ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DE LAS TEMPORADAS ANTERIORES

A apenas tres días del estreno de la última temporada de Juego de Tronos, la expectación sobre quién ocupará finalmente el ansiado Trono de Hierro es máxima. Pero las apuestas no se centran solo en eso, sino también en quiénes lograrán llegar al final con vida.

Es más que sabido que tanto George R.R. Martin como el resto de guionistas tienen cierta afición a matar personajes, independientemente de la relevancia que hayan tenido hasta el momento. En esta serie no vale eso de que el protagonista nunca muere. Por eso, cualquier cosa podría pasar. Sin embargo, puede que los humanos no seamos capaces de anticiparnos a sus movimientos, pero las máquinas sí. Eso es lo que piensa un grupo de estudiantes de la Universidad Técnica de Munich (TUM), que a lo largo de la serie han realizado varios algoritmos capaces de predecir con un alto porcentaje de probabilidad quiénes serán los próximos en caer. Hasta ahora, han tenido un éxito bastante bueno, e incluso en la sexta temporada acertaron en lo referente a la resurrección de Jon Nieve.

Entrenar con fantasía para trabajar en la vida real

Este trabajo es el resultado de una serie de seminarios sobre JavaScript que se realizan cada semestre en el departamento de informática de esta universidad. En ellos los alumnos aprenden a diseñar algoritmos de inteligencia artificial capaces de recopilar el mayor número de datos, para después analizarlos y dar respuestas a cuestiones concretas. En estas clases se anima a los estudiantes a trabajar sobre películas o series como esta; aunque, lógicamente, ese no es el objetivo final, como bien explica en un comunicado de prensa uno de sus profesores, el doctor Guy Yachdav:

Mientras que la tarea de predecir las posibilidades de supervivencia de los personajes de Juego de Tronos se basa en datos tomados del mundo de la fantasía, las mismas técnicas de inteligencia artificial se utilizan y se están utilizando en el mundo real, con un poderoso impacto en nuestra vida cotidiana.

Por ejemplo, estas técnicas ya se están empezando a usar para calcular tasas de supervivencia y analizar la longevidad de poblaciones concretas, así como de pacientes con una enfermedad determinada. Además, otros sectores, como las finanzas, también se ven beneficiados de ellas.

¿Quién sobrevivirá?

Con los caminantes blancos atravesando el Muro y provistos de uno de los dragones de Daenerys, cabe pensar que se avecina una buena escabechina, ¿pero quiénes caerán en ella?

Eso es algo que sabremos pronto, aunque este algoritmo, que se basa en datos recogidos de internet sobre los diferentes personajes, ya tiene firmes candidatos. Por el momento, según él, los dos con más “papeletas” para llegar vivos al final son Daenerys Targaryen y Tyrion Lannister, con un 99% y un 97% de probabilidad de supervivencia respectivamente.

En cuanto a las muertes, apuntan especialmente a la caída de Sansa, con un 73% de probabilidad de fallecimiento, por factores de riesgo como pertenecer a la casa Stark, nacer en Invernalia o haberse casado una sola vez.

Ni qué decir tiene que existe un personaje sobre el que no vale la pena hacer cábalas, pues ya se filtró hace unos meses que saldrá en todos los capítulos de la serie. Aunque nadie niega que pudiera morir en el último.

GoT-Team 2019 / TUM

Diferencias entre los libros y la serie

Muchos seguidores de los libros de la saga de Canción de Hielo y Fuego se han mostrado reacios a ver la serie, al comprobar que a medida que esta transcurría poco a poco el destino de algunos personajes se iba distanciando del expuesto en las novelas de Martin. Pero esto es algo que también han tenido en cuenta estos estudiantes, ya que en la lista de personajes no solo aparece su desempeño en la serie, sino que se compara con lo que ocurre en cada una de las partes de la saga.

Juego de Tronos como modelo de epidemia

Enfermedades, ejecuciones, caídas en batalla, traiciones… Decía Cersei al pobre Ned Stark que “en el Juego de Tronos o ganas o mueres”. Y hasta ahora la parte de morir la están cumpliendo a rajatabla. Por eso, la serie se ha convertido también en un modelo perfecto para estudiar cómo se distribuye una enfermedad o, en este caso, los fallecimientos violentos. Lo hizo el pasado mes de diciembre un equipo de científicos de la Universidad Macquarie, en Australia. En su caso, han desarrollado un estudio epidemiológico en toda regla, en el que se analizan los factores que han influido en el pasado en la muerte de los personajes y los clasifican según sexo, estado social, tipo de ocupación, afiliación religiosa y lealtad, así como por su tiempo de supervivencia y las circunstancias de su muerte.

Pronto no serán necesarios estos algoritmos, pues podremos saber por fin cómo termina la historia. Hasta entonces, para los olvidadizos, los estudiantes de la Universidad Técnica de Munich también han desarrollado un mapa que ubica a todo los personajes, según dónde quedaron al final de la temporada anterior. Arranquen motores, ya está aquí el invierno.