– Jun 7, 2019, 11:45 (CET)

Entre la realidad y la ficción: ¿qué es cierto y qué no en la miniserie de Chernobyl?

¿Se puede decir que la miniserie 'Chernobyl' de HBO es casi un documental ficcionado en el que se han tomado algunas licencias artísticas?

La miniserie de HBO Chernobyl ha llegado a su fin este mismo martes. A pesar de que retrata con crudeza el accidente, intenta no caer demasiado en el morbo, como ha señalado el propio director de la producción. Sin embargo, la tragedia ya de por sí era dramática: muertos debido a la alta radiación, el aumento del cáncer o las mutaciones genéticas.

La serie está entre la realidad y la ficción, aunque se han centrado más en los aspectos que sí ocurrieron de la catástrofe. Se podría decir que es casi un documental ficcionado en el que se han tomado algunas licencias artísticas. Pero ¿qué hay de realidad y de ficción en esta miniserie?

Caracterización de los personajes

Una de las grandes cosas que destaca de esta miniserie es la apuesta por la caracterización de los personajes principales, es decir, desde Valery Legasov hasta Gorbachov, pasando por la mujer del bombero y Boris Scherbina. Todos los actores que iban a interpretar a personas que existieron de verdad fueron elegidos en base a su parecido y la caracterización no ha dejado indiferente a los que ya habían visto antes a los protagonistas de esta historia.

El actor escogido para interpretar a Valery Legasov ha sido Jared Harris. Legasov fue director adjunto del Instituto Kurchatov de Energía Atómica y formó parte del equipo responsable de investigar el accidente en Chernobyl. Mientras sus superiores intentaron encubrir lo sucedido y el alcance del desastre, Legasov trató de ser honesto sobre los hechos reales. Esto le afectó profesional y emocionalmente, y el día antes de que se anunciaran los resultados de la investigación, Legasov se quitó la vida, tal y como podemos ver en el primer capítulo de la miniserie.

Ocho años después de su muerte, Legasov recibió el título de Héroe de la Federación Rusa por parte del presidente ruso Boris Yeltsin, en reconocimiento a sus valientes esfuerzos por decir la verdad sobre Chernobyl.

Lyudmila, esposa del bombero Vasily Ignatenko interpretada por Jessie Buckley, se enfrentó a dos semanas desgarradoras al ver a su esposo morir agonizando. Estaba embarazada en ese momento e ignoró las órdenes del hospital de mantenerse alejada de su amado, de modo que cuando dio a luz unos meses después, el bebé murió tal solo cuatro horas después de nacer debido a una cirrosis hepática y cardiopatía congénita.

No obstante, aunque Lyudmila es real y se cree que vive actualmente en Ucrania, la realidad que se refleja en la miniserie no es del todo cierta. Por ejemplo, sí sale que estaba embarazada en el momento del accidente, pero no que este bebé sería su tercer hijo con Vasily.

En 1976, Shcherbina se convirtió en miembro del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética y mantuvo el cargo hasta su muerte en 1990, a los 70 años de edad. Después se convirtió en vicepresidente del Consejo de Ministros en 1984, por lo que le tocó estar al cargo de lidiar con el resultado del desastre de Chernobyl tan solo unos años después de asumir el cargo. Scherbina actuó como supervisor de gestión de crisis. En la miniserie es Stellan Skarsgard quien interpreta su personaje.

Viktor Bryukhanov, el gerente de la planta interpretado por Con O’neill, llegó a las 2:30 a.m. El ingeniero Akimov avisó de un grave accidente de radiación pero que el reactor estaba intacto, se enciende en el proceso de extinción y se prepara una segunda bomba de agua de emergencia para enfriar el reactor. Debido a las limitaciones de los instrumentos disponibles, los ingenieros y directivos de la planta subestimaron seriamente el nivel de radiación. Como Director del sitio de Chernobyl, Bryukhanov fue encarcelado por diez años, pero solo cumplió cinco años de la sentencia debido a una enfermedad.

Ficción

Este documental ficcionado tiene mucho de realidad, como el hecho de que los soviéticos intentaron usar robots controlados de forma remota para limpiar la contaminación de la zona. Sin embargo, comenzaron a descomponerse debido a la gran cantidad de contaminación y se tuvo que recurrir al trabajo humano. Si el mundo no hubiera estado dividido en dos grandes bloques, quizás la URSS hubiera pedido ayuda a Estados Unidos para lidiar con esta situación. Sin embargo, las rencillas entre ambos hizo que Rusia tratara de esconder el accidente nuclear. Sin embargo, no todo es cierto en lo que nos ha contado en esta miniserie.

HBO

La física Ulana Khomyuk es parte de la ficción de la miniserie. Esta mujer representa a más de 200 investigadores soviéticos que participaron en las investigaciones sobre lo ocurrido y que ayudaron a organizar cómo sería la limpieza de la catástrofe. Se decidió que este personaje fuese una mujer ya que querían reivindicar el hecho de que muchas expertas participaron en todo lo relacionado con el accidente de esta central nuclear.

Otra licencia artística que se han tomado los guionistas y productores de la miniserie fue decir que la radiación habría dejado media Europa inhabitable. Muchos escenarios se plantearon durante las horas posteriores al descubrimiento de que el accidente era muy grave, incluso una segunda explosión que, según se señala en la miniserie, sería de cuatro megatones. Una cifra bastante exagerada y poco cierta, por lo que hay que añadirla al apartado de ficción de esta producción de HBO.

Los guionistas han tenido que recolocar la cronología de algunas partes de la historia. Por ejemplo, el accidente del helicóptero no sucedió en la fecha que se indica en la miniserie. Sin embargo, sí que sucedió. Desde la productora señalan que querían mostrar al público los peligros de trabajar sobrevolando radiación. No obstante, la caída no se debió a que era imprevisible el movimiento del viento saliendo del reactor sino al choque con una grúa.

Por último, en la serie se señala en varias ocasiones que la explosión del reactor de Chernobyl era comparable con 400 bombas de Hiroshima. Sin embargo, es difícil calcular realmente cuánta radiación se dispersó por la atmósfera tras la explosión y fue ingerida por las personas durante un periodo mucho tiempo. De ahí, que los casos de cáncer y mutaciones congénitas aumentaran tras la explosión.