De momento es solo un proyecto piloto en algunas ciudades de Estados Unidos, concretamente en San Francisco y Chicago, pero la lógica apunta a que pronto se extenderá por el resto de sus geografías. No hay confirmación de que se expandan de aquí a un tiempo.

La compañía de transporte y reparto de comida ha anunciado que está probando una tarifa de suscripción mensual para sus usuarios de patinetes eléctricos, bicis y UberEats, según Techcrunch. Se unen, de esta manera, al grupo de las suscripciones que empieza a ser bastante numeroso. Por casi 25 dólares, los usuarios podrán disfrutar de entregas de comida gratuitas, trayectos indefinidos en los modelos de micromovilidad y, además, descuentos en los trayectos en coche. Asímismo, también podría poner en práctica diferentes tarifas de suscripción, más económicas, en función de las necesidades de los usuarios. La idea de incluir el transporte con conductor en la tarifa plana sería, por ahora, altamente insostenible.

No es la primera vez que Uber se adentra en el mundo de las tarifas planas, pero sí que es pionero en la idea de mezclar todas sus verticales del transporte. Una forma de aprovechar el poder de la compañía en sus diferentes sectores y, además, crear esa necesidad y fidelidad a la marca en los usuarios. En cierto modo, el proyecto tiene sentido. Ante la posibilidad de coger un vehículo de la competencia –y más o menos en igualdad de condiciones–, los inscritos en la tarifa siempre optarán por un modelo de Uber, incluso aunque tengan que desplazarse unos metros para llegar a él.

Tampoco son los primeros que se aventuran a este modelo de negocio en el mundo del transporte y el reparto. En Estados Unidos, Lyft cuenta con un servicio de suscripción mensual; en España, los usuarios más fieles de Glovo, Deliveroo e, incluso, Uber Eats de forma autónoma, también cuentan con suscripciones y descuentos. En lo que a suscripciones de transporte multimodal, la empresa de movilidad madrileña Mygo también está tanteando la posibilidad de crear suscripciones una vez cuente con sus cuatro modelos de transporte en las calles de la ciudad.

De hecho, precisamente España, por la confluencia de prácticamente todos los modelos de negocio de Uber, se posicionaría como un lugar atractivo para implantar la oferta de descuentos. La capital cuenta con vehículos bajo el modelo VTC, UberEats, bicis y, además, patinetes eléctricos –Madrid fue la primera ciudad europea en ver los modelos de dos ruedas de Uber por el reparto temporal de licencias del Ayuntamiento–.