Valencia es la nueva ciudad de España que se ha puesto manos a la obra para regular la situación de los diferentes modelos de transporte en la capital. Concretamente, y teniendo en cuenta el boom que ha supuesto para los usuarios de las ciudades, para la gestión de los patinetes en el ecosistema de Valencia.

La nueva Ordenanza de Movilidad, gestionada por el Gobierno Local del Ayuntamiento de Valencia, está pendiente de recibir alegaciones y ratificaciones en el pleno. Pese a todo, el texto gestionado por Giusepe Grezzi desde octubre de este año, verá muy posiblemente la luz antes de que culmine el año.

La relación de Valencia con los patinetes ha pasado por sus más y sus menos. Lime, una de las mayores compañías de patinetes compartidos, aterrizó en la capital de forma simultánea a Madrid. La realidad es que la tecnológica norteamericana no fue del todo bien recibida. Tras varios avisos por parte del consistorio, la totalidad de los patinetes de la firma fueron retirados. ¿El motivo? La no expedición de los permisos pertinentes para poder usar el espacio público de la ciudad para aparcar los patinetes. Desde entonces, la capital ha quedado desierta.

La cuestión de los permisos sigue vigente. Lo que ha querido tocar el Ayuntamiento en este caso ha estado enfocado a las normas de circulación de los mismos. Prohibidos expresamente en el texto previo, la nueva redacción integra la totalidad de los modelos a la venta. En este sentido, Valencia da la bienvenida a los patinetes, pero con ciertas condiciones. Prohibido circular por las aceras, preferentemente deben transitar por el carril bici y, aquí viene la novedad, a una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora. Esto supone una reducción de la recomendación de 25 km/h que Tráfico quiere incluir en su proyecto de Decreto Ley. Si el patinete circula por la acera en sus pocas opciones legales, estos no deberán superar los 15 km/h.

Se les permitirá transitar por las ciclocalles, vías de sentido único y zonas de sentido único.

¿Qué ocurre en las zonas en las que conviven peatones y patinetes? Tendrá prioridad el viandante y los patinetes solo podrán circular a velocidad de estos –se estima que a unos 10 km/h– y a un metro de distancia de cada uno de ellos; en el caso de que no cumpla los mínimos, deberá bajarse del patinete.

Madrid y Zaragoza, los referentes

Zaragoza fue la primera en crear un texto específico para regular los patinetes desde una perspectiva mucho más amable. Pero, sin duda, fue Madrid la que sorprendió con su reforma de la Ordenanza de Movilidad.

Lo que parecía ser una retirada total de los patinetes en la capital, terminó por abrir la puerta a su circulación por prácticamente el 80% de la zona centro. Especialmente con la reforma de la Almendra Central que entró en vigor el 30 de noviembre de este mismo año. Con una velocidad máxima de circulación de 25km/h por los carriles bici, zonas de un sentido y calles 30, la estructura aprobada en Valencia sería prácticamente la misma. No es obligatorio llevar casco, pero sí se recomienda y se prohibe la circulación por carriles bici, parques y zonas ajardinadas. Muy en consonancia con las recomendación de Tráfico que, además, incluye la posibilidad de realizar pruebas de alcohol y drogas a los usuarios de patinete.

El caso de Barcelona, por su parte, mantiene una estricta regulación anti patinetes en toda la ciudad sin vistas a que se modifiquen en un corto espacio de tiempo.