Huawei sigue formando parte de la llamada lista negra del Departamento de Comercio de Estados Unidos. A pesar de las recientes declaraciones de acercamiento por parte de Donald Trump durante la cumbre del G20, el gobierno norteamericano avisa a las empresas buscando mantener sus exportaciones con Huawei de estarán "bajo el mayor escrutinio en materia de seguridad nacional".

Así lo afirma Reuters, que ha obtenido una aclaración por parte del propio Departamento de Comercio, según la cual afirma estar aplicando un protocolo de "presunción de denegación". Este sería el estandard de facto para el resto de empresas incluidas en la llamada Entity List de la que forma parte Huawei desde el pasado mes de mayo, con una prórroga sobre el efecto la misma hasta el próximo 19 de agosto si no hay cambios relevantes.

Los productores de chips estadounidenses están buscando una forma de esquivar las limitaciones en el comercio con el que se ha convertido en unos pocos años en uno de los mayores fabricantes de tecnología, tanto dedicada a consumo como a infraestructura, del mundo. Para ellos y de momento, únicamente habrá una línea de negocio: cuando Huawei pueda obtener esos chips de fabricantes externos a Estados Unidos.

Un efecto todavía inexistente

Por el momento, parece que las palabras de Trump no tendrán un efecto patente per se, sino actúan más bien como una declaración de intenciones frente a su homólogo chino en el acercamiento de posturas hacia un pacto que ponga punto y a parte a la guerra comercial.

Algunos asesores de comercio internacional afirman, de hecho, estar recomendando a sus clientes ni siquiera presentar formalmente las peticiones para comerciar en esta nueva política por no "valer su tiempo y dinero", según afirma Reuters.

Mientras tanto, el fabricante chino se mantiene cauto sobre los efectos finales de una reciente declaración de Trump que, de momento, no es más que eso. Su fundador, Ren Zhengfei, quitaba hierro al posible impacto sobre Huawei afirmando que "son buenas para las empresas estadounidenses".

A esto se suma el hecho de que Huawei permanecerá excluida de la pugna por el 5G estadounidense. La infraestructura de la próxima generación de redes de telecomunicación es todavía considerada como una pieza clave de la seguridad nacional de la potencia americana.