El cohete Ariane 5 ya ha despegado. A bordo, los satélites 23-26 de Galileo de la Agencia Espacial Europea (ESA), que empezaban a surcar el cielo desde el Puerto Espacial Europeo de Kurú, en la Guayana Francesa, a las 13:25 hora española (11:25 en horario GMT; 8:25 hora local).

Este lanzamiento se ha realizado con un cohete adaptado para llevar los satélites y será el último que se realice con un Ariane 5, que ha llevado las sondas hasta una altitud de más de 23.200 kilómetros. La constelación Galileo pasa de tener 22 satélites a 26. Esto implica que el conjunto completo de Galileo ya esté completo, a falta del lanzamiento de las sondas de repuesto.

"La constelación completa necesita de 24 satélites y 6 de repuesto, es decir, un total de 30", explica a Hipertextual Javier Benedicto, jefe del departamento del programa Galileo de la ESA. "Estamos fabricando 12 satélites más, empezaremos el despliegue a finales de 2020", añade. El cohete mediante el que se hará será el Ariane 6, pero "si no está todavía cualificado, lanzaremos con Soyuz", afirma. Pero ¿qué es Galileo? ¿Para qué se utilizará aquí abajo?

¿Qué es Galileo?

El programa Galileo es un sistema de navegación por satélite, es decir, es como el GPS estadounidense o el Glonass ruso. El inicio del proyecto no se remonta a una guerra, como sí es el caso de los dos anteriores, sino que es un programa creado por y para civiles. Este ‘GPS europeo' es tan importante para los Estados miembro que, incluso, Reino Unido tras el Brexit quiere seguir teniendo acceso a él.

Aunque la señal de este sistema de navegación es más preciso que sus antecesores, Galileo se podrá usar a dos niveles: uno para uso diario de los usuarios y otro, con mayor precisión, para que, por ejemplo, si hay que rescatar a una persona la localización sea lo más exacta posible ya que una vida dependerá de ello.

La ESA empezó a enviar satélites al espacia hace cuatro años y desde diciembre de 2016 la señal de Galileo ya se puede captar en “más de 100 millones de dispositivos”, según señala la ESA en un comunicado. Pero añadiendo estas cuatro nuevas sondas a la constelación todavía le faltan las de repuesto, que se esperan para 2020, año en el que un total de 30 satélites orbiten alrededor de la Tierra.

Tampoco hay que olvidar que las señales de Galileo han sido especialmente diseñadas para que pueda complementarse con su homólogas estadounidense y rusa, lo que implica que se pueden utilizar en el mismo dispositivo sin que haya interferencias. Esto ha valido a al inventor, el español José Ángel Ávila, y su equipo el premio entregado por la Oficina Europea de Patentes Inventor Europeo del año de 2017.