Samsung espera una merma en los beneficios superior a la mitad para el segundo trimestre de 2019. Así lo ha anunciado hoy el gigante de la electrónica en un comunicado.

Las ganancias, aproximadas, no se corresponden con cifras finales todavía, pero reportan unos beneficios de 6,5 billones de wones surcoreanos –unos 5.560 millones de dólares–. Esta cifra es un 56% menor a la del mismo periodo de 2018. El volumen de negocio, en cambio, se mantiene relativamente intacto, bajando un 4% respecto a la cifra anterior.

Según indican en Reuters, esta caída en los beneficios se ha visto azuzada por una relajación del mercado de chips, que se da a la par que Huawei reduce su producción y por tanto merma la demanda de semiconductores que, en última instancia, ven sus precios corregidos a la baja.

Tanto Samsung como Huawei son los dos principales fabricantes de móviles a nivel mundial. El primero distribuyó en 2018, según los datos de Counterpoint, 292 millones de dispositivos, por los 205 millones del segundo.

No está claro el papel que puede haber jugado el lanzamiento fallido del Galaxy Fold. Su lanzamiento, previsto para mediados de este trimestre, se vio totalmente paralizado tras encontrarse unos fallos de diseño críticos. Estos están supuestamente corregidos, aunque su puesta a la venta sigue todavía pospuesta sine die.

En el otro lado de la balanza se podría colocar Apple, quien según algunos analistas habría visto reducida su compra de paneles OLED y por tanto pagaría a Samsung una compensación acordada por ello. Esta podría acercarse a los 700 millones de dólares.

LG, el otro gran tecnológico surcoreano, reporta también un esperado descenso en sus beneficios del 15.4%, que se situarían en el equivalente a unos 560 millones de dólares. De momento, estas cifras han de ser ratificadas a finales del mes de julio, pero no parece probable que vayan a desviar demasiado la ruta actual de Samsung o LG para el trimestre cerrado.