Galileo, el sistema de navegación por satélite europeo, volvió a dar servicio el pasado jueves tras estar cerca de una semana fuera de servicio, según informa la publicación InsideGNSS. En la propia página de status de la Agencia Europea de Sistemas de Navegación Global por Satélite –GSA–, ya aparece la mayoría de los satélites como usables.

No está todavía el servicio plenamente operativo, y los satélites ya funcionales todavía están marcados como "inestabilidad potencial" por restablecimiento del servicio. Al menos, ya son usables a nivel comercial y proporcional señal suficiente como para localizar, aunque de momento de manera algo imprecisa.

El origen del incidente se sitúa en las dos bases de tierra de la organización, situadas en Alemania e Italia, que se utilizan para sincronizar las predicciones orbitales necesarias para procesar el posicionamiento. Al fallar ambos centros, la redundancia del servicio no resultó ser suficiente para mantenerlo activo.

Durante el apagón, expertos de la GSA, la industria, la Agencia Espacial Europa –ESA– y la Comisión Europea han trabajado conjuntamente para restablecer la señal de un sistema de posicionamiento que se encuentra todavía en fase de pruebas desde finales de 2016.

Galileo saca los colores a Europa

Galileo satlélites
ESA

Galileo es un proyecto que ha costado a los europeos hasta 11.000 millones de euros. Una cantidad varias veces superior a la inicialmente presupuestada y que tenía por objetivo una independencia estratégica de los servicios de GPS de otras potencias. Tanto Estados Unidos con GPS, como Rusia con Glonass o China con BeiDou cuentan con sistemas equivalentes.

Buena parte de los dispositivos comerciales más recientes ya cuentan con soporte a estas redes. Entre ellas se encuentran buena parte de los teléfonos móviles, como los iPhone lanzados desde 2017, u otros gadgets como relojes deportivos.

Por suerte, es habitual que estos sistemas cuenten con una alta redundancia, y sean generalmente capaces de conectar a los cuatro grandes servicios de posicionamiento por GPS. De esta forma se puede conseguir una cobertura más robusta, más precisión, o simplemente una mayor tolerancia a eventos como el que acaba ha dejado a Europa sin GPS propio.

Galileo es un proyecto de la ESA, operado por SpaceOpal, un consorcio entre la agencia espacial alemana DLR y Telespazio SpA. A su vez, Telespazio es una empresa participada por la italiana Leonardo SpA y la francesa Thales.

Es por esto que la infraestructura comercial y estratégica ha continuado operando durante días sin efectos tangibles. No obstante, plantea serias dudas de si alguna estará a la altura necesaria en caso de que sea finalmente necesario apoyarse en esta infraestructura. Ya el pasado lunes, voces de la industria criticaban duramente esta pérdida de servicio, varios días sin prestarlo: "[Galileo] no ha entendido completamente lo que significa proporcionar un servicio crítico".

Galileo, todavía se encuentra en fase de pruebas, cuenta con 22 satélites operativos, 2 satélites en fase de pruebas y otros doce que todavía no han sido lanzados pero que han de sumarse a esta red global. La intención oficial es de que esté totalmente completado el próximo 2020.