La satisfacción de los empleados con la dirección de Google no parece pasar por uno de sus mejores momentos. No sólo se trata de las protestas en múltiples sedes por el tratamiento a distintos casos de acoso sexual en la empresa. La incomodidad con la supuesta censura en la entrada del buscador a China e incluso la retirada de un proyecto con el Pentágono dejan ver la presión que ejercen los trabajadores sobre la dirección en múltiples frentes.

Sundar Pichai –actual CEO de Google dentro de Alphabet– apoyó la protesta que tuvo lugar este jueves a nivel interno y en forma de e-mail enviado a todos los empleados de la compañía, que podíamos leer en Axios. A pesar de ello y según recoge Bloomberg, Pichai no está tan de acuerdo con el peso que están tomando los empleados en esta toma de decisiones: "La compañía no se dirige por referéndum", afirmó el ejecutivo en una conferencia en Nueva York este jueves.

Recuerda por tanto que la dirección está al cargo de la situación y del rumbo de la empresa, donde añadió además que la situación no es tan caótica como aparenta desde fuera y que la dinámica interna no es tan intensa como algunos la ha caracterizado. "Hay muchas cosas buenas en dar voz a los empleados, al margen de eso lo hemos hecho bien". Pichai quiere hacer ver quién así dirige la empresa, y recuerda que aunque se cancelara el proyecto de Inteligencia Artificial con la armada de los Estados Unidos, todavía trabajan con ella en otros muchos proyectos.

Las últimas protestas se producen después de que el New York Times desvelara cómo la empresa compensaba a directivos en su retirada después de conocer casos de acoso sexual. El más relevante es el de Andy Rubin, creador de Android, que recibió hasta 90 millones de dólares en su salida de la empresa. Pero no fue el único, sino que este martes se vio forzada a enseñar la puerta a Rich DeVaul otro de los directivos implicados en esta investigación.