Uber Eats celebra dos años de operaciones en España. Hace un año por estas fechas, la división de reparto de comida a domicilio de Uber, con presencia en Madrid, anunciaba que aumentaría su actividad a Barcelona y otras 5 ciudades. Finalmente, la cuenta aumentó a 20.

Su aterrizaje en la división de movilidad poco antes abría la duda de si el negocio de alimentación daría tanto de qué hablar en el país. La realidad es que, en cierto modo, la polémica no ha venido directamente de la mano de la tecnológica de repartos. El centro del debate ha estado, desde verano de 2017, en la regulación del sector de los repartidores. Una parte de los riders de Deliveroo se manifestó en las calles de Madrid para salir de lo que ellos entendían que era una situación de falsos autónomos. Dos años después, y tras varios juicios e Inspecciones de Trabajo, las dudas sobre este modelo de contratación siguen sobre la mesa. Sentencias que se decantan por el posicionamiento de las tecnológicas, que luego se contradicen con otras tantas que dicen lo opuesto. De momento, este mismo mayo está prevista la celebración de uno de los juicios que, según apuntan desde el sector, marcará la pauta a partir de ahora.

En cualquier caso, desde Uber Eats, que sí que ha recibido una Inspección de Trabajo, son optimistas con su modelo. Según Manel Pujol, General Manager de Uber Eats, "sus repartidores cuentan con total libertad para operar"; igualmente, creen que la regulación debe dirigirse a un cambio que aporte cobertura a este colectivo. Que se aproxime a la regulación implantada en Francia, en donde el modelo de autónomo para este tipo de plataformas está claro y aporta una elevada seguridad jurídica a los riders.

Desconociendo el número de riders que operan en España, puesto que es un dato que Uber Eats mantiene en secreto, desde la tecnológica explican que "el crecimiento de la división de comida es más grande que el de la de transporte". En menor tiempo, han llegado a los niveles de Uber –en división de transporte- en España. ¿Cómo lograrlo? "Se quiere redoblar la apuesta en España", explica Manel, "se buscará llegar a las 50 ciudades y a los 8.000 restaurantes". Asímismo, "no están en disposición de ser rentables, pero sí con el objetivo de crear un modelo sostenible", explica el directivo.

Es curioso el caso de Extremadura. Eligiendo las ciudades por su localización, densidad de población y oferta de restaurantes, explican que posiblemente entrará en sus previsiones de 2020.

Restaurantes fantasma

Si la opción de otras compañías es la de crear cocinas dedicadas única y exclusivamente a la venta al público, esta no es la opción de Uber Eats. "No estamos en ese juego", comenta Manel, "de momento solo queremos ser un partner tecnológico". Cuentan con 125 restaurantes virtuales que viven única y exclusivamente de la los pedidos vía app.

Esto, comenta, es un modelo de negocio al que está cambiando muchos restaurantes. Uber encuentra las oportunidades de negocio, mientras los dueños de restaurantes diversifican su actividad creando una división de solo venta delivery en una zona y con un tipo de comida que, muy posiblemente, tengan éxito gracias a los datos extraídos por todos la actividad.