No hay duda de que Fortnite es una de las revelaciones de 2018. Con su llegada a los dispositivos móviles limitada a los más potentes, dejaba a un buen puñado de jugadores fuera. Tanto que PUBG se ha puesto a la par, al ser compatible con un mayor número de teléfonos, especialmente en Android.

Hoy eso comienza a cambiar, ya que Fortnite amplía su compatibilidad a teléfonos más encajados hacia la gama media. Y aunque se trata de un primer soporte dentro de la versión 7.10 del juego para móviles, al menos deja ver la intención del equipo de Epic Games: optimizarlo.

Nuevos dispositivos soportados

Fortnite en el Galaxy A9 2018

A la lista de teléfonos de gama alta ya disponibles, se suman los que cuenten con los siguientes procesadores:

  • Snapdragon 710: como el Oppo RX17 Pro, Xiaomi Mi 8 SE, el Nokia 8.1 o el Galaxy A8s (no disponible en España o México).

  • Snapdragon 670: como el Vivo X23, no disponible en España o México

No llega al onmipresente Snapdragon 660 de forma general, sino que aterriza únicamente en el Galaxy A9 2018. Lo hemos podido probar y, aunque no es la mejor de las experiencias, se deja jugar. La contra principal ahora mismo es que se nota que juegas contra jugadores con teléfonos de mayor rendimiento. Quizá se acabe por igualar según la adopción vaya llegando a más dispositivos o simplemente estos vayan siendo más potentes de una forma más general.

El favoritismo hacia Samsung no es casual, sino que llega tras una colaboración que se remonta al origen del propio juego en Android y su lanzamiento exclusivo en el Galaxy Note 9. Es por tanto que Fortnite está mejor optimizado hacia teléfonos Samsung, aunque sería esperable verlo en un futuro también en otros teléfonos con Snapdragon 660, como el Xiaomi Mi A2.

Por último, en el apartado técnico de este parche 7.10 se suma también una nueva opción para los jugadores en el iPad Pro de segunda generación: desde ajustes podrán activar el soporte a juego en 60 fotogramas por segundo.