El drama en torno al Pixel 4 continúa. A las quejas respecto a la autonomía –mayoritariamente dirigidas al modelo pequeño– y el erróneo funcionamiento del sistema de desbloqueo facial –que verifica al usuario incluso con los ojos cerrados–, ahora se suma una nueva polémica en torno a Smooth Display, una tecnología que eleva hasta 90 Hz la tasa de refresco de la pantalla del Pixel 4 de forma dinámica.

Originalmente, el funcionamiento de este sistema parecía sencillo: si el contenido de la pantalla era estático (un texto, una imagen o un vídeo), el panel rebajaría su tasa de refresco hasta 60 Hz para reducir el consumo energético; si, en cambio, se llegase a producir algún movimiento en la interfaz (scroll, movimiento de iconos, animaciones, etc.), el equipo elevaría su tasa de refresco hasta 90 Hz para ofrecer una experiencia suave, continua y orgánica.

No obstante, varios usuarios de Reddit han descubierto que el Pixel 4 también rebaja la tasa de refresco de su pantalla cuando el brillo de la misma cae por debajo del 75%, algo que Google no explicó durante la presentación de su teléfono. Una investigación posterior ha llegado incluso más allá: si el brillo de la pantalla es inferior a 75% pero la luz del entorno en el que se encuentra es elevada, el Pixel 4 preserva la tasa de refresco de 90 Hz. Es decir: el algoritmo tiene en cuenta tanto el brillo de la pantalla como la iluminación del entorno para decidir si la tasa de refresco se mantiene en 90 Hz o cae hasta los tradicionales 60 Hz.

Mediante un comunicado emitido a la publicación norteamericana The Verge, Google ha reconocido la complejidad de su algoritmo, que tiene en cuenta diversos factores para decidir qué tasa de refresco activa sobre la pantalla.

Hemos diseñado Smooth Display para que los usuarios puedan disfrutar los beneficios de los 90 Hz en mejores interacciones con la interfaz de usuario y en consumos de contenidos, a la par que se preserva la batería rebajando a 60 Hz cuando las elevadas tasas de refresco no son necesarias.

En algunas condiciones o situaciones, no obstante, establecemos la tasa de refresco en 60 Hz. Algunas de estas situaciones incluyen: cuando el usuario activa el modo de ahorro, algunos contenidos como el vídeo (que mayoritariamente se graban a 24 o 30 FPS), e incluso varios niveles de brillo o condiciones ambiente. Evaluamos constantemente estos parámetros para obtener la mejor experiencia en general. Hemos planificado actualizaciones que lanzaremos en las próximas semanas y activan los 90 Hz en aún más situaciones.

Cuando la tasa de refresco se mantiene en 90 Hz, cualquier transición o movimiento que tenga lugar en la pantalla se lleva a cabo con una mayor fluidez y continuidad, lo que resulta extremadamente placentero para el ojo humano. Cuando el algoritmo decide rebajar a 60 Hz la tasa de refresco, la diferencia es perceptible en cuestión de segundos.

El Pixel 4 no es el único equipo que eleva la tasa de refresco de su pantalla hasta 90 Hz. Otros equipos como el OnePlus 7 Pro, el Realme X2 Pro o incluso el iPad Pro ofrecen niveles similares e incluso más elevados –el iPad Pro alcanza 120 Hz—. A lo largo d los próximos años podrían ser más los fabricantes de primera línea que apuesten por este tipo de tecnologías en sus smartphones.