Buenas intenciones basadas en castillos en el aire: esto es lo que los políticos quieren para los emprendedores

PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, PP y Vox se sientan para debatir sobre la agencia digital que presentan en sus programas políticos de cara a las elecciones generales del próximo 28 de abril. Medidas politizadas, buenas intenciones basadas en desconocimiento y posicionamientos opuestos resumen la jornada.

Por – Abr 11, 2019 - 16:06 (CET)

"España no ocupa un lugar relevante entre el grupo de países líderes en digitalización; y no hay crecimiento, ni fomento del empleo, si no se promueve un entorno digital adecuado". Bajo este pretexto ha comenzado el debate político –que coincide con la fecha de inicio de la campaña política para las elecciones generales del 28 de abril– propuesto por Adigital. Sobre la mesa, un tema que lleva siendo central desde hace unas cuantas legislaturas (que no en tiempo, dadas las celebraciones anticipadas de algunas de ellas): la agenda digital, los emprendedores y las startups. Un debate más que necesario que ha puesto sobre la mesa a los candidatos de PSOE, PP, Unidas Podemos, Ciudadanos y Vox, pero con (en algunos puntos) un precario nivel en cuanto a conocimiento y necesidades reales del sector.

Más regulación –o menos dependiendo de la fuerza política–, blockchain, educación, impuestos, stock options, cerrar brechas de género (o fingir su inexistencia) o el 5G son algunas de las propuestas troncales que ofrecen los diferentes candidatos.

PSOE, por un Proyecto de Nación Emprendedora

Liderado por Francisco Polo, Secretario de Estado para el Avance Digital, el Proyecto de la Nación Emprendedora es la propuesta fuerte del lado del área socialista. "Las startups deben moverse como el rompehielos de los modelos económicos y del empleo", ha comentado Polo, "son las gacelas que se mueven entre los elefantes". Un símil ya empleado por Miguel Arias en su presentación como nuevo líder de Wayra, la plataforma de emprendimiento de Telefónica. https://hipertextual.com/?p=1140883&preview=true

Si bien es cierto que, como le han recordado los otros partidos invitados, poco se ha visto de este plan de impacto durante los 9 meses de vida política, el objetivo del PSOE es relanzar la reforma desde la base de la educación. "Transmitir valores y cultura en todos los niveles de formación", ha explicado, con la idea de crear esa nación emprendedora desde el primer momento. Tras esta apuesta iría la famosa Ley de Startups y una reforma fiscal que apoye el uso de las stock options como una forma de retener y atraer el talento del sector emprendedor; especialmente el de las mujeres con la ideal del cierre de las brechas sociales.

Por otro lado, en su programa se incita a una mejora de las capacidades de atraer inversión en España. A través del concepto, ciertamente ambiguo, del venture buildin y del impulso del mercado único digital se busca incentivar esa inversión que ya nace entre conocidos.

Unidas Podemos, tras el reparto equitativo

El Asesor de Política Económica de Unidas Podemos, Iván Ayala, parte de una idea esencial: "el incremento de la productividad es esencial, pero hay que ver cómo se reparte; creemos en el reparto ordenado entre empresas, trabajadores y sector público". Esto, a grandes rasgos, viene a confirmar la idea defendida por el partido tanto a nivel nacional como regional de controlar la actividad de algunos sectores. Airbnb en Madrid con la nueva regulación del equipo de Manuela Carmena o, incluso, el sector de la movilidad en todo el país con políticas que saltan a los posicionamientos pro o contra taxi en función del color político. En este sentido, tampoco está claro el color que defenderá el colectivo del taxi en las próximas elecciones. Justo ayer, Elite Taxi –una de las gremiales más combativas– emitía un comunicado en el que expresaba su descontento con el grupo morado por aplazar la regulación anti VTC hasta después de los comicios del 26 de mayo.

Regulaciones más controladoras o liberales a un lado, Unidas Podemos coincide en el trabajo por la eliminación de la brecha de género en el sector de la empresa tecnológica con la idea, a un lado, de generar más productividad. La cual sería incentivada con un aumento del I+D público que arrastre al sector privado. ¿Cómo? No ha quedado demasiado claro, pero todo apunta a la creación de un instituto de robótica –curiosamente muy en la línea de la idea del Partido Popular– y de un banco para la transición digital.

Ciudadanos, tendiendo la alfombra roja

Muchas regulaciones que generan distorsiones para los interesados en aterrizar en el capital español: este sería el resumen de Susana Solís, Portavoz de la Comisión de Presupuestos de Ciudadanos. "Las personas tienen que estar en el centro de ese cambio, y si los países no se adaptan a los cambios rápido mueren y se pierde el estado de bienestar", ha comentado. La referencia implícita a la decisión del Ministro de Fomento, José Luis Ábalos, de traspasar la competencia de las licencias VTC a las Comunidades Autónomas abriendo la puerta a la creación de 17 regulaciones diferentes ha sobrevolado la sala. La formación naranja no ha ocultado en ningún momento su negativa a la hora de ceder la potestad a las formaciones autonómicas "incentivando textos que eliminan competencias (de otras empresas) en vez de mejorar el entorno", ha comentado.

