Un mes ha tardado el Ministro de Fomento en presentarse ante el Congreso para plantear una propuesta inicial que intente afrontar la compleja coyuntura del taxi versus las compañías de licencia VTC. No había mucho más tiempo realmente: el sector del taxi no ha dado tregua desde que en junio de este verano el sector paralizase las principales vías de las grandes ciudades y amenazaba con más movilizaciones.

Como telón de fondo, dos circunstancias que el Ministro ha querido resaltar. La primera de ellas motivada por la 'licencia urbana' creada por la Alcaldesa de Barcelona Ada Colau que tenía como objetivo limitar el número de VTC en el Área Metropolitana llevando la iniciativa de un problema local que se ha convertido en un caso nacional. La suspensión de la medida por parte de un juez al considerar que la alcaldesa había excedido sus competencias sirvió de mecha para que el sector se lanzase a las calles de Barcelona. Por otro lado, el incumplimiento de la proporción 1/30 que, como ha explicado, crea una desigualdad entre ambos sectores a raíz de la excesiva regulación del taxi en comparación con las licencias VTC. Unos permisos que, explica, "hoy en día tienen actividades que a veces resulta difícil de distinguir de la de los taxis y que usadas por gran parte de la población". Para el grupo parlamentario de Ciudadanos, este cambio social es básico para motivar el cambio en los reglamentos que garanticen las necesidades de los usuarios más allá de las motivadas por un sector.

El objetivo de la comparecencia, solicitada a voluntad del Ministro, era apuntar la hoja de ruta que el Gobierno tiene planteado llevar a cabo para resolver el conflicto del taxi. Para ello ha querido enviar un mensaje de advertencia a las Comunidades Autónomas. Durante las reuniones llevadas a cabo los días de la huelga, una de las premisas del taxi era que las Comunidades Autónomas se hiciesen cargo de la gestión de las licencias VTC; los diferentes representantes de las Comunidades ya avisaron que, antes de heredar el cargo, querían resuelto el problema. Aquí, Ábalos advierte:

"Estamos ante un espacio urbano con una actividad que compite con una actividad desigual. El problema es que el mismo espacio físico está gestionado por diferentes administraciones. [...] Nosotros no obligamos a las CC.AA. a llevar el problema, es que es un problema local y si no lo quieren solucionar es ya es otra cosa."

En cualquier caso, el Ministro se ha referido a las grandes medidas solicitadas por el taxi:

  • Transferencia de la competencia a las Comunidades. En este sentido, argumenta que "no puede transferir algo que ya se tiene". La voluntad del Gobierno del PSOE sería la de dar más poder a las CC.AA. para poder regular y gestionar; esto quedaría cerca de la ansiada 'licencia colau' que controlaría, de forma determinante, la proporción de licencias VTC. Para compañías como Uber y Cabify sería el principio del fin. En opinión del partido de la oposición, el Partido Popular, ninguna de las Comunidades quiere heredar ese problema, el cual debería quedarse a instancias del Ministerio con el objetivo de evitar gastos derivados y 17 normativas diferentes en España. Un asunto de Estado, mucho más allá de la cuestión del taxi, que afronta la idea de más o menos poder entre las Comunidades y el Gobierno central.

  • Paralización de la expedición de licencias VTC. Para el Ministro, esta medida carece de sentido puesto que, explica, desde hace meses ninguna Comunidad emite nuevas licencias.

  • Reforma del ROTT. Después de los cambios de 2015 y 2017, el taxi solicitó una nueva modificación de la normativa de transportes actualizada que ponga a ambas partes en una igualdad de condiciones. Para atender este punto, Ábalos "se compromete a crear un grupo de trabajo que ponga a todas las partes en común, especialmente a las Comunidades Autónomas.

  • Web de control. En este caso, el mensaje ha sido para el Partido Popular. "Supuestamente estaba en marcha, pero llegamos al Ministerio (el PSOE) y no había nada. En junio se ha contratado la web y estará activa antes de fin de año", ha explicado.

Por su parte, solo ha añadido que harán una nueva ronda de contactos con todas las partes implicadas para poner en común la propuesta y escuchar las diferentes opciones sin mención al deseado Decreto Ley deseado por el taxi. Una cosa está clara: al sector de las VTC no le va a gustar nada el curso de los hechos.

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