– Dic 27, 2018, 12:30 (CET)

La Ley de las Startups, un hito de 2018 que podría esconder al diablo en sus detalles

Aunque algunos inversores son optimistas con la reforma para las startups que se asoma por el horizonte, otros son escépticos con la propuesta: lo más más necesario ahora mismo son reformas fiscales, las cuales, desde su punto de vista, no quieren llevarse a cabo.

Sin duda, uno de los hitos para el sector de las startups en España este 2018 ha tenido la forma de promesa. El nombramiento de Pedro Duque, en junio de 2018, como Ministro de Ciencia, Universidades e Innovación aportaba un rayo de esperanza a un sector abandonado desde hacía años. Tras algunas medidas, llegó una futura "Ley de Startups" que, de materializarse, vería la luz a lo largo del próximo 2019.

El idilio del Gobierno del Partido Socialista, liderado por Pedro Sánchez, con las startups comenzaba durante la celebración del South Summit en octubre de este año. En el evento anual por excelencia para los emprendedores el Presidente ponía sobre la mesa una serie de promesas: la creación de una red conectada de aceleradoras, el fomento del I+D+i con incentivos fiscales y un marco legal que abarcase el nuevo paradigma de las startups en España versus mundo.

La primera de ellas llegaba hace unos días. El Gobierno ponía a disposición de la consulta pública un Anteproyecto de Ley para la creación de un texto que gestase una normativa consensuada para las startups. “Ley de fomento del ecosistema de Startups” para impulsar el ecosistema de Startups, con objeto de convertir a España en una “Nación Emprendedora”, cita el texto. Hasta el 25 de enero, todos aquellos interesados podrán aportar su grano de arena a las preguntas lanzadas por el Gobierno.

https://hipertextual.com/2018/11/mas-presupuesto-ciencia-pero-llegar-inversion-2008

Con la idea de incentivar la innnovación, la inclusión y la sostenibilidad se busca la creación de una estrategia ad hoc para las startups. Definir qué es una startup y qué no lo es se convierte, por tanto, en uno de los objetivos básicos del nuevo texto. Este habrá de marcar la frontera entre la conocida como "empresa tecnológica" y las pymes. Un punto esencial en el caso de impuestos y procesos fiscales, además del encuadre en el entorno normativo.

En un intento de llevar el emprendimiento español a la vanguardia europea, la idea reside en favorecer –al menos de forma teórica– el entorno normativo en el que se desenvuelven estas empresas. Talento, meritocracia, búsqueda de la internacionalización de la economía y la atracción de la inversión y el talento extranjero con algunos beneficios fiscales, eliminación de "requisitos especialmente gravosos", cita el texto, que no fomenta el actual entorno normativo. En este punto habrá que esperar la reacción de las PYMES, las cuales seguirían sometidas a ese "entorno normativo" tradicional. Por otro lado, se busca la creación de nuevas salidas profesionales de calidad, competitivas, igualitarias y basadas en el conocimiento. Con unas tasas de paro juvenil que superan el 30%, la incentivación del empleo se hace más que necesaria. Sin embargo, no son pocos los actores del mercado que se han preguntado el porqué de enfocar este último punto únicamente para las startups apuntando, quizá, a una pose ante la galería más que a una medida real para paliar el problema del paro entre los más jóvenes.

Añaden cuestiones sobre la singularidad legislativa, laboral o fiscal para mejorar los sistemas de financiación o captación de talento, además de la incentivación a las grandes empresas para que inviertan en startups.

Los inversores opinan

Como en botica, hay de todo, cita el refranero español. Están los que son optimistas con la medida tomada por el ejecutivo del Partido Socialista y los que miran la medida con escepticismo.

Incentivada por Francisco Polo, el que fuese jefe de la popular plataforma Change.org, para Iñaki Arrola, fundador de coches.com e inversor en Vitamina K, "es todo un mérito por su parte, a pesar de muchos de los que le rodean en su partido". Pero como lo cortés no quita lo valiente, Arrola forma parte de ese grupo de escépticos:

"Lo que hay que tocar en España se llama fiscalidad y la verdad no me creo que este Gobierno vaya a cambiar esto en favor de nadie, porque no le veo queriendo y porque no tiene suficiente apoyo".

Aunque, si bien es cierto, que en el texto para la Propuesta de Ley se habla de la fiscalidad, la ausencia de reformas previas y la convulsa situación en lo que apoyos en el Gobierno se refiere no apuntan en la buena dirección para el inversor de Vitamina K.

https://hipertextual.com/2018/12/mejor-universo-startup-2018

Al otro lado se encuentra Javier Megias, fundador de Startupxplore, que, de momento, encuentra "al sector bastante unido bajo una misma visión en los temas importantes". Desde su punto de vista, el emprendimiento en España "cuenta con una gran oportunidad desde un punto de vista apolítico; en el que en vez de decidir de forma unilateral, ha preguntado directamente al sector implicado". Entendido como un primer paso, el también inversor, espera que no ocurra lo que suele pasar: "que el texto no se desvirtúe en las capas administrativas, para luego no quedar en nada".

Pivotará, en su opinión, bajo el eje del talento, punto en el que todos se cuestionan cómo se va a repatriar lo perdido y cómo se va a mantener –se reabre el dilema de las stock options–. La fiscalidad de las inversiones extranjeras y en la eliminación de las barreras y la movilidad internacional. Igualmente, asume, hasta que no termine el plazo establecido y vean el texto final, no quieren adelantar nada. Después de todo, y visto lo visto, "el diablo se encuentra en los detalles".