Cerraron una ronda de financiación, por 20 millones de euros, el pasado abril. Una de las cifras más elevadas en el sector de los patinetes eléctricos made in Spain. Detrás de la operación, Mutua Madrileña y Seaya Ventures. Mucho más atrás, en el origen de la misma, Cabify. Movo es, de hecho, la división de micromovilidad de la compañía española y su propuesta para controlar todas las verticales del transporte en las ciudades, en las que además de vehículos VTC ahora también se suma el taxi.

Gestionando primero las motos eléctricas, y meses más tarde, los patinetes –tanto en algunas ciudades de España, como en algunos países de Latinoamérica–, la tecnológica ha cerrado algunos de los movimientos estratégicos más destacados del sector. Tras el reparto de licencias gestionado por Manuela Carmena, Movo tuvo la habilidad para hacerse con la compañía que más licencias recibió en el aquel momento: SJV Consulting. De esta manera, la compañía se posicionaba como la opción de movilidad con más unidades en las calles.

A 1,70 los primeros 15 minutos, más 1 euro para los tramos consecutivos de 5 minutos, desde Movo explican que son una de las compañías con mejores precios del mercado. No aportan datos de usuarios, por lo que no se puede dar la cifra real, pero hay un hecho innegable: el verano no es la mejor temporada para los usuarios de patinetes en la capital y el turismo estival tampoco es excesivo. Ellos, ahora mismo dependientes de unas cifras de crecimiento en constante alza a ojos de los nuevos inversores, son conscientes de la situación. ¿Cuál es la mejor forma de atraer a los pocos supervivientes? La solución es sencilla: bajar los precios, al menos para los meses de verano (hasta el 31 de agosto).

"Estamos en un sector en el que los precios se mueven mucho, pero de momento la cambios de tarifas solo serán para verano", explican desde Movo. La barrera inicial de entrada se reduce al euro por los primeros 15 minutos. El resto se mantiene como hasta ahora. ¿Por qué no perpetuarlos? "Somos un negocio que está en pañales y que tenemos que seguir creciendo; nacimos en abril del año pasado, por lo que no podemos comparar cifras de un año a otro, todos los días son un primer día", analizan.

También tras la tarifa plana

Primero fueron los de Mygo. Ya anunciaron hace unos meses que, en el momento en el que tuviesen todos los modelos de transporte en las calles, añadirían una tarifa plana para el uso colectivo de los mismos. Uber, aunque de momento solo en fase piloto en algunas ciudades de Estados Unidos, también está probando un sistema similar. Por 25 dólares, barra libre de transporte de dos ruedas y descuentos en los vehículos con conductor.

Ante esta tesitura, Movo –y el conjunto de Cabify–, también se lanzan a la piscina de la tarifa plana. No tienen clara la fecha, "espacio medio de tiempo", aseguran, pero el sistema de cobrar solo por trayectos no puede ser su único recurso. "Cualquier player que quiera estar en el sector tiene que ofrecer un servicio de este estilo", añaden. La idea, aún no definida, es que se incluya a las motos, patinetes, taxis y VTCs en el paraguas del precio único. ¿Cómo y a qué precio? Tampoco lo tienen claro.

Una reformulación de la normativa

Madrid no es la primera ciudad en la que están presentes, pero sí la primera. También fue una de las que aprobó una normativa más estricta en lo que a reparto de permisos se refiere. El cambio de color en el Ayuntamiento de Madrid habría el debate del cambio en lo que a regulación de transporte se refiere.

De momento, ni los players del sector quieren hacer excesivas declaraciones por lo que pueda pasar, ni el Ayuntamiento se ha sentado a analizar la situación. Pero lo cierto es que hay planes para abordar la regulación de movilidad en la cuidad más pronto que tarde.

Sobre el hecho de si hay que hacer un nuevo reparto de licencias o no, aún tiene que ponerse sobre la mesa. Pero todos están de acuerdo en que la distribución en la Ciudad planeada por el Ayuntamiento de Carmena no tiene sentido para los operadores. "El Ayuntamiento puso patinetes donde no era necesario, pero de esto nos hemos dado cuenta con el tiempo", explican, "hay zonas fuera de la M-30 dónde sí tiene sentido, pero otras no".

No hay fecha para las reuniones, aún hay que atar muchos cabos en una concejalía que se enfrenta a grandes retos de aquí a unos meses, pero la idea es que el negocio de los patinetes sufra cambios en un corto espacio de tiempo.