Es una de las últimas medidas del Gobierno de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid. La cuenta atrás para las elecciones del 26 de mayo ha comenzado, pero el consistorio no quiere dejar ningún cabo suelto respecto a los temas importantes de estos cuatro años a cargo de la capital.

Uno de esos temas, unido a la cuestión de los pisos turísticos que ya aprobó el Ayuntamiento hace unas semanas, es el de los taxis. Dentro de sus limitaciones, y sin entrar en conflicto con la posición conservadora de la Comunidad de Madrid, la ordenanza municipal ya ha sido aprobada. Es de sobra sabido que el Ayuntamiento, presidido por Podemos, ve con malos ojos lo que considera competencia desleal de Uber y Cabify respecto a los taxis.

Ante la imposibilidad de implantar la precontratación de 1 hora, medida aprobada en Cataluña, el Ayuntamiento ha querido salirse de la tangente e igualar la actividad de los conductores de Uber y Cabify a la de los taxistas. Al igual que estos, los coches deberán estar fuera de servicio dos días a la semana; siendo uno de estos uno de los días del fin de semana. El tiempo máximo de trabajo por cada coche será, igual que en el taxi, 16 horas al día. La libertad de las 24 horas, 7 días a la semana actuales se abandona por completo. Este punto tendrá un efecto directo sobre uno de los elementos más importantes de Uber y Cabify: la oferta y la demanda. A pesar del tiempo de alegaciones que se abre ahora, de llegar a buen puerto esta medida –que tampoco es muy bien recibida por el taxi, por considerarla demasiado laxa– se reduciría considerablemente el número de estos vehículos en la calle. Y uno de los efectos directos de una oferta pequeña es el precio más elevado. Desde Unauto, patronal de licencias VTC, consideran que el sector debería abrirse eliminando restricciones, incluido el taxi, no al revés.

Asímismo, se mantiene la prohibición de circular por el carril bus. Añadiéndose la norma de que tampoco podrán invadir esta zona para recoger o dejar pasajeros. Y es precisamente la cuestión de la recogida de pasajeros en lo que más puntilloso se ha puesto el consistorio. No se podrá efectuar un servicio a menos de 100 metros de una estación de tren, autobús o intercambiador.

Prohibidas las VTC sin pasajeros

La publicación en el boletín oficial, que se espera para los próximos día. Mientras tanto, la delegada de Medio Ambiente y movilidad, Inés Sabanés, ha añadido la cuestión de los coches vacíos circulando por la ciudad y la obligación de cumplir los requisitos del registro municipal de VTCs.

Sería, en cualquier caso, una forma de aplicar a la denostada precontratación, ya que estaría obligando a los conductores a parar en puntos determinados de la ciudad. Estos tendrá una limitación de la distancia que pueden ir "de vacío". Los modelos con distintivo A solo podrá ir vacíos el 25% del kilometraje total del mes; los del B, un 35%, mientras que en C y los Eco un 50% y 65%.