Los científicos y nuestro planeta siguen advirtiéndonos: cada vez queda menos tiempo para vencer al cambio climático. Mientras algunos gobiernos toman medidas, de forma más lenta de la que se debería, otros directamente niegan la existencia del cambio climático, como son los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, o de Brasil, Jair Bolsonaro.

El Acuerdo de París, firmado tras la cumbre del clima de 2015 (COP21) por 195 países, busca luchar de manera efectiva contra el cambio climático. El objetivo a largo plazo es "mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C sobre los niveles preindustriales" mientras que limitar el aumento a 1,5°C reduciría "considerablemente los riesgos y el impacto del cambio climático", tal y como apuntan desde la Comisión Europea.

A pesar de que Estados Unidos firmó dicho acuerdo, este mismo año Trump ha decidido que va a salirse de lo ratificado en París por su predecesor, Barack Obama. Esta decisión ha sido muy criticada, además de por los científicos, por activistas medioambientales como Greta Thunberg o por organizaciones como Greenpeace: “El aislacionismo de Trump en este momento crítico para el planeta y la humanidad es moralmente censurable, pero su intento de descarrilar el avance global en la lucha contra el cambio climático fracasará. El Acuerdo de París seguirá vigente, con o sin el Gobierno de Estados Unidos. La transición a la energía limpia continuará”, señaló la directora ejecutiva de la organización en EE UU, Annie Leonard, tal y como recoge SINC.

Pero no todo son malas noticias. A pesar de que Trump anunció la retirada del Acuerdo de París, esta no se hará efectiva hasta el 4 de noviembre de 2020, tan solo un día después de las elecciones norteamericanas. Así pues, si no es reelegido, el siguiente presidente puede revertir la salida en tan solo un mes.

La falta de políticas medioambientales efectivas que protejan el Amazonas ha llevado a que este mismo año se hayan producido más de 7.000 focos de incendios en este bosque tropical. "Nuestra casa arde. Literalmente. El Amazonas, el pulmón de nuestro planeta que produce el veinte por ciento de nuestro oxígeno, está en llamas. Es una crisis internacional", tuiteó el agosto pasado Emmanuel Macron. Estas palabras produjeron una confrontación con Bolsonaro, pero la realidad es que los incendios forestales son una consecuencia más del cambio climático, como también lo son las inundaciones o los fenomenos de clima extremo. "Las temperaturas son solo una parte de la historia. La última década se ha caracterizado por la retirada de hielo, niveles récord del mar, aumento del calor y la acidificación de los océanos y clima extremo", indicaron desde la WMO hace apenas unos días.

Fin de la década

Roxanne Desgagnés

Desde la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés) apuntan a que 2019 es el fin de una década "marcada por registros de calor excepcionales, por el retroceso de los hielos y por subidas del nivel del mar sin precedentes a nivel mundial”.

Sobre la temperatura media global sabemos que ahora es 1,1°C más alta que en la era preindustrial y el océano en medio grado: "Más importante que la clasificación de cualquier año individual es la tendencia de calentamiento a largo plazo", apuntan desde la WMO. "Las temperaturas promedio para los períodos de cinco años (2015-2019) y de diez años (2010-2019) seguramente serán las más altas registradas" ya que, a falta de estudiar las temperaturas de noviembre y diciembre de este año, la tendencia es que aumenten las temperaturas. "Desde la década de 1980, cada década ha sido más cálida que la anterior. Se espera que esta tendencia continúe debido a niveles récord de gases de efecto invernadero que atrapan el calor en la atmósfera".

Aunque 2016 sigue siendo el año con las temperaturas más altas registradas, solo con los datos de los diez primeros meses de 2019 la WMO ya clasificaba, durante la Cumbre del clima, este año como "el segundo o tercero" más caluroso de estos últimos diez años. Ahora, con los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus de noviembre en la mano indican que este ha sido uno de los noviembres más cálidos registrados, justo por detrás de los de 2015 y 2016. Esto apoya la teoría de la tendencia al alza de las temperaturas, ya que desde 2013 se han registrado los cinco meses de noviembre más cálidos de la historia.

Todos estos datos nos gritan que es el momento de actuar. El punto de no retorno se está marcando actualmente en 2035, pero ese año ya necesitamos que se hayan empezado a disminuir las emisiones. La UE trabaja en bajar un 40% las emisiones de CO2 para 2030, según apunta la Comisión Europea. Además, este fenómeno es mundial, por lo que no solo debe actuar la Unión Euopea, ¿será suficiente lo que hagamos a partir de ahora? ¿Reaccionaremos a tiempo para mantener a nuestro planeta con vida?

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