La idea es crear una suerte de alfombra roja a los emprendedores ofreciendo la posibilidad de que no paguen impuestos durante los dos primeros años y con una promesa –que ya suena a una letanía política colectiva– de reducir la burocracia a la hora de crear compañías. Centrados también en la educación y en la brecha de género, la formación naranja exige la creación de un pacto de estado para este sector –otra de las letanías siempre vistas–.

Vox, marcos regulatorios únicos

Rocío Monasterio, Presidenta de Vox Madrid, apunta a una unificación de las normativas. Muy en la línea de la oposición naranja. "No se puede hablar de estrategia nacional y de mercado único europeo si tenemos un país fragmentado en 17 autonomías y sus respectivas municipalidades", ha expresado la portavoz. Defienden la creación de una Agencia Digital Nacional que abarque empleo y educación –sustituyendo Red.es– para fomentar la cultura emprendedora y las carreras STEM. Pero, ha matizado, "sin obsesionarse por el género, porque todos los niños tienen acceso a las mismas oportunidades"; el hecho de que, desde 2009, solo el 39% del capital trabajador de ciencia en España sea mujer, y una gran pérdida de la motivación en edades tempranas, no aplica para la formación verde.

Abogan por una fiscalidad clara y un marco regulatorio que "no fomente políticas proteccionistas que favorezcan entornos gremiales hiperregulados que no dejan transitar a la sociedad a un libre mercado". De nuevo, la guerra del taxi ha salido a colación en una clara afrenta contra las decisiones tomadas por los líderes de los partidos de izquierdas. Finalmente, han abogado por una bajada de impuestos a las pymes, y una mejora de los procesos administrativos: "la administración es rápida para cobrar, pero no tanto para otros sectores". Entienden la necesidad de crear un fondo de capital riesgo que se encargue de atraer el talento y más inversión de la Unión Europea.

Monasterio ha comentado, de hecho, "la vergüenza que supone que el plan Horizonte 2020 de Europa solo se haya dejado un 3% de su inversión en empresas de España". Si bien es cierto que se requiere una mejora de los procesos administrativos y de incentivación a los fondos internacionales, las últimas cifras del programa europeo se dejaron un 17,7% del total de los fondos en pymes españolas, según datos oficiales del CDTI.

PP y la obligación de no llegar tarde a la nueva revolución

"Hemos llegado tarde a las tres revoluciones anteriores y a esta aún estamos a tiempo", ha comentado el Diputado popular Guillermo Mariscal, "solo exige coraje, valentía y libertad de decisión. Ni que decir tiene que este mensaje va directo al corazón de las reformas nacidas en el seno del debate de la movilidad: piden, de forma reiterada, la unificación de las regulaciones vigentes. "La regulación tiene que ser coherente y más flexible para atraer la inversión internacional", ha añadido. Al igual que las formaciones anteriores defienden la necesidad de bajar los impuestos para hacer España más atractiva y fomentar el capital privado, dormido desde hace tiempo.

De forma sutil, entienden que la agenda digital es un sistema de incentivar la corresponsabilidad y, por tanto, disminuir la brecha de género en el sector tecnológico. Esto, además, incidiría en un aumento directo de los niveles de natalidad del país.

Imagen: David Ortiz.

5G, regulación laboral y blockchain

Mención por separado merecen estos tres puntos, polémicos en sí mismos. Para el primero de ellos, la totalidad de los partidos defienden la llegada del 5G como el futuro de la conectividad. Coche conectado bajo tecnología 5G, eludiendo el consejo de la Unión Europea de recurrir al estándar Wi-Fi. "España va a apostar por el 5G, le pese a quien le pese", ha comentado Francisco Polo. Sin demasiada oposición en la mesa, su idea es vender la idea de que el 5G es algo inmediato; pero al colectivo político se le olvida el debate internacional que enfrenta al mayor encargado de despliegue de redes en el mundo, Huawei, y las relaciones internacionales. Sea como fuere aún quedan más de tres años, según las propias operadoras, para ver un impacto real del 5G en el mundo. Algo parecido al blockchain, solución que han colocado todos para todos los problemas de la administración, pero sin dar claves concretas.

Por último, otro de los grandes debates del emprendimiento en España junto al taxi: los negocios delivery. ¿Cómo jugar ese complicado equilibrio entre nuevas tecnologías y empleo de calidad? Mientras Vox, PP y Ciudadanos abogan como una mayor flexibilización del mercado para dar entrada a estas compañías, el resto de partidos han jugado la baza del empleo. De hecho, para el PP, la idea de flexibilizar el sector "es una forma de evitar lo que viene después del empleo precario, que es el desempleo". Desde el lado de PSOE apuntan a que "no se va a tolerar la precariedad y, de hecho, hay que disociar el entorno de las startups de la precariedad". Unidas Podemos, por su lado, entiende que es necesario instaurar una regulación inteligente que ataje estos problemas desde las instituciones públicas.