consistente en dar a tres influencers muy famoso en Reino Unido la posibilidad de promocionar una bebida dietética muy prometedora. El problema es que aún no se había empezado a comercializar, por lo que, de aceptar, tendrían que anunciarla sin probarla. Y, bueno, también que llevaba un ingrediente venenoso, aunque a eso parecieron no darle tanta importancia.

Promoción a una bebida mortal

Los influencers elegidos fueron Lauren Goodger, Mike Hassini y Zara Holland, todos ellos muy famosos en Reino Unido, por haber participado en reality shows de gran popularidad y también por su actividad en redes sociales.

Una empresa ficticia contactó con sus representantes para anunciar la próxima presentación de Cyanora, una bebida dietética, a base de cianuro de hidrógeno, que prometía a los consumidores ayudarles a perder peso. Cabe destacar que ese “ingrediente milagroso” es en realidad una sustancia muy venenosa, que a dosis superiores a los 8mg/kg inhibe la respiración celular, causando dificultades respiratorias, convulsiones y fallo cardíaco en cuestión de minutos. De hecho, fue muy usada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, primero para gasear a los judíos y más tarde para el suicidio de algunos altos mandos, después de que perdieran la contienda.

En cuando a sus beneficios a dosis bajas, no se le conoce ninguno, ni en lo referente a la pérdida de peso ni a ninguna otra cuestión de salud.

Todo esto es algo que los influencers contactados no tendrían por qué saber. No obstante, al menos sería bueno que probaran el producto antes de recomendarlo. Pero esto no era posible, pues la falsa marca les explicaba que no se pondría en el mercado hasta unos meses después y que no disponían de ninguno para ellos.

Solo el agente de Zara se opuso en un principio, explicando que ella necesitaba probar un producto antes de promocionarlo. Sin embargo, finalmente tanto ella como los otros dos famosos rodaron los clips en los que anunciaban los beneficios de Cyanora, mencionando que estos se debían a la presencia del cianuro de hidrógeno.

Todo formaba parte de un experimento social de la serie de la BBC Three Blindboy Undestroys the World, dirigido a explicar el peligro que tiene que personas tan influyentes realicen este tipo de promociones.

Una vez descubierto el engaño, las dos mujeres aseguraron que nunca habrían anunciado la bebida de saber que era venenosa y que empezaron diciendo que deberían probarla. En cuanto a Mike Hassini, según explican desde la BBC, aún no ha hecho declaraciones al respecto.

Lógicamente, ninguno de estos vídeos llegó a internet o televisión y solo se hicieron públicos para el documental en el que se dejaban claros desde el principio los peligros del cianuro de hidrógeno. No obstante, sirve como ejemplo de lo fácil que es que una de estas estrellas de las redes dé publicidad a productos ineficaces o incluso peligrosos. Por eso, siempre que la salud esté implicada, dejemos los consejos a los profesionales. Incluso si tienen pocos seguidores en Instagram.