Con la llegada de macOS Catalina, los desarrolladores ahora tienen oportunidad de portar aplicaciones de iPad al sistema operativo de escritorio. Algunos ya lo hicieron y se espera que la lista crezca en las próximas semanas, aunque es cierto que no todos tienen planeado subirse al barco de Catalyst.

Uno de ellos es Netflix, quien confirmó que no tiene planes de migrar su aplicación de iPad — actualmente la segunda más descargada — a macOS. La información viene de un extenso reportaje de Bloomberg en el que algunos desarrolladores detallan lo complejo que está resultando el portar aplicaciones, tanto en desarrollo como en la idea de cobrar nuevamente al usuario por una aplicación que ya pagó.

Desarrolladores como Kevin Reutter (Planny 3) o James Thomson (PCalc) mencionan lo triste que es esta situación, aunque realizar el port significa un trabajo adicional que no es tan sencillo. Al parecer la primera versión de las herramientas incluye algunas características que no hacen sentido para una interfaz que se controla por teclado y trackpad.

Sumado a eso existen algunos bugs, como el hecho de que algunas aplicaciones no escondan el puntero a la hora de reproducir el video, o problemas a pantalla completa y el uso de teclado en videojuegos. Esta categoría también presenta otros retos, sobre todo en computadores anteriores que no ejecutan de manera fluida las animaciones o juegos en 3D.

La idea de Apple es que para 2021 los desarrolladores sean capaces de construir una sola aplicación que pueda funcionar en iPhone, iPad y Mac a través de una App Store. Esto es muy parecido a otras iniciativas, como las que planteó Microsoft en su momento para apps que se ejecutaran en teléfonos, tablets y computadores con Windows 10, al igual que los videojuegos de Xbox One y PC.

Apple ha dado el primer paso en su camino por unificar el desarrollo de aplicaciones en todos sus dispositivos. Es casi un hecho que los cambios llegarán con el fin de facilitar el trabajo a los desarrolladores. La cantidad y popularidad de apps que lleguen a Catalina y los sistemas operativos posteriores definirán si Netflix y otras empresas deciden subirse al tren.