Concretamente un mes ha tardado la división de patinetes de Cabify, Movo, en aterrizar en Valencia tras la revisión de la Ordenanza de Movilidad. Casi dos años después de que el Ayuntamiento anunciase la retirada inmediata de todos los modelos en circulación de Lime, la pionera en la capital levantina, Valencia empieza a llenarse de vehículos a dos ruedas. Invasión de los espacios públicos, carencia de los permisos necesarios para operar, quejas de los gestores de la empresa pública de bicicletas Valenbisi y una normativa pendiente de revisión fueron los motivos que sostuvo el consistorio para eliminar, hasta la fecha, todos los patinetes. De hecho, esta situación ofreció la curiosa imagen de las fuerzas de seguridad reuniendo patinetes ante la impasibilidad de la tecnológica de recoger sus modelos, los cuales tardaron meses en ser reclamados por el propio Lime con sus correspondientes multas.

Igualmente, 8 de junio de este mismo año, Valencia reguló el uso de patinetes eléctricos, además de otros nuevos sistemas de transporte. Con unos inicios complicados, se decidió equiparar a los modelos eléctricos con las bicicletas. Es decir, deberán discurrir preferentemente por los carriles bici, o aceras bici, a un máximo de 20 y 15 kilómetros por hora respectivamente. Al igual que el resto de ciudades, queda terminantemente prohibida su circulación por las aceras, lo que significa que en aquellos lugares donde no exista zona habilitada para bicis, los patinetes podrán circular por las vías de máximo 30 km/h. Asímismo, por las peculiaridades de Valencia, se permite circular por zonas peatonales a una velocidad máxima de 10 km/h solo aquellos modelos de menor tamaño.

En todo este contexto, Movo se ha expandido también a Valencia. Málaga hace unos meses y Madrid, desde el reparto de patinetes de Carmena –donde cuenta con algo más de 1500 patinetes tras la compra de las unidades de SJV Consulting– también forman parte del portfolio de la división de Cabify. De esta manera, se convierte en una de las compañías con más puntos de operaciones de todo el sector de los patinetes eléctricos en España; incluyendo en su negocio también la actividad en México.

Con los mismos precios que en Madrid, 1,70€ en trayectos de hasta 15 minutos, después 1€ por cada 5 minutos adicionales, la compañía de Cabify muy seguramente tendrá que competir con más players en las próximas semanas. Según adelantaba Valencia Plaza, serían seis las compañías que están en conversaciones con el Ayuntamiendo. Además de Movo, Bolt, Reby, Bird Tier y Wind trabajan iniciarse en la región.