– Mar 8, 2019, 11:00 (CET)

Cómo Shazam fue Capitán Marvel mucho antes que Carol Danvers

El origen del personaje de Capitana Marvel es uno de las más rocambolescos de los cómics. Una historia de juicios por el uso del nombre y casi una decena de identidades distintas que convergen ahora en el cine.

Capitana Marvel, la esperadísima primera historia protagonizada por un personaje femenino en el UCM, llega este 8 de marzo a los cines. Menos de un mes después, el 5 de abril, DC-Warner lanzará la que también es su primera apuesta del género de superhéroes para este año: Shazam!

Carol Danvers promete por su parte ser el miembro más poderoso que se ha visto nunca en Los Vengadores y tomar un papel ya determinante en la franquicia de cara a Avengers: Endgame, que llegará a las salas en el mes de mayo. Mientras, Shazam! se ha visto como la primera apuesta puramente cómica del Universo Extendido de DC. En ella se nos muestra la historia de Billy Batson, un adolescente que puede transformarse mediante la palabra mágica que da título a la película en una especie Superman exagerado, envuelto en rojo y dorado y con unos poderes que solo son superados por lo gamberro del personaje.

A priori, ninguno de estos dos nuevos superhéroes en el cine tienen mucho que ver, pero en realidad Capitana Marvel/Carol Danvers no podría haber existido nunca sin Shazam, quien originalmente fue el primer Capitán Marvel de siempre. Ambos comparten un origen común que se ha ido separando a partir de disputas legales entre DC y Marvel que solo concluyeron hace unos pocos años. Esta es la historia de cómo un mismo personaje ha acabado generando dos que llegan a los cines casi a la vez con compañías diferentes.

El Capitán Marvel original, ni de Marvel ni de DC

Como decimos, el personaje que ahora conocemos como Shazam fue originalmente el primer Capitán Marvel, pero no lo hizo bajo ninguna editorial conocida hoy en día. En los años 40 Fawcett Comics era un pequeño sello que quería plantar bandera en el creciente mercado de los Superhéroes que había inaugurado pocos años antes el clásico Superman. Para ello, crearon a Captain Marvel (El Capitán Maravilla en español), obra de Clarence Charles Beck y Bill Parker.

Sus características originales eran la del superhéroe clásico. Un niño obtiene a través de un mago los poderes reunidos de los antiguos dioses Salomón, Hércules, Atlas, Zeus, Aquiles y Mercurio -cuyas iniciales forman la palabra "Shazam"-. Sin embargo, aunque sus orígenes eran distintos, National Allied Publications, la predecesora de DC Comics, vio en este Capitán Marvel primigenio un plagio de su Superman, por lo que promovieron una demanda. Los tribunales acabaron dictaminando en 1952 tras varios años de alegatos y recursos que, efectivamente, Capitán Marvel simulaba en algunas de sus historias a las del Hombre de Acero. Aunque los historiadores del cómic creen que en realidad la antigua DC movió el tema legalmente para frenar a una historieta que poco a poco le iba ganando terreno y robando lectores, lo cierto es que el fallo judicial no habría hecho falta.

Las ventas de cómics de superhéroes habían caído en picado a comienzos de la década de 1950 por la pérdida de interés general del público en estos personajes, y Fawcett optó por dejar de publicar no solo al Capitán Marvel sino a todos sus superhéroes.

Marvel (la editorial) entra en escena

Tras las idas y venidas ante el juez, el nombre de Capitán Marvel estaba disponible, y ahí empezaría a complicarse la historia de verdad. Marvel Comics, antes conocida como Timely, despegó a mediados de la década de 1960 ya con Stan Lee como mente pensante, y la compañía hizo lo posible por registrar todo aquello que pudiera contener su nuevo nombre, incluido el entonces desaparecido Capitán.

Sin embargo, Marvel en realidad no publicó cómic alguno de un personaje llamado Capitán Marvel hasta que DC jugó con la idea de relanzar los antiguos héroes de Fawcett, los cuales había licenciado ante la debilidad económica de su editorial original.

Con el rumor de que DC pudiera traer de vuelta un personaje llamado como ellos, Marvel tomó cartas en el asunto y lanzó a finales de 1967 a su propio Capitán Marvel, un extraterrestre de raza Kree que al llegar a la Tierra y hacerse un ídolo de masas es llamado así al interpretar mal su nombre alienígena real (Mar-Vell). El personaje, creado por Lee y Gene Colan -quien llegó a decir que fue su peor trabajo- no triunfó entre los lectores y cortado y relanzado solo en un plazo de dos años con un equipo editorial distinto. El Capitán Marvel de Marvel, dicho de otra forma, demostraba ser un personaje creado a toda prisa para reservarse el nombre.

Ahí se iniciaría una situación curiosa que no se cerraría hasta cuarenta años después y que se debe en gran medida a la regulación norteamericana: los derechos de autor duran décadas y décadas, pero las marcas registradas caducan si sus dueños no las usan, lo que significa que Marvel tuvo que seguir publicando un libro con el título Captain Marvel de vez en cuando o se arriesga a que la marca caduque, y que por tanto DC la reclamara.

La convivencia de varios Capitanes Marvel hasta Carol Danvers y Shazam

Así las cosas, y con la regulación en la mano, DC relanzó su Capitán Marvel, pero bajo la cabecera de Shazam, la palabra mágica que lo transformaba. En sus primeros números llegó a incluir un subtítulo en el que se podía leer: 'El Capitán Marvel original'; pero tras amenazas de nuevas demandas, lo acabó retirando.

Eso sí, el personaje de los cómics de Shazam seguía llamándose Capitán Marvel una vez dentro de sus páginas. Lo único que se le prohibía era el uso de la marca en el título de la colección y como método de promoción. En la editorial rival, por su parte, Marvel trataba de buscar una fórmula para mantener vivo a su Mar-Vell aunque siguiera sin enganchar al público. Ahí tuvo un papel principal Jim Starlin, conocido por ser el creador de Thanos y que dio un cambio de rumbo al personaje al anunciar su muerte en un comicbook especial de 1982. Esa fue la primera vez que el Capitán Marvel, que ya había cambiado sus colores del verde al rojo-azulado actual y ampliado sus poderes, se exprimió de verdad como personaje, algo que había costado lo suyo. Marvel tuvo que matar a su Capitán para darle realmente enjundia.

Para cuando el Capitán Marvel murió, lógicamente, los cómics ya habían introducido a Carol Danvers, primero como su contrapunto romántico, y después como Ms. Marvel tras mezclarse su ADN con el de la raza Kree en una accidente. Sin embargo, Danvers no había sido la primera mujer en llevar el título Marvel, antes lo fue Mónica Rambeau -quien también tiene su conexión en la película- y posteriormente hasta otros siete personajes llevarían ese sobrenombre. Una muestra meridiana que de que para la Casa de las Ideas el héroe que llevaba su marca registrada siempre fue un asunto difícil de conjugar.

Con el tiempo, y tras varias fases donde exploró identidades como las de Binaria o Warbird -aquí te contamos más sobre esto- Danvers acabó pasando de ser Ms. Marvel a Capitana Marvel en 2012; es decir, antes de ayer. Eso sí, el hecho de que en inglés Captain sea de indiferente para el género, ha reforzado su visión feminista y de empoderamiento: Carol ya nunca será 'la señorita', sino 'El capitán'.

Por su parte, el todavía Capitán Marvel de DC mantuvo su nombre hasta que en 2012 aprovechando un relanzamiento de todos sus personajes la editorial decidió anunciar que claudicaba. Shazam pasaría a ser tanto el título de la colección como el del personaje. Se había acabado la disputa.

Hoy, con ambos en el cine, llama la atención pensar que la heroína promocionada como la más poderosa del UCM haya surgido en realidad de un personaje de la competencia que no es, ni de lejos, uno de sus referentes como lo son Superman o Batman. Marvel tuvo durante año de preocuparse de sacar un cómic cada poco tiempo usando el nombre para mantener los derechos de la propiedad. Ahora parece claro que poca gente podría asociar un Capitán o Capitana Marvel con DC aunque dejaran de hacerlo.