Autor: Alberto Iglesias Fraga
Una de las críticas constantes a las principales redes sociales es que no hacen lo suficiente para evitar a los usuarios indeseados, los bots y otras cuentas que propagan contenidos maliciosos o ilícitos entre su millonaria audiencia. Y es por ello que las empresas de este segmento, señaladas por la opinión pública, hacen un gran hincapié en destacar su particular lucha contra estas prácticas.

En el caso de Twitter acabamos de conocer que se han suspendido alrededor de 100.000 cuentas en el primer trimestre del año, todas ellas creadas tras haberse eliminado un perfil similar en el pasado. Se trata de un 45% más respecto al año pasado, lo que demuestra el esfuerzo adicional que esta compañía está realizando para frenar la propagación de estos elementos.

"Anteriormente, solo revisábamos los tuits potencialmente abusivos si nos los reportaban. Sabemos que eso no es aceptable, por lo que a principios de este año tuvimos la prioridad de adoptar un enfoque proactivo del abuso, además de confiar en los informes de las personas", ha explicado Twitter en un comunicado oficial.

Una combinación muy especial entre lucha automatizada y atención a los comentarios humanos que también ha sido cuidada en este último aspecto. En ese sentido, Twitter ha confirmado que ha suspendido hasta tres veces más cuentas reportadas por abusos en un período de 24 horas respecto al mismo período del año anterior.

El equilibrio entre ambos conceptos no es sencillo, pero es prometedor. De hecho, alrededor del 38% del contenido abusivo que se resuelve se presenta de forma proactiva a los equipos humanos de Twitter para que lo revisen, frente al análisis a medida de los reportes realizados por la comunidad.

Este artículo fue publicado originalmente en Business Insider