Chernobyl está en la memoria colectiva de todos, no solo porque HBO estrenara una miniserie el pasado mes de mayo sobre lo acontecido sino porque se trata de uno de las dos grandes catástrofes con reactores nucleares (la otra es Fukushima). Ahora, la sala de control del reactor 4 de la central, protagonista induscutible de esta explosión, *abre sus puertas para que los visitantes que pasean por la zona de Chernobyl también se adentren en las entrañas de este cataclismo. Pero, ¿es seguro visitarlo?

Sabemos que la zona se puede visitar, siempre en un entorno controlado y acompañados por guías. Además, hay que entrar protegido. Hasta este momento estos paseos no se adentraban dentro de la sala de control del reactor 4. Sin embargo, el estreno de la serie ha hecho que las visitas hayan crecido en temporada baja un 30% y en pleno verano un 40%, tal y como apuntó Sergiy Ivanchuk, director de giras SoloEast, en Reuters el pasado mes de junio.

El pasado mes de julio, Volydymyr Zelensky, presidente de Ucrania, firmó un decreto que designaba a Chernobyl como una atracción turística oficial, según recoge CNN. Su idea era aprovechar el tirón de la miniserie para cambiar cómo se ve Ucrania desde el extranjero: "Debemos darle una nueva vida a este territorio de Ucrania. Hasta ahora, Chernobyl era una parte negativa de la marca de Ucrania. Es hora de cambiarla", afirmó el día de la firma. Todo esto implicará más que abrir la sala de control del reactor 4 y otras nuevas rutas turísticas, ya que también se construirán nuevos puntos de control y la restauración y actualización de los ya existentes.

Entrar en la sala de control

La sala de control del reactor 4 fue el centro de la catástrofe acontecida el 26 de abril de 1986. Desde entonces parte del personal de desmantelamiento se ha ido llevando diferentes recuerdos de esta hecatombe, a pesar de que se apunta a que en la habitación hay una radiación "unas 40.000 veces más alta de lo normal", tal y como recoge en su artículo Gizmodo. Entre los souvenirs que se han ido llevando, The Guardian, están los interruptores, por ejemplo. No obstante, todavía quedan cosas para poder ver además del propio sitio: los diagramas sobre el comportamiento del reactor y el cableado viejo, apuntan desde este medio.

Teniendo en cuenta que para pasear por la zona ya hay que llevar protección, habrá que ir con traje de protección blanca, casco y máscara para poder visitar la habitación en la que los hechos se precipitaron debido a la alta cantidad de radiación que es probable que haya en esta sala. Hay que tener en cuenta que en la zona que sí se ha podido visitar hasta el momento, la radiación varía entre los 5 y los 7 microsieverts, es decir, se trata de una dosis normal. Por ejemplo, en un viaje en avión de tres horas una persona ya se expone a 60 microsieverts debido a los rayos cósmicos que le pueden llegar al pasajero o a entre 80 y 100 microsieverts en una radiografía de tórax.

Aunque los guías turísticos tendrán en cuenta las dosis de radiación permitidas a las que puede exponerse una persona y es seguro visitar la sala, hay que recordar que Chernobyl fue una catástrofe debido a toda la radiación que salió del reactor. Esto es importante recordarlo para que nadie intente colarse en los lugares restringidos durante una visita a Chernobyl porque podría sufrir consecuencias desagradables, sobre todo a medio y largo plazo.