– Jul 24, 2019, 15:30 (CET)

Flores venenosas, postureo e Instagram, la peligrosa combinación de Miranda Makaroff

Bikinis a base de adelfas tóxicas, postres saludables decorados con flores venenosas y otros muchos ejemplos pueden ser muy peligrosos, especialmente viniendo de un influencer de las redes sociales.

Ha vuelto a ocurrir. Las redes sociales han vuelto a arder por culpa del peligroso atrevimiento de una influencer. Esta vez no ha decidido bañarse en aguas contaminadas, ni se ha expuesto a una terapia pseudocientífica dañina para la salud. Tampoco ha hecho propaganda en sus redes sociales de ninguna dieta milagro o peligrosa. En realidad la publicación de la discordia ha sido algo más peculiar y extravagante de lo que estamos acostumbrados.

Se trata de una foto en Instagram, en la que la diseñadora, blogger, actriz y dj Miranda Makaroff aparece ataviada al más puro estilo de Eva en el Jardín del Edén, pero cambiando las hojas de parra por adelfas. La foto es sin duda muy bonita y estética y podría resultar una buena ocurrencia, si no fuera porque estas son flores muy venenosas, que pueden causar desde lesiones cutáneas al contacto con la piel, hasta intoxicaciones graves si tocan las mucosas o se ingieren por accidente.

Los peligros de la adelfa

La adelfa (Nerium oleander) es una planta ornamental presente en parques y jardines de prácticamente todo el mundo. Aunque contiene varios principios activos que se han investigado en dosis controladas para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, su uso inadecuado puede ser muy peligroso.

Su savia puede causar irritación o inflamación en la piel, además de irritaciones oculares y otras reacciones alérgicas. Si se ingiere accidentalmente puede dar lugar a síntomas como náuseas, diarreas sanguinolentas, vértigo, convulsiones y, en los casos más graves, arritmias, taquicardias e incluso bloqueo cardíaco. En los países en los que es más común se han dado también casos de intoxicación por haber ensartado alimentos en sus ramas o haber respirado el humo generado al quemarlas. Son también muy peligrosas para algunos animales, como los caballos, las vacas, las ovejas y las cabras. Por todo esto, cada vez se desaconseja más sembrarlas en zonas públicas, ya que podría dar lugar a accidentes, especialmente con niños o mascotas. De hecho, en España está prohibida su venta desde 2004. En caso de que ya estén sembradas, lo más correcto es retirarla, pero siempre utilizando guantes para evitar las reacciones cutáneas.

Ni qué decir tiene que, conociendo todo esto, colocarlas sobre la piel y mucosas como las de la vagina es toda una irresponsabilidad, especialmente si lo hace una persona que puede influenciar a muchas otras. Esta es la razón por la que muchos usuarios de Instagram han recriminado a Makaroff por la foto, que ya acumula alrededor 25.000 me gusta y más de 200 comentarios.

Flores venenosas para decorar comida saludable

El año pasado se dio un caso similar, aunque esta vez la flor venenosa no se encontraba en la vestimenta, sino en un apetitoso postre. Lo dio a conocer en Twitter el botánico James Wong, al contar que se había topado en la cuenta de Instagram de un influencer con la imagen de un pudin de chía y arándanos, decorado con la flor de una especie de narciso que contiene licorina, un alcaloide que en el mejor de los casos produce diarrea, vómitos y convulsiones; pero, en cantidades elevadas, la muerte.

Si el instagramer se comió su vistoso postre después de fotografiarlo posiblemente dejó las flores decorativas a un lado, pues no hay constancia de que le pasara nada. Sin embargo, solo el hecho de haberla colocado sobre algo que después iba a ingerir es peligroso y también irresponsable; ya que, de nuevo, cualquiera de sus seguidores podría tener la idea de copiarle.

Otras flores venenosas

Estas dos no son las únicas flores tóxicas, que se utilizan comúnmente como ornamentación, a pesar de las posibles consecuencias que podría acarrear.

Por ejemplo, es algo que ocurre también, en mayor o menor medida, con especies tan vistosas como la dedalera, el crisantemo o la azalea. Esta última está involucrada en la fabricación de “miel loca”, un producto típico de Turquía, que se obtiene a partir del néctar extraído de estas flores por las abejas. Quienes la toman lo hacen en busca de las alucinaciones que produce, pero esta no es la única consecuencia, ya que su consumo puede provocar la muerte. Por eso, ni esta ni el resto de flores mencionadas deben usarse para decorar platos de comida.

En América es común el caso de la hierba carmín americana (Phytolacca americana), una planta cuyas bayas, atractivas y apetitosas, pueden causar síntomas que van desde náuseas hasta la muerte. Además, no solo el fruto es peligroso, lo son también el resto de componentes de la planta. Por eso, aunque en algunas zonas se usa con fines ornamentales, se desaconseja sembrarla donde pueda ser vista por niños, que suelen verse atraídos por ellas y pueden terminar ingiriéndolas.

Todas estas plantas, desde la adelfa hasta la hierba carmín, son un claro ejemplo de algo que deberíamos tener ya más que claro: no todo lo natural es bueno. De hecho, la naturaleza está repleta de sustancias que pueden matarnos en cuestión de minutos o pocas horas. Es algo que vale la pena recordar antes de buscar una buena foto de Instagram.