Aunque el frío y la lluvia han decidido que era demasiado pronto para disfrutar del buen tiempo, la primavera ya está aquí y los días de Sol y playa ya parecen divisarse a lo lejos. Por eso, más de uno ha empezado ya la operación bikini. O bañador, o lo que cada cual quiera. El caso es que es época de dietas y, como siempre, algunas muy peligrosas se presentan como las opciones más atractivas entre quienes no se ponen en manos de un profesional cualificado para llevarlas a cabo.

Esto precisamente es lo que ha hecho recientemente una mujer israelí, que acudió a un terapeuta alternativo en busca de consejo nutricional. El hombre le recomendó una dieta a base de zumo de frutas y muchos litros de agua, que ahora la tiene ingresada en estado grave de desnutrición y daño cerebral, potencialmente permanente.

El peligro de ponerse en las manos equivocadas

Según el periódico israelí Mako, la mujer, residente en Tel Aviv, tuvo que ser ingresada en el Centro Médico Sheba, después de solo tres semanas de dieta. La razón principal de dicha hospitalización fue la hiponatremia, una enfermedad caracterizada por una concentración muy baja de sodio, que se da, entre otros motivos, cuando una persona bebe una cantidad excesiva de agua, afectando al equilibrio osmótico de las células. ¿Pero qué es esto exactamente?

Las células tienden a mantener un equilibrio entre la concentración de sales que hay dentro y fuera de ellas. Por eso, sus membranas permiten el paso de agua, pero no de electrolitos, de modo que si la concentración fuera es muy grande, pierden agua, para poder concentrar el interior y diluir el exterior, mientras que si la concentración es mayor dentro, tienden a absorber agua. Cuando el desbalance es pequeño no tiene por qué haber problemas. Lo grave viene cuando la célula debe absorber o perder mucha agua, ya que en ese caso puede hincharse o deshidratarse demasiado. Esta es, por ejemplo, la razón por la que se utiliza sal para conservar los alimentos, ya que las bacterias presentes en ellos perderían agua para tratar de equilibrar las concentraciones y terminarían muriendo desecadas. También es el motivo por el que no es bueno beber agua del mar, pero incluso si el agua no es salada no se debe beber en exceso. Una dieta basada en agua y zumos como la de esta mujer puede ser muy perjudicial, ya que la cantidad exagerada de líquido que se ingiere diluye mucho las sales en el exterior de las células, que tratarán de captar agua para equilibrar las concentraciones. Como consecuencia, se hincharán y diluirán los electrolitos en su interior, generando un gran número de síntomas, que van desde fatiga hasta confusión, pasando por náuseas, dolor de cabeza e incluso convulsiones.

Es muy importante beber una cantidad adecuada de agua al día, que dependerá de factores como la alimentación o la actividad física de cada persona, pero nunca se debe basar una dieta solo en ella y algunos zumos. Además, la hiponatremia no es la única consecuencia de este tipo de dietas, ya que también suponen la carencia de un gran número de nutrientes y el exceso de azúcar. No debemos olvidar que el azúcar en los zumos se encuentre libre, sin la matriz propia de la fruta, por lo que se metaboliza igual que el azúcar añadido.

No hay nada que detoxificar

Estas dietas, conocidas comúnmente como detox, son cada vez más frecuentes, entre personas que quieren llevar un estilo de vida lo más saludable posible, limpiando las toxinas de su cuerpo. Sin embargo, el resultado es muy peligroso, por las razones antes mencionadas. Pero ni siquiera son necesarias, porque no hay ninguna necesidad de eliminar toxinas, por dos razones. En primer lugar, la Real Academia de la Lengua Española define como toxina a un “veneno producido por organismos vivos”. Si bien es una definición escueta, es correcta al afirmar que debe ser generado por un organismo vivo. Por lo tanto, ni los aditivos artificiales de los alimentos, ni los pesticidas usados en agricultura ni ninguna de las muchas sustancias que se suelen catalogar bajo el título de “toxinas” lo son realmente. Si nos muerde una víbora sí tendremos una toxina en nuestro interior, pero eso no lo va a solucionar que bebamos zumos, ni siquiera si son verdes.

Por otro lado, si bien es cierto que en nuestro organismo se generan algunas sustancias que serían tóxicas si se acumularan en él, contamos con tres órganos que, siempre que funcionen bien, nos ayudarán a evitar que esto ocurra: el hígado y los riñones.

No tiene ningún sentido perder el tiempo en dietas que, a la vista del caso de esta mujer israelí y tantos otros ejemplos como el suyo, solo nos traerán problemas. Por eso es importante elegir bien a las personas que nos asesoran sobre salud y nutrición. Y es que, en lo que a música y cine se refiere, experimentar con lo alternativo puede ser muy enriquecedor, pero si tratamos con la medicina quedarse en lo tradicional es extremadamente mejor.