Aunque apenas han pasado unas semanas desde la presentación de los nuevos iPhone XS, iPhone XS Max y iPhone XR, los rumores en cuanto a las próximas generaciones del smartphone que más atención acapara en la industria ya comienzan a sonar. Todo apunta, no obstante, a que las sorpresas no serán demasiadas en 2019.

Según apuntado ya Ming-Chi Kuo, conocido analista del sector con fuentes cercanas a los proveedores de la compañía, uno de los cambios principales que la firma de Cupertino podría introducir en los modelos de iPhone del año próximo sería la mejora de Face ID para proporcionar un reconocimiento facial más versátil y exacto, aumentando también la rapidez del mismo. Un paso natural si se tiene en cuenta que este es el método de desbloqueo primario del terminal y que, salvo sorpresa, seguirá siendo así durante los años venideros.

Parece poco probable que desde la empresa se opte por la introducción de un nuevo sistema biométrico, como el lector de huellas dactilares que ya hemos visto en teléfonos como el Huawei Mate 20 Pro o el OnePlus 6T, por lo que las mejoras en Face ID han de ser constantes para pulir al detalle cualquier posible fricción. Así mismo, todo indica que los nuevos iPhone de 2019 seguirán contando con un diseño, si no igual, muy similar al que llevamos viendo desde la introducción del iPhone X.

¿Y el 5G para cuándo?

Uno de los intrigantes de cara al futuro de los iPhone es cuándo llegará el primero de ellos con soporte para la conectividad 5G, cuyo despliegue comercial comenzará de manera efectiva el próximo año. Diversos fabricantes del panorama Android ya se afanan en incluirlo en sus dispositivos y Qualcomm aseguró hace unas semanas que "dos importantes buques insignia" llegarán con esta posibilidad para los usuarios en 2019 gracias a su módem X50, siendo uno de ellos, presumiblemente, de Samsung.

Según revela Fast Company, sin embargo, el 5G podría tardar más en llegar a los iPhone. Citando fuentes cercanas a los planes de Apple, aseguran que la compañía de la manzana mordida dará el paso hacia la nueva conectividad en 2020. Utilizarían para ello el módem 8161 de Intel, quien sería el único proveedor de la empresa para dotar a sus smartphones de esta nueva cualidad tras haber roto por completo las relaciones con sus vecinos californianos de Qualcomm.

Las razones de la demora podrían ser múltiples para Apple, siendo la más importante la dependencia de la misma Intel para poder implementar dicha tecnología. La empresa ha estado trabajando en un módem de pruebas, el 8060, que estaría ofreciendo diferentes problemas de sobrecalentamiento y disipación del calor, los cuales habrán de ser solucionados en el futuro 8161 para su implementación definitiva en los iPhone.