Que Fortnite es un fenómeno de masas es algo que ya sabemos todos. Ahora ha vuelto a dejarlo claro en el último gran evento, celebrado el pasado fin de semana, en un *gran concierto al que acudieron nada menos que 10 millones jugadores de forma simultánea. Eso sí, a razón de 100 asistentes por sala.

Así lo afirma Geoff Keighley, reconocido periodista de la en la industria, y de acuerdo a sus fuentes en Epic Games. Y este no es solo el récord de mayor concierto de la historia, si aceptamos que se le pueda llamar así. De acuerdo a las últimas cifras publicadas por los creadores de Fortnite, el pasado mes de noviembre contaban con 200 millones de jugadores y 8,3 millones era su máximo jugando de forma simultánea.

Esta cifra, por supuesto, podría verse aumentada sustancialmente si tenemos en cuenta la aceptación que tiene este tipo de videojuegos en plataformas de vídeo en directo como Twitch, o en diferido mediante Youtube, lo cual podría sumar otros cuantos millones de personas al cesto. Ya hay quienes están comparando la repercusión de este evento con la audiencia de la Super Bowl, que también tiene lugar estos días.

En el concierto fue el DJ Marshmello quien protagonizó la sesión. No es casualidad, ya que este artista de música electrónica ya había estado presente en otros eventos como el E3. Lo que es un hecho es que se ha convertido, de facto, en la estrella del mayor fenómeno online de la década.

Ahora, esta nueva cifra reafirmaría la buena salud de un juego que no para de crecer. Y eso está preocupando a otros actore. De la propia industria del videojuego –donde acaba de aterrizar Apex Legends–, pero también más allá. Hace tan solo unas semanas Netflix afirmaba que estos suponen una mayor amenaza que el resto de competidores en la industria del vídeo bajo demanda.

Mientras Fortnite continúa con su expansión al mayor número de dispositivos posible, ya ha tenido problemas en otras ocasiones con la industria audiovisual. Tras ser acusada de robar bailes de celebración en la aplicación